domingo, 2 de octubre de 2016

VECINOS. CAPÍTULO TERCERO.



 “VECINOS”.

CAPÍTULO TERCERO.

“Ese gran simulacro
Cada vez que nos dan clases de
amnesia
como si nunca hubieran existido
los combustibles ojos del alma
o los labios de la pena huérfana
cada vez que nos dan clases de
amnesia
y nos conminan a borrar
la ebriedad del sufrimiento
me convenzo de que mi región
no es la farándula de otros

en mi región hay calvarios de
ausencia
muñones de porvenir / arrabales
de duelo
pero también candores de
mosqueta
pianos que arrancan lágrimas
cadáveres que miran aún desde
sus huertos
nostalgias inmóviles en un pozo
de otoño
sentimientos insoportablemente
actuales
que se niegan a morir allá en lo
oscuro

el olvido está lleno de memoria
que a veces no caben las
remembranzas
y hay que tirar rencores por la
borda
en el fondo el olvido es un gran
simulacro
nadie sabe ni puede / aunque
quiera / olvidar
un gran simulacro repleto de
fantasmas
esos romeros que peregrinan por
el olvido
como si fuese el camino de
Santiago

el día o la noche en que el olvido
estalle
salte en pedazos o crepite /
los recuerdos atroces y de
maravilla
quebrarán los barrotes de fuego
arrastrarán por fin la verdad por
el mundo
y esa verdad será que no hay
olvido

Mario Benedetti”.






"La lenta máquina del desamor,
los engranajes del reflujo,
los cuerpos que abandonan las almohadas,
las sábanas, los besos,
y de pie ante el espejo interrogándose
cada uno a sí mismo,
ya no mirándose entre ellos,
ya no desnudos para el otro,
ya no te amo,
mi amor".

La lenta máquina del desamor. Presencia (1938), J. Cortázar



Bs. As., provincia, sábado 10 de setiembre de 2016.



___Guillermo salió  con prisas del estudio, apenas trabajó dos horas, extrañamente curioso y alegre,  estado que no pasó desapercibido para nadie.

Caminó las calles que anunciaban la llegada de la primavera, otrora a disgusto, ahora observando a la gente, a las plantas  floreciendo, el verdor de los árboles, como sintiendo en sí mismo el latir de la misma vida. Un extraño cosquilleo lo invadía, en igual medida que el monto de curiosidad, y con  las manos en los bolsillos, deambuló pensándolo hacia el supermercado.
“…Pedro, me descolocaste por completo. Nada de lo que pensaba de vos es lo que encontré. Lo que más me desconcierta es tu porte seguro de dios pagano, en la belleza, en la estima  pero sin embargo con esa mirada  dulce que en el fondo me golpeó con un manto de profunda tristeza, como si la vida te hubiera pasado demasiadas facturas por crímenes ajenos, y necesito saber todo de vos, la causa de lo que leí en los increíbles ojazos marrones, claros, transparentes pero perturbados.
Nada en vos me cierra, poco entiendo.
Es poco creíble que siendo tan hermoso, tan joven, te encuentres casi más solo que yo, de hecho, tengo a Fabián, a mis amigos, vos al parecer ni siquiera, y esos terrores nocturnos nadie los consuela.
No tienes novia, trabajas, dices haber nacido en buena familia pero sin conocer a tus padres, y ahora al parecer te mueves con poco dinero.
Es obvio que empezaste la carrera hace cinco años al llegar al país no sé desde dónde, por el acento deduzco que de Chile,  viviste en el campo pero pudiste estudiar música.
Todo es inexplicable, colmado de misterios, te siento vulnerable, triste, asustado, necesito que puedas confiar en mí, quiero que te abras, saberlo todo, que aceptes mi ayuda, que termines la carrera y trabajes conmigo, en el estudio, que se borre de esa mirada la tristeza profunda, en fin, sólo espero que nada impida la cena.
También me temo que comes mal, poco, quizá ni siquiera te alcance el dinero, no lo sé”.


__ Paseó pasillos y góndolas con la  excitación del compromiso inminente, sopesando cada artículo, cada góndola, pensando qué necesitaría para hacer su salsa casera, tomates, cebollas, ajo, condimentos, la pasta, gaseosas, porque en la cava de vinos tenía de todas las variedades,  además de agua, de jugos, pero quizá quisiera gaseosa, o cerveza, ante la posibilidad cargó latas de las dos, solamente salteó los helados, ya que Pedro dijo que llevaría. Café tenía pero cargó más, era obvio que los dos se mantenían a base de cafeína, Pedro además de cigarrillos, y terminó las compras, no sin antes pensar en  que no tenía equipo de música.
Si algo sofisticado observó en el departamento de Pedro fue eso mismo, sería imposible transportarlo, con parlantes varios y equipos, por lo cual se reprochó no haber  traído la PC del estudio, que tenía soporte para CD, antes que volver decidió pasar por la sección de electrónica,  y se terminó enamorando de un equipo sencillo pero útil con radio y    pasador de CD, además de una pantalla de LED, que al fin decidió montar en la suite.
Cargado como nunca pensó, llegó a la caja, deseando haber comprado algún perfume, de súbito recordó su último cumpleaños, Fabián le regaló uno que no había  usado, y suspiró aliviado.
Mientras pasaba las cosas por la cinta, pensó en que odiaba fiestas y festejos, pero era casi imposible que llegado su cumpleaños, en el estudio Isabel no llevara sus platos, Cuca los dulces, Beto el asado, pero lo que realmente le  importaba era que lo recordara Fabián, en el último pensó que lo había olvidado, cuando en verdad no fue así, y Ana tenía el paquete con el perfume. Se  dijo que en el próximo Fabi no sería el primero en saludarlo, sino uno más, ya que se había separado al fin.
Al llegar al edificio, el encargado lo ayudó con las compras, entró al departamento exhausto, pero alegre, casi olvidado del sueño, presuroso acomodó las cosas, y repasó cada mueble, cada luz, ubicando el equipo de música, y la pantalla, estaba esperando la reacción de Pedro al verlo. Colocó algunas velas aromáticas, ya  visto los gustos del vecino al respecto, también trajo ceniceros, y preparó los utensilios en la cocina para comenzar la labor, dejando la ducha para cuando hubiese dejado marchando la salsa.
 Buscó el perfume, estaba sin usar, lo probó en la piel, le gustó, pensó en la ropa, eligió vestirse informal, pero elegante, con un jean blanco, un saco oscuro, camisa celeste, sin corbata, con los dos primeros botones abiertos, y de súbito cuando pensó que debía intentar dormir quizá una hora, sonó el celular, el corazón dio un vuelco, la imagen del bello rostro de Pedro se coló, hasta caer en cuenta que no era él, que no tenía su número, y suplicó que Fabián no tuviera algún programa con él, que Ana no hubiese cometido locura alguna, al fin se dijo que la cena era lo primordial, si algo sucediera, su respuesta sería no.


…! Hola, hijito!
…Papá, ¿estás bien?
… Bien, acomodando las compras, ¿sucede algo?
… Nada, quería saber si estabas  y cómo,  si necesitas algo, esta noche vamos a bailar con los chicos de la facultad, quise llamarte antes.
… Me parece perfecto, hijito, ve, yo me acostaré temprano, estoy con déficit de sueño.
…¿Almorzamos mañana?
… Si no te levantas de noche, bueno, te llamo a mediodía, ¿y Ana?
… Más o menos, esta noche la dejaré en lo de Marcos e Isabel, luego la pasaré a buscar, si se queda sola, puede que haga alguna  y no quiero terminar en una emergencia. ¿Arreglaste el temita de los ruidos molestos con tu vecino?
… Más o menos, en eso estamos.
… Es un pendejo insoportable como yo, ¿verdad?
… No. No es un chico de tu edad.
… Pensé que sí, por la música que escucha, lo creías además.
… Me equivoqué, es joven pero hombre, tiene 35 años, es largo hijito, personalmente te contaré. Disfruta de la noche. Estoy bien, gracias por llamar. Te quiero.
… También yo, Te escucho bien, mejor de lo que esperaba.
.. Lo estoy.

__

___Pedro aceleró de casa en casa en sus clases de sábado, luego salió a correr de verdad, los deportes y sus diez kilómetros diarios intentaba que no faltaran, pero a veces los tiempos, el cansancio y la inseguridad le jugaban en contra, en el día le quedaban pocos huecos, pero los fines de semana salía a correr una hora. Al regresar, pensó en poner música, era algo casi automático en él, sin embargo escuchó  los pasos fuertes de Guillermo, algunos sonidos más, y el corazón se volvió loco, de gozo, de júbilo, pensando en que al fin esa noche no estaría solo, que cenaría con ese hombre que se le antojaba fascinante, en su porte, en su persona, en su personalidad.

Luego de ducharse, verificó de tener helado, había comprado auriculares para dejar de molestarlo con la música, aunque prefería no usarlos, le molestaban, se dijo que se iba a acostumbrar, y lamentó no haberle pedido el número de teléfono. Había sonado y temió que le hubiera salido otro compromiso, pero le hubiese llamado por la ventana, o a la puerta,
Pensó en la ropa desembalada acorde para esa cena, y  eligió un jean blanco ceñido, con una remera a tono, estaba algo tostado del sol que se colaba cuando corría, y un saco sport blanco también.

“… ¿Por qué me estoy preocupando tanto por la ropa, el perfume y mi persona? No es una cita con mi novia, es un hombre mayor, quizá un futuro jefe.

...¿Qué mierda me pasa con él?
Me fijé si llevaba alianza, ¿por qué me importó?
Ahora ya sé que se separó de la mujer, que tiene un hijo, no entiendo, pero me encanta, me produce, algo de miedo a lo desconocido, pero a la vez confianza, excitación, alegría, no entiendo  demasiado, una fuerza magnética especial me lleva hacia él, me quitó el sueño, ya quiero ir, ayudarlo a cocinar. ¿Por qué no?
Llevaría algunos CD, pero no quiero ponerme triste, tampoco torturarlo, quizá le guste la música contemporánea,  popular, llevaré los  de Cordera, ¿pecado?, sí, le debe gustar, algo de Carlos Casella, quizá, seguramente ni tiene equipo, nunca escuché, pero transportar el mío sería un lío, bueno, no importa, no llevaré nada, me acostumbraré a escuchar su voz que es especial, hipnótica casi.
Empiezo a sentir sensaciones únicas, nuevas. Un sonido tintineando en mi interior, nunca escuchado en equipos. Sé que estoy abriendo mis ojos a una experiencia nueva, cenar con ese hombre es algo extraño, pero me fascina por algo. Es una luz cálida que empieza a calmar mi alma y mi cuerpo, lo supe apenas verlo, casi pude desprenderme de la música, de los ruidos, me despojó del pánico.
Escucho ahora plácido a mi corazón, late  lleno de ternura, con una alegría nueva, empiezo a darme cuenta que quizá luego de años, por fin ya no estoy solo en el mundo como en los cinco años que pasé insomne.
Y el flujo de energía que llena mi ser de calor, que me hace vibrar, proviene  de otro ser, de Guillermo, no puedo poner en palabras lo que siento, pero sé que marcó una antes y un después al llegar acá”.



___Guillermo se terminó de duchar,  el agua hervía para la pasta, la salsa estaba marchando, y no puedo abstraerse de observarse en el espejo de pared de la suite, buscó cada detalle, sin un por qué, en realidad sí, Pedro era el hombre de sus sueños, excepto porque no era gay, seguramente en breve se enamoraría de una mujer, pero le hacía estremecer con la sola imagen surcando la mente, se ensoñaba en la sonrisa, en la mirada, en los labios.


“…! Basta, Graziani! Es nada más que tu vecino, es hermoso, pero nada más, míralo, disfruta del paisaje, es todo lo que podrás,  y trata de ayudarlo, de llevarlo al estudio, de conocer sus secretos, de contener esas lágrimas”.


___El timbre lo sacó de los pensamientos, y el corazón latió desbocado, tanto que se colocó la mano intentando calmarlo, sin el tronar de la música de Pedro, temió que pudiera oírlo.
Era demasiado temprano, pero no esperaba a nadie más, por suerte estaba listo, la comida en marcha, el departamento impecable, y curiosamente estaba más movedizo que nunca, más insomne que en el mes previo, Pedro Beggio con o sin ruidos era la causa de su falta de dormir, estaba  resignado.
Decidido, colocándose el perfume en sitios estratégicos, fue hacia la puerta, la respiración era fatigosa, el latir del corazón apenas se había calmado, cuando al abrir, la visión del hombre más bello del mundo lo cegó  en la sonrisa con hoyuelos que regaló como si nada.
…¿Llego demasiado temprano?
… No, pasa, está bien___ estaba de piedra teniendo la puerta, las piernas se habían anclado bajo el piso, temió moverse y caer, mientras observaba el paisaje completo en detalle de Pedro Beggio, tan igual, tan diferente al de la madrugada, con el pelo sedoso, brillando como la piel, tostada, vestido de blanco, las mejillas sonrojadas,  casi el suspiro encallado en la garganta escapó sin remedio, sin permiso, mientras Pedro paseaba la mirada por el departamento, asombrado al ver el equipo de música, el orden lo había imaginado, el perfume de Guillermo lo estaba derritiendo, el aroma que flotaba desde la cocina era exquisito, la totalidad de la situación simplemente la perfección.

…! Guau!
… Es igual al tuyo.
… No. Este departamento es a estrenar. No sabes, eres mi primera víctima.
… ¿Cómo?__ Guillermo se había acercado a paso lento, peligrosamente los dos se marearon en el aroma del otro, se quedaron enredados en la mirada, casi olvidados de los sonidos.

…Que nunca antes torturé a nadie con los ruidos, que no sabía que se escuchaba tanto, esto es nuevo, algunos propietarios no alquilan, deben tenerte confianza, este departamento desde que llegué, es la primera vez que se ocupa, está muy lindo, el mío es un lío, me asombra que tengas equipo de música, y tan pocas cosas.
… No tenía, lo compré hoy, porque venías. Sí salí de mi casa con la ropa, estaba amoblado con lo básico, hoy compré el equipo y LED.
Elige a ver si te gusta algún CD.
…Toma___ tendiéndole el helado
..¿Qué?___ embobado.
… El helado, deja, iré yo mismo a conocer la cocina, el aroma que llega me parece irresistible, ¿puedo?
… Claro, pasa.
…¿Me das tu número de celular por si debo llamarte? Escuché  que sonó hace rato, ¿rechazaste algún compromiso?
… No, era mi hijito, quería saber si estaba bien, si me dejaste dormir.
…¿Le contaste?__ avergonzado.

…Algo. Al fin saldrá a bailar, nada, en la mesa está el teléfono, agenda el tuyo, olvidé pedírtelo en la madrugada.
… Mejor, así si molesto me puedes llamar en lugar de hace acrobacias peligrosas___ sonriendo pícaro.
…¡Pedro! El saco, digo, si quieres, no hace falta acá.


___Los dos se quitaron los sacos, sin apartar la mirada de la vista, y al fin los dejaron en el perchero, Pedro inhaló sin querer el perfume y lo dijo.


… ¿Cambiaste de perfume?__ en la madrugada pese al tabaco, a las velas, había catado el anterior.
El perfume y la pinta, estás mucho más guapo que con el pijama __ riendo.
… Vos estás precioso. ¿Te estás burlando de mí?
”! Basta, eso estuvo de más!”
…Sí, me lo regaló mi hijito, el perfume, para mi cumpleaños. Ven, que te mostraré la cocina,  guarda el helado mientras controlo la salsa, y elige el vino, nos sé si tomas otra cosa, traje cerveza, gaseosa.
… Lo que tú, lo mismo___ Guillermo tomó la paleta de madera para revolver la salsa, y Pedro se acercó peligrosamente, con un trocito de pan.

…! ¿Qué intentas hacer?!
.. Mojar el pancito, porfa.
… No. El pancito no.
…¿Por qué?
… Pedro, dije que no, es un enchastre. Bueno, está bien, por única vez, toma, un repasador, vas a mancharte.


___Pedro con la sensualidad de los labios carnosos saboreó el pan con la salsa, y Guillermo se desmoronó en esa boca, deliró en la visión, tuvo que sacudirse para regresar, y antes de sucumbir a lo que no debía,  se apartó para colar la pasta.

…¿Te ayudo?
… Ve a descorchar el vino,  busca un CD no muy ruidoso que te guste para la cena, y enciende las velas que desees, ya llevo la comida, toma, lleva las ensaladas.
…¿Te gusta Gustavo Cordera? Increíble, iba a traerlo.


__Guillermo se asomó repasándolo, el mechón de la frente le ocultaba el ceño.
… Me encanta.


___Se sentaron a la mesa, con la copa de cabernet  en la mano, Guillermo había servido los platos, llevaba las mangas de la camisa dobladas,  la mirada de Pedro acariciaba los trozos de piel que quedaban fuera de la ropa.


…! Riquísimas! __ remarcando cada letra, extasiado en la comida y en la velada.

…¿Nada más?
… Lo mejor que he probado en años Dr.
…Pedro, ¿me quieres contar lo que sucedió  cuando lloraste en el recuerdo al tocar el concierto?
… Como quieras. Pocos me conocen, no hablo de mí, no me sobra ni el dinero, ni el tiempo para salir, te dije, en realidad soy medio ermitaño creo, no se me da por salir con mis alumnos, compañeros, prefiero estar solo, acá, con la música.
Hoy mirando mis años de orfandad, de ilusiones mudas, de noches de crudos inviernos, me parecen muy lejanos. Son recuerdos de soledad, de miedo, de dudas, de llanto.
… Lo imagino, claro. Tengo un hijo, sé que le di demasiado quizá, y no imagino cómo pudiste sobrevivir sin tus papás.
..Fueron noches sin ninguna mano sobre mis sueños, días entre corazones de piedra, quizá de allí nacieron mis terrones, mi necesidad de llenar de ruido las noches, de dormirme al alba.
… Seguramente___ Guillermo rastreaba las señales en la mirada, en el rostro, ante la primera lágrima dejaría de torturarlo, sin embargo parecía necesitar  hablar.

… Mi mamá, los dos, eran de familia noble, aristócratas los llaman en Chile, cometieron el pecado___ sonaba la canción___; de enamorarse teniendo ella dieciséis años, él uno más, lo llevaron en secreto, fue una época difícil supongo del país, y para ellos. Mi mamá quedó embarazada, mi padre se asustó creo, no quiso que yo naciera, mi mamá se aferró a que yo viviera.
…¿Tu padre le pidió que abortara?
… Sí, y al negarse mi madre, la dejó, se fue a estudiar a Europa, nunca más apareció, ni lo vio.
Lo que te estoy contando, lo supe hace cinco años, nunca había tenido noticias de ellos,  de la verdad, crecí bajo el yugo autoritario de alguien que pensé que era mi padre, cuando en verdad era mi abuelo, y   con alguien que pensé mi madre, ella… era mi abuela.
En su lecho de muerte, la cuidé meses, tuvo un accidente cerebrovascular, estuvo paralítica un año, luego lo repitió y murió, como te conté. La cuidé ese año, entre el trabajo y el estudio, y cuando supo que se iría, me pidió que le diera un beso y que tomara la guitarra, con señas, ya no hablaba, podía entender pero no emitir el sonido, ¿comprendes?
… Sí__ Guillermo sentía un nudo en el pecho frío, duro, ahorcándolo, le dolía Pedro, lo veía en un sillón, junto al lecho de muerte de esa mujer.

… Antes del segundo evento me contó la verdad, hasta entonces pensé que era mi madre, que me habían tenido grandes, pero me contó.
Cuando mi madre quiso llevar adelante el embarazo, vivía con los padres en  Santiago, les confesó la verdad, no dijo quién era mi padre, él se había ido, ella insistía en que yo era sólo suyo.
Sin embargo, no lo permitieron, mis abuelos, no lo permitieron, trataron de convencerla del aborto, nadie me quiso entonces, Guille.
… No digas eso, tu madre sí.
… Ella, a la que no pude conocer, es lo más injusto de todo. Mis abuelos hicieron un largo viaje a Italia, se quedaron allá, nací, dicen que obligaron a mi mamá a entrar a un convento allá, que supieron que murió pocos años después, me adoptaron, me inscribieron como de ellos, regresaron a Chile, con un hijo bebé, sin mi mamá.
…¿Y no lo supiste hasta hace cinco años?
… No. De lo contrario, creo que los hubiera odiado, a él no lo he perdonado, Guille, me lastimó mucho, no fue un padre, menos un abuelo, me odió, ella si me dio lo que pudo, me amó, pero el precio fue perder a mi mamá. Nunca terminé de creer que esté muerta, pero no tengo cómo buscarla, no sé siquiera su nombre, si me dicen la verdad, en la partida de nacimiento dice que nací en Chile, que soy hijo de ellos, ¿entiendes?


___Guillermo aturdido, y compungido vio las  primeras lágrimas que con ternura recogió en sus nudillos bebiéndolas.


… Sigue si puedes.
… No lo conté a nadie antes, siempre tuve miedo, ellos me aislaron por temor a que se dieran cuenta, era una deshonra el embarazo de mi mamá, y desde niño vivimos en el campo, en un pueblo al norte, cerca de la Cordillera, trabajé la granja, con el ganado desde pequeño, para ir al colegio, caminé kilómetros, fui a uno, al único que había cerca, en otro pueblo vecino, hice hasta el secundario, allí iba a caballo, me encanta cabalgar.
Mi... abuelo, se murió de un infarto cuando yo tenía trece años, me hice cargo de ella, del campo, de la casa. La de Santiago la había vendido, no tuve nunca tiempo de más. No podía ir a Santiago a estudiar abogacía, mi… abuela antes del ACV, no estaba bien, no era sana, tenía que trabajar en el campo, me gustaba la música, había un conservatorio, y estudié allí a la par del colegio, me recibí jovencito, comencé a dar clases en medio de las tareas del campo.
Tengo tristes recuerdos de garúas ocultas, y mi pecho entre golpe y golpe se templó en acero. El dolor fue mi herrero, el dolor me hizo hombre sin haber sido niño, menos adolescente, sin haber conocido la música que hoy te tortura, ¿entiendes Guille? No pude escucharla en su momento, no pude ir a boliches, ni tener novias, ni nada, sólo trabajar, callar, soportar.
…¿Qué golpes, Pedro?
… Nada, trae el helado, mejor.
…Espera, ven, vamos al living, ven__ Guillermo con la voz le transmitió su alma, le tomó las manos desde la lejanía en que ahora parecía estar, miró buscando la mirada que no lograba encontrar, hasta que se sentaron en el sillón, le tomó el rostro, la calidez del aliento muy cercano  envolvió a Pedro, que rompió a llorar, espejo del deseo que Guillermo estaba reprimiendo.

… Guille, él, me pegaba, toda la bronca por ese embarazo que lo alejó de la aristocracia de Santiago, que le quitó a mi mamá, la echó en mí, a golpes, en palizas, hiciera lo que hiciese, nada estaba bien, siempre me pegó, nunca me quiso naciendo, a veces pienso que mi mamá se condenó, que me condenó, que debió abortar.
…! No digas eso!___ Guillermo consternado lo acariciaba, le dejaba besos suaves en el pelo, en la cara, era una seda como pensó antes.
…Sos hermoso, talentoso, bueno, no digas eso, tu abuela te quiso.
…Ella creo que sí, pero le quité a la hija, la compensé dándole mi vida, cuidándola, por ello me quedé en el campo y no empecé la carrera hasta hace cinco años.
La enfermedad de ella se llevó el dinero ahorrado, el trabajo, hipotequé la casa, para darle lo mejor, hasta su muerte, me quedé en cero, apenas con algo para salir de allí, llegar a Mendoza, desde allí acá, alquilar, y entonces me perdí en esta ciudad enorme, extrañaba el campo, me llevaron de tan pequeño, que la montaña se embebió en mí, el aire puro en mis almohadones, en mis pulmoncitos de bebé, la esencia de la cordillera es mi alma, de allí que sea solitario creo, es mi paz, es mi refugio, acá no está. Entonces comencé a dar clases, casi no tenía más dinero, para alquilar, primero estuve un año en una pensión, empecé la facultad, algunas materias las di libre, hasta poder alquilar.

Y el llegar acá, al departamento, poder escuchar la música que odias, fuerte, cantarla, bailar solo, me libera, no pude en ese lugar, en vida de ellos, lo hacía cuando corría por el piedemonte, mi abuela me miraba desde la silla, por el ventanal de la casa, y yo me liberaba allí cantando, a veces gritaba, resonaba el eco en las altas cumbres, era mi libertad, todo lo que conocía.

 Y acá me quedó la música, el pasar la noche, allá de noche ella empeoraba, gritaba, me llamaba, no dormí ese año, quedé con el sueño invertido, me sentí libre al fin acá, solo, pero libre.
Pensé que siendo abogado, y desde acá, quizá podía averiguar de mi mamá, pero no lo sé.
Tengo heridas abiertas, sangran Guille.

___Guillermo se perdió en la mirada anegada, en el dolor  que ahora entendía, en la culpa por la muerte o encierro de su madre, por la pérdida de ella  en la casa, de la posición social, por haber nacido.


…Pedro, ¿te sientes culpable por haber nacido?
¿Crees que es tu culpa todo, que nada mereces?
… Sí, lo es. Mi padre se fue de su casa, no sé quién es, llevo el apellido que me dieron mis abuelos que perdieron a mi madre, a ella le arrancaron el fruto de su pecado, la encerraron,  se murió, yo me quedé solo, me odiaron, soy culpable, mi vida viene marcada por la desgracia, no tengo derecho a nada.
… ¡Basta!
Tienes derecho a todo, a amar, a que te amen, a ser feliz, te lo debes.
..¿Eso crees?
… Por supuesto.

__
“…Si fueras gay, yo te daría el Amor, mi vida precioso, no puedes ser más puro, más inocente. Miro a lo lejos esa vida, no pudieron dañarte más.
Desearía buscar  esos labios espejo de mis ganas, serías estrofas, armoniosas melodías en mis susurros, quiero quedar atrapado en la red de esos dedos esbeltos capaces de hacer magia con la guitarra, sos un ángel. Quisiera bañarme en la humedad de tu vientre, cruzar tus grutas, tus vericuetos, tus acantilados, tus mares y beber de tus fuentes, disfrutar de la dulzura bebiendo miel de tu boca, saborear tus labios. Quisiera responder al llamado de tu piel que invita a la caricia, cubrirte, envolverte, cobijarte, incrustarte, jamás dejarte solo, jamás permitir que te hagan más daño, cuidarte por siempre, todo eso deseo, quiero.
Cubrirme con la topografía de tus adoradas montañas, que cumplas todos tus sueños en mí, fundiendo la piel, conjugando los cuerpos, las almas, en valle abierto que abre poros al sudor, al rocío, con aroma de los dos, como fuentes de aguas termales que añoras de la cordillera, que sanarían mis males, quiero entrar en ellas mis dones.
Cantas como un ángel cielito, dulces emociones, la libertad negada de niño, gritas el dolor callado entonces, escuchas la música negada en la adolescencia.
Quiero ver pasar las nubes que veías cercanas allá, bajo el murmullo de las estrellas amarte, ser el camino de tus sueños perdidos, de tu corazón herido, cántico de aves en vuelo, aroma de aquella brisa silenciosa.
Añoro tus labios candentes deseando que recorran los míos, que tus manos como transparentes mariposas volando paseen mi piel, sos el aroma del amor, del deseo, el éxtasis, el delirio, la plenitud de mis sueños.
Deseo tus caricias como cauce de un río, que disfrutes de mis latitudes, de mi universo con ternura, que te duermas abrazado, acurrucado, enterrado en mi pecho. Vuela libre como agua de tus montañas, déjame escuchar la voz que asoma de tu alma, y cae como lluvia por el cuerpo, déjame amarte, no quiero que me acaricies con la mirada como a un extraño, quiero todo con vos, la suavidad de tus labios, entregarme al placer de tu boca, la vida con vos.
Crear melodías nuevas al amarnos que reemplacen a los ruidos que aturdían tu dolor y mis noches, quiero estar con vos”.


…Guille, ¿qué sucede?
No quiero que me compadezcas, por eso nunca lo cuento, no quiero compasión, ni cariño, no lo merezco, no lo quiero.
….! Basta! Basta, no te castigues así.
 ¿Y si elijo darte todo? ¿Si te elijo, Pedro?
…¿Qué dices?
… Soy gay, quisiera que lo fueras, que fueras mi amor, amarte, quisiera darte mi amor, que me ames, eso digo.
Perdón.
… Acabas de dejar a una mujer, tienes un hijo.
… Pero nunca la amé, a nadie amé, tuve amantes, me gustaron los hombres, me gustas vos, Pedro,  no digas que no mereces nada cuando quiero dártelo todo, desde ayudarte a que te recibas, a estudiar, a buscar a tu mamá, trabajo a mi amor, todo, y si te enamoras de una chica, al menos quiero ser tu mejor amigo, no vuelvas a  decir que no debiste nacer. No sos culpable, sos víctima de un plan siniestro de tus abuelos, tu mamá y vos, son dos víctimas de la hipocresía social.
Sos bello, sos puro, sos … creo que todo para mí, desde verte, o desde antes, lo acabo de saber.



CONTINUARÁ.
HECHOS Y PERSONAJES SON FICTICIOS. CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES MERA COINCIDENCIA.
LENGUAJE ADULTO. ESCENAS EXPLÍCITAS.


sábado, 1 de octubre de 2016

"LA CASA DEL DELTA". CAPÍTULO SEIS.




“Poema de amor




El sol nos olvidó ayer sobre la arena,
nos envolvió el rumor suave del mar,
tu cuerpo me dio calor,
tenía frío,
y allí, en la arena,
entre los dos nació este poema,
este pobre poema de amor
para ti.

Mi fruto, mi flor,
mi historia de amor,
mis caricias.

Mi humilde candil,
mi lluvia de abril,
mi avaricia.

Mi trozo de pan,
mi viejo refrán,
mi poeta.

La fe que perdí,
mi camino
y mi carreta.

Mi dulce placer,
mi sueño de ayer,
mi equipaje.

Mi tibio rincón,
mi mejor canción,
mi paisaje.

Mi manantial,
mi cañaveral,
mi riqueza.

Mi leña, mi hogar,
mi techo, mi lar,
mi nobleza.

Mi fuente, mi sed,
mi barco, mi red
y la arena.

Donde te sentí
donde te escribí
mi poema.

Joan Manuel Serrat”.







 



“La comisura de tus labios es esa red sin censura
que me atrapa en una boca de la que no quiero huir,
ese laberinto, tan aparentemente sencillo,
pero tan complicado de complacer
con el simple tacto de los besos,
con esa cadencia de caricia prolongada
de nuestras bocas,
en la que jugamos a ser dos ciegos
que se enfrentan a las sensaciones
de cada beso nuevo,
tratando de transmitir toda la pasión
que guardan nuestros cuerpos
en esa dosis tan concentrada de cariño.
Por eso muero en cada beso,
sin razón aparente de muerte,
pero con la sensación de haberte entregado
mi vida en cada uno de ellos.
José Sánchez Llamas..........La comisura de tus labios”.




“... Si el mañana nunca llega...

Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para poder ser el guardián de tu alma.
Si supiera que ésta fuera la última vez que te vería salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte muchos más.
Si supiera que ésta fuera la última vez que voy a oír tu voz, grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas una y otra vez indefinidamente.
Si supiera que éstos son los últimos minutos que te veré, te diría cuanto te quiero y no asumiría tontamente que ya lo sabes.
El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo.
Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas.
Por eso no esperes más, hazlo hoy, ya que si el mañana nunca llega, seguramente lamentarás el día que no te tomaste tiempo para una sonrisa, para un abrazo, o un beso; y que estuviste muy ocupado para concederle a alguien un último deseo.
Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído lo mucho que los necesitas, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles lo siento, perdóname, por favor, gracias y todas las palabras de amor que conoces. Así, si el mañana nunca llega, no tendrás remordimientos por hoy.
Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero y agradecerte por todo lo compartido.
Más que personas que hacen, somos personas que deciden. Una vez que nuestra decisión es clara, la actividad llega a ser fácil, pues entonces el universo apoya y autoriza nuestra acción.
Gabriel García Márquez”.

 “LA CASA DEL DELTA”.

CAPÍTULO SEXTO.



Bs, As., partido de Tigre. Noviembre de 2025.








…Pedro, antes de continuar, ¿puedo hacerte una pregunta y saber que me dirás la verdad sin temor por mi corazón ni nada más?
… Siempre digo la verdad, si en los meses del juicio te oculté las cosas fue para cuidarte, no lo decidí solo, Fabián estuvo de acuerdo, todos, Beto, Gaby, quisimos cuidarte.
Luego, cuando trabajamos fuera  al comienzo los chicos y Gaby pensaron que podrían llevar adelante el estudio, cuando Marcos nos desligó del caso, los clientes quisieron ayudar. No solamente regresaron, sino que nos recomendaron, y así fue aumentando el caudal de trabajo. Entonces Fabián y Gaby nos pidieron ayuda, para no sobrecargarte a ti.
Fabián no quiso decirte nada estando convaleciente para que no te sintieras un inútil, Marcos tampoco vino a verte por no ponerte en riesgo, quiere pedir disculpas. Todos lo hicimos por ti.
Pero, deseas preguntar algo, te escucho.


___La mirada intensa de Guillermo entró en Pedro, y lanzó las palabras, tragando el nudo que tenía casi ahorcándolo.

… Durante este año, de lío, de separación, de peleas, ¿conociste a alguien o estás con otro?
…¿Qué dices, Graziani?___ Pedro  marcó el ceño, se puso de pie, con una mano revolviéndose el pelo, la otra en la cadera, incrédulo, lo miró enojado, elevó el tono.

… Desde el puto momento en que te dije que eras lo único en mi vida, el único, todo para mí, que pienso todo el tiempo en vos, desde hace más de once años en que pasó hasta hoy,  sigue igual, pienso todo el tiempo en ti, no hay un puto minuto en que no piense en ti, eres lo único en mi vida, ahora con los chicos. Juntos o separados, fuiste y serás el único, el primero, el último hombre en mi vida.
No sé si soy gay, bisexual o lo que sea en rótulos. Sé que siempre te amaré, que te amé desde siempre, que lo supe al conocerte o reencontrarte, en la audiencia Postiglione, quizá antes, desconociendo que podía amar a un par, pensando con la lógica que amaba a Camila, emperrado en casarme pese a lo que me decías entonces, siempre te amé, nunca habrá otro.
… Perdón, cielito, ven, no te enojes, quizá pensé desde mí, sin darme cuenta de lo diferentes que somos, que fuimos, porque hoy y desde verte ya fuiste el único en mi vida, aunque borracho como un idiota no recuerde si le di mi cuerpo a Juan en este quilombo, pero mi alma y mi corazón jamás se fueron de vos, ven.


___Pedro receloso, pero suspirando al fin regreso a los brazos que le daban refugio, ralentizando la respiración, relajando la tensión, regresando a los recuerdos.


Meses atrás, a cuatro del infarto que sufriera Guillermo. Noviembre de 2024.
Estudio Graziani- Beggio y socios.
..Pedro, ustedes se aman demasiado para una separación es una locura, lamento haber estado fuera de la casa anoche, los trillizos son chicos aún, no tienen que separarse por ellos.
… No es por ellos Romina, entiende, Josecito con diez años ve lo que nosotros ni siquiera. No podemos dialogar, cada uno habla, escupe lo que tiene dentro, sin relación al otro, no nos escuchamos, la confianza se  resquebrajó, no podemos así exponerlos, están sufriendo, nunca sacaré de la mente el llanto de las nenas, la voz de José, la mirada de miedo de los tres.
…Está bien, quizá por un tiempo sea lo mejor, están los dos ofendidos, se sienten los dos traicionados, están peleados o enojados con Marcos, Guillermo con Beto, con Fabián inclusive, cuenta conmigo, estaremos bien en el departamento, ahora mismo Rominita fue al supermercado, Pablito está ordenando la ropa, traje pocas cosas hoy, Valeria me ayudó, pero Guillermo pidió que como te habías ido, nos mudáramos, que te viera.
… Gracias Romí, lo primero que hice fue llevar gente para limpiar el departamento, ver la ropa blanca, estaba equipado excepto por la mercadería, por suerte habíamos vendido el otro y mantenido este más grande, estarán cómodos hasta que sepamos qué hacer. Según el dinero que ingrese, sabremos qué vamos a vender. Guille conservó la casona que tuvo con Ana aun cuando los chicos se mudaron al nacer Guillermito, no quiere usarla ahora tampoco, quizá se venda. No lo sé. El dinero que ingresaremos desde afuera con Alberto ayudará bastante, el incremento de trabajo también, quizá podamos salvar las propiedades, y levantar la hipoteca.
… ¿Necesitas que te traiga algo?
… No, mañana mismo iré a buscar algo en alquiler, donde puedan quedarse los chicos cuando deseen, esto lo ocupará Guille en unos días, ayúdalo a él, yo podré  Romina,  no queremos que los chicos no tengan su fiesta de cumpleaños como siempre. Organiza todo como desde siempre en el Delta,  invita a todos como si nada hubiera sucedido, lo único diferente será que yo no estaré. Te dejaré el regalo, los saludaré antes, y sé que me moriría de dolor acá, más en un departamento frío, ajeno, por lo tanto viajaré unos días, pero no le digas nada a Guille, lo saben acá, es por trabajo en realidad, es lo que les diré a los chicos.
…Pedro, no hace falta la fiesta, saben que las cosas no están bien, están grandes ya.
… No. Ni Guillermo ni yo queremos más caos en sus vidas, ya suficiente con las peleas, con la separación, con la mudanza, al menos que tengan la fiesta, no habrá viaje de vacaciones tampoco este año.
Yo dejaré alquilado algo cerca de ustedes, y viajaré unos días a Chile, Marcial tiene un trabajo, me necesita, me había llamado y pasado por mail las cosas, con el quilombo nuestro no le di esperanzas, pero me  vendrá bien  salir  unos días, realmente está complicado en sus empresas, y si gano la batalla, me pagarán bien, será dinero extra para el estudio.
Llámame ante cualquier cosa, y los llamaré el 19 a los chicos, el veinte a Guillermito, estaré con todos, acá me vuelvo loco sin Guille, Romi, no puedo mentirte, el estudio, el despacho, su sillón, su whisky, su birome, el  anexo, todo es él, está acá.
… Entiendo, está bien, Quizá en un departamento neutro te sientas mejor, Guillermo no sé si ganará algo saliendo de la casa  para instalarse acá, le pasará lo mismo, pero quizá se distraiga escribiendo, o ayudando en el estudio.
Me voy, estamos cerca entonces, regresaré al Delta mañana o pasado, o quizá con las chicas como cada año organice la fiesta desde acá, aunque si Guillermo estará allá esta semana, mejor dejo ordenado el departamento y regresamos allá.
… Me parece bien, te llevo, veo a los chicos, e iré a la iglesia, necesito contarle a Jorge, no me siento bien, físicamente digo, es extraño, tengo pesadillas con aquella noche, con Miguel, con Camila, siento los disparos, el dolor, y despierto con él, oleadas punzantes en el pecho, si no pasan deberé hacerme chequear, después de todo me dieron dos balazos, me sacaron un pedazo de pulmón, me suturaron vasos, corazón, hace mucho, pero lo siento, o quizá es el terror a que Guille no se cuide, que tenga una recaída, ayer todo se disparó porque cuando llegué estaba de nuevo con Juan, bebiendo, comiendo porquerías.
… Lo sé. Pero no hicieron nada raro, es más, Juan regresó a su casa con José y los chicos.
… Anoche no siguieron, pero Romí, no puedo borrar de la mente que los encontré enredados en mi propia cama hace unos meses, borrachos, sin ropa, no puedo, aunque le haya dado su cuerpo sin más como antes de conocerme___ Pedro se desmoronó dejando a las lágrimas resbalar libres, Romina le acarició el hombro, con el corazón compungido, con pena por todos, por ellos dos, sin embargo sabiendo que a veces el amor no alcanza, que sin la confianza de antes, sin dialogar, no podrían continuar.


__Pedro ayudó a los chicos a acomodar la ropa que habían mudado al centro, aparentando alegría, serenidad, y ellos lo mismo, sin mencionar a papá, a la noche, las peleas. Les dijo que festejarían su cumpleaños décimo con papá porque él debía viajar por trabajo, los conformó con la promesa de llamarlos.
Jorge lo escuchó  incrédulo, aunque como todos, sabía de lo sucedido, ya había dado su sermón a Guillermo luego de visitarlo en la clínica cuando saliera con Juan, pero la expresión en el rostro demacrado de Pedro hizo que el corazón le doliera a él. Pedro intentaba respirar, apenas podía mirarlo, no podía soportar aquella riada de emociones cada vez que  clavaba los ojos en él, no quería estallar hasta no regresar al anexo, a solas.
Jorge observaba en los ojos, desolación, desconcierto, vacío, dolor.


…Pedro, Guille es un cabrón  se lo dije cuando vino con lo de Juan, pero ustedes se aman, esto va a pasar, muchacho, es sólo que están desbordados por todos lados, el dinero, el estudio, los amigos, lo de la salud de los dos, porque no te veo mejor que a él, pero va a pasar.
… No lo sé Jorge, nada hizo para retenerme, quizá piense que desea regresar a la vida antes de mí, a la farsa que no lo compromete, a la que no le crea ataduras, a la que le permite hacer lo que le viene en gana con el que sea, Juan fue parte de la historia, sabe lo que me costó digerirlo, aun así estaba en casa, exploté, por él, porque estaban chupando, no se cuida ni por los chicos, y ellos pusieron la palabra fin, es así.
… No lo es, verás que no. Puede que el zorro aquel  tenga alguna maña todavía, aun sin pelo, pero te ama, no te cambiaría hoy por la farsa de antes, no es así, tampoco creo que Juan se separe de José, de sus hijos, no debe haber pasado nada.
…¿Y la confianza, Jorge? ¿Cómo mierda hago sabiendo lo que sucedió entre ellos por años para confiar en que terminó, en que lo que vi no fue nada?
No se preocupe, le pido que no se aleje de él, yo estaré de viaje unos días por trabajo, estaré bien.
… ¿Me prometes que si no te sientes bien irás al médico y que vas a comer, a dormir?
… Estaré bien, Jorge, gracias.
… Hijo, no lo estás, pareces convivir con los fantasmas.
… Eso es lo que me sucede en las noches, por eso temo dormir, aparece todo lo sucedido en aquella época, cuando todos parecían desear arrancarme de la vida de Guille, Miguel, Camila, el juicio, las balas, el dolor, todo eso. Me hará bien mudarme, el  viaje, cuando regrese lo veré, gracias de nuevo.

__Pedro volvió a respirar al sentir la brisa en la calle, el cielo mostraba nubarrones negros como estaba ahora su horizonte, cuando  de súbito un trueno le desbocó el corazón y las primeras gotas lo llevaron a reaccionar, a entrar al auto, a ponerse en marcha mientras las gotas repiqueteaban suavemente en las ventanillas.

¡…Hay Dios, mi amor! No quiero respirar, y debo hacerlo, pero el coche también está impregnado de ti, de tu perfume, de tu olor, limpio, masculino, fuerte, Guille, estás acá, en el estudio, en el anexo, impregnas con tu ser las paredes, los muebles, la copa, el whisky, las sábanas, mi piel, estás dentro de mí, será siempre así, aunque me entierre en un departamento anónimo, estarás allí también”.

__Mantenía la mirada fija adelante, dejando que la visión se difuminara, hasta que la lluvia y las luces de coches y calles se aunaron, se fusionaron, avanzaba lentamente, recordando la mirada de Guillermo, desconcierto, puntos de auténtica furia, de rabia, como diciéndole que el amor era ilusorio, que  no había un nosotros, que nunca quiso relaciones estables, verdaderas, que deseaba su vida anterior, que todo fue imposible desde el inicio, que no supo hacer caso al destino, que le plantó a Miguel, a Camila, a su muerte instantánea, al dolor, miles de señales diciendo que no podía pasar, que doblegó regresando, que torció casándose,  concibiendo en Romina a los trillizos, para terminar de nuevo, solo, como toda su vida, solo.
Las lágrimas caían por la cara, ya la garganta estaba estrangulada de intentar retenerlas, hasta que al fin bajó a comprar cigarrillos, los había dejado pero necesitaba fumar, la lluvia le empapó el pelo, se mezcló con el llanto, eran lo mismo, descendió por la ropa, sin que sintiera nada.
Pasó los días buscando departamento de tres ambientes cerca del  que ocuparían los chicos, no lejano al estudio, y el resto del tiempo evitó a la gente excepto el lunes en que confió a todos en el estudio lo sucedido, la decisión consensuada, dejando que el silencio roto por los sollozos de Gaby, Valeria y de Cuca dominara. Se encerró en las tardes en el anexo, dormía de día, perdiendo la cuenta de las horas, despertaba de a ratos con las mismas visiones, pesadillas antiguas, o imágenes felices, que ahora eran pesadillas, para tomar un té, una taza de leche, agua, y regresar a la cama, sabiendo que estaba perdiendo peso, necesitaba resguardarse bajo las sábanas, sentir el aroma que le dibujara los brazos de Guillermo.
No había leído, ni escrito, menos visto tele, apenas trabajaba, afuera comentaban, trataban de disuadirlo, de arrancarlo de allí, pero se negaba, no soportaba entrar a su propia cabeza, tampoco podía estar sin ella, ni siquiera hablarlo, ni a Jorge pudo expresarle en palabras el sentir.
Cuando el sueño ganaba la batalla, despertaba sentado, aferrándose al edredón con cojines apilados alrededor como creando la fortaleza mullida que le daba su amor, tenía botellas de agua en la mesa de noche, montones de pañuelos de papel en el piso, sembrándolo como copos de nieve, con las cortinas descorridas como al llegar. Observaba el cielo, cómo pasaba del negro profundo de la noche,  a la niebla de la mañana, al gris pálido de días nublados, al dorado de días de primavera. Oscuro, aturdido, cuando no dormía, lloraba como el nene asustado ante  las golpizas de su padre. Ni siquiera los había llamado, ellos no lo habían molestado.
Los peores momentos eran cuando brotaban aquellos sollozos guturales, retorciéndolo, haciéndole doler la garganta y el pecho, hasta que se concentraba para resistirlos, avergonzado por sentirse débil, como el niño, era demasiado evidente, feo, pasaba una y otra vez, no lograba terminar de vaciar la pena, pensaba en Guillermo continuamente, en sus fuertes manos, en su precioso perfil, masculino, en sus labios surcados por sonrisas sensuales, en los anchos hombros, en el abrazo estrecho, su aroma, juraba que estaba en todo el anexo, en todas partes, en su piel. Era algo que había arraigado en la cama, en las paredes, en los muebles, en su cuerpo, la ducha no lo quitaba, se resignó a creer que moriría con él. Quizá estaba loco, casi lo deseaba, quizá en el mundo del desquiciado encontraría la liberación de estar deshecho en dolor en todo momento, con el pecho retorciéndose en nudos fríos, duros, que casi eran constantes.
Dormir era quizá peor, o soñaba con las balas, con los rostros, con aquellos días, o con Guillermo, su Guille, sonriendo, besándolo, acariciándolo, aquellos primeros roces y abrazos furtivos al llegar al estudio, la primera vez, pero también los otros, los y las ex, las peleas, los gritos del último día, hasta llegar a la mirada de dolor y susto de los chicos, al pedido de José, y peor aún, a que alguien anónimo lo llamaba para decirle que Guillermo estaba muerto, y entraba a ver su cuerpo inmóvil, ceniciento.
No sabía qué era peor, si despertar deseándolo o llorando por haber dejado la casa. Fuera como fuese, no podía continuar así, a la deriva, perdido, abandonado, aunque él había dejado antes el Delta. Tarde o temprano iba a ocurrir, Guillermo lo habría dejado, tampoco confiaba en él, e igualmente no lo podría soportar, era mejor eso, no amarlo cada día más y perderlo o volver a verlo con otros.

Mil veces había  marcado para oír su voz, y sin saber qué decir, cortaba antes de ello. Ninguno habría cambiado la decisión por más amor que existiera, y él estaba destruido, paralizado más que luego de los tiros, inmóvil, descontrolado, casi como el niño asustado. Jamás como entonces, quizá en Uruguay se había sentido más solo en su vida, peor, porque el niño tenía sueños, en Uruguay que cumplir la promesa de regresar, ahora más que ver a los chicos, o llamarlos, nadie más esperaba nada de él, excepto consumirse trabajando, intentar salvar el estudio.
Llamaba a diario a los chicos, incapaz de dejarse ver, Guillermo no lo había llamado, tampoco lo habría atendido todavía, si no lo había detenido aquella noche, si no deseaba verlo, estaba haciendo lo correcto, no le hacía sentirse mejor, pero era lo necesario.
Al recordar el evasor del Graziani del inicio, el que huía de las emociones, del sentir, supo que ahora estaba haciendo, intentando  volverse así, para mantenerse a salvo.
Se le llenaron los ojos de lágrimas y resolló de impotencia, los ojos y la nariz escocidos, las ojeras, la pérdida de peso, lo estaban destruyendo por fuera.
Se dijo que sería el último día, cuando se dejó caer hundiéndose en el somier, imaginando lo seguro y arropado que estaba en los brazos de su amor.
Las lágrimas resbalaban libres por las mejillas, y las dejó caer viendo oscurecerse el cielo, como empezaba de nuevo a llover, cada gota repiqueteaba en las ventanas, se deslizaban en puñados hasta rendirse en riachuelos en la hierba. Dejó que sus sollozos se mezclaran con los ruidos de la tormenta, de la lluvia impotente golpeándole el cristal, en un rítmico aguacero. Casi resultaba doloroso de oír, la lluvia y sus propios sonidos, y lloraba más fuerte según lo hiciese el cielo, en fuertes oleadas convulsas, dañinas, impotente, indefenso, vacío, sin chances, condenado a la misma pena toda su vida, quizá más allá.

Casi automáticamente dijo pase a los golpes en la puerta, y era Alberto, que quedó de piedra al verlo, le habló, la zarandeó, le cacheteó para hacer que regresara, que al menos fuera bajo la ducha, a mojarse, le preparó unos fideos, lo obligó a comer.


… Pedro, mira,  Guille llamó para invitarnos al cumpleaños de los chicos, pero más allá de eso, tenemos que hacer algo. Fabián, Gaby, Valeria solos acá, ahora no van a poder, y yo me contacté con alguien, el hecho es que conseguí otro trabajo, no sirve que empecemos a vender casas, autos, los ahorros de los chicos, me asocié en un estudio independiente, ganaré el doble o más, pondré la ganancia acá, y trabajaré de noche  acá, tienes que hacer lo mismo. Vino Matías varias veces preguntando por vos, se enteró que no estás en el Delta, imagina que lejos no estás, te arreglé una cena con él, un café al menos.
..¿Qué? ¿Quieres que Guille se entere y me entierre para siempre? Beto, para él, verme hablando con otro es traición, ya cree que me acuesto con todos, no lo veré.
… Para, quiere ayudar, acostado llorando acá, o en ese departamento al que te mudarás mañana, no  sacaremos la hipoteca.
… ¿Entonces?
… Entonces habla con Matías, quiere recomendarte para un trabajo, sabes hacerlo, es una multinacional, te pagarían el triple, vos y yo trabajando afuera, y acá en las noches, podemos sacar con lo que hagan Fabi con las chicas esto a flote.
… Está bien, lo haré, pero antes debo viajar a Chile, Marcial recibió amenazas, tiene gente que hace auto- robo en la empresa, lo mismo que me llevó a renunciar a la mía, no localiza al traidor, lo amenazaron, quiere que viaje, que lleve la causa, que descubra a los culpables, que lo salve y le salve la empresa, me pagará bien, puedo descubrirlo, llevar eso adelante, y traer dinero, además de no estar acá para el cumpleaños. ¿Le dices a Matías que me aguante hasta mi regreso?
… ¿Cuándo?
… Mañana haré la mudanza, a la noche viajaré, no digas nada a nadie, por favor, Romina sabe cómo localizarme, antes me despediré de los chicos, cuando resuelva aquello te llamaré, entonces quizá pueda presentarme donde desee Matías, lo haré, lo haremos, entre todos salvaremos el estudio.
… Lo haremos, verás que sí.
… Beto, Guille no quiere que Fabián y Valeria sean sus niñeros, ir a la casa, vendrá a instalarse acá, a escribir supongo, vendrán los chicos, dile a Cuca, a Gaby, a Fabi que lo cuiden por mí, por favor.
… ¿Estás enamorado más que nunca vos? ¿Y él? La bronca que me da esto, les pegaría, pero supongo que hasta que no nivelemos el barco, que no volvamos a reafirmar las velas, los lazos, mejor es al menos no pelear, viaja que los cuidaré, a él, a todos.
…Gracias hermano, a mi regreso, tomaré ese trabajo, a la noche vendremos a ayudar acá.


Tigre, Nordelta, noviembre de 2025.

… Así fue, Guille, al día siguiente trasladé mis cosas al departamento alquilado, amoblado, anónimo, y llamé a Marcial, fui a llevarles las pulseras grabadas a las nenas y el reloj a José, les expliqué que ganaría una causa en Chile, que los llamaría el diecinueve, y en la noche del dieciocho me fui a Chile, casi como escapamos en el 2020 para evitar la fiesta, cuando programaste el viaje a Europa.

Imagina lo que fue el vuelo,  la última vez que había tomado uno ese mismo día, había sido para tu regalo, para el viaje, me enterré en el asiento, vi diez millones de películas, me aturdí con música, lloré, de todo, con las imágenes contigo en el Coliseo, en la góndola, en París.
Marcial me esperaba en el aeropuerto, y me vio apenas salí, quedó atónito, no me reconocía en el abrazo, era piel, huesos, ojeras, derrumbado, destrozado, me llevó a su departamento para cuidarme, para darme de comer creo aunque sé que dormí medio día. Luego me enfrasqué en el trabajo, descubrí al traidor, le salvé la empresa, me pagó un montón, levanté tres cuotas de la hipoteca al regresar, pero el día en que logré que apresaran al ladrón, me obligó a ir a un boliche, a tomar algo, escuchar música, no quería, pero regresaba en horas, es mi primo.
…¿Entonces?
… Nada,   un rato estuve con él, comimos, escuchamos una banda, pero luego se fue a bailar, y me sentí solo, empecé a fumar, a tomar, recordando aquella noche en que fui al boliche gay,  el mismo miedo, el temor de los ojos extraños en mí, las mismas luces, movimientos, sonidos, me aturdieron, recordé cuando te lo conté, no primero cuando me emborraché, cuando bailé con Cami para tu cumpleaños, y te seguí al despacho, cuando había dormido poco porque te soñé y Diego me seguía, y me preguntaste cuál era mi honda, mi confusión de entonces. Luego cuando te pusiste celoso porque fui al boliche, y me dijiste aquello, estabas de nuevo allí, conmigo, y me fui a la barra, me subí al taburete, pedí whisky, quería ahogarme en alcohol, dejar de pensar, de verte, de sentirte, lo último que recuerdo, es que me saqué la alianza, como una vez amándote ya la de Camila en mi departamento, miré a través, la acaricié, y de pronto se me escabulló, temblaba, y sentí que me despojaban de mi último vínculo contigo, mi pertenencia a ti era la alianza, y el techo daba vueltas, las voces eran un ruido con la música, me eché a gatear a buscarla, hasta que un dolor punzante me atravesó el pecho como las balas de Camila, y la piedad de la inconsciencia me llevó.
..¿Qué? ¡Por Dios cielito!
… Nada, el estrés, el sueño, el alcohol, la alianza perdida, el cóctel estalló, el alcohol me desmoronó, me deshice de dolor, terminé casi infartando a Marcial, me llevaron a una emergencia, pasé la noche en observación, un día deambulando por salas de rayos, hasta que entendieron que alguna vez había estado muerto por dos balazos, que me faltaba parte del pulmón, que mi anatomía por dentro no era normal, y supieron que estaba bien, sólo borracho, aunque la herida no cerraba, se reabrió al dejarte, no quise que dejara de sangrar, deseaba morirme, y desde entonces, mi dedo está así, como yo, vacío.
 En un par de días regresé, Beto ya  estaba por contarte que se iría al otro estudio, Matías me contactó con la empresa, y tuvimos la otra pelea porque lo sentiste como otra traición.
Ya estabas en el estudio, fui a ver a los chicos, me mostraron videos de la fiesta, la casa, esta casa estaba cerrada, habías llevado lo esencial a la vieja casa que ocupaste con Ana, yo viví en el departamento alquilado, tú en el anexo, ya sabes e resto.
Te enojaste tanto, pero tanto porque dejamos el estudio, que le pediste a gritos a Gaby que iniciara el divorcio, pensé que estabas con Juan, buscaste al otro abogado, y terminamos hablando a través de él, de los chicos, de la venta de la casa, yo ni puse otro siquiera, me daba todo igual.
En esa audiencia de conciliación, hablamos de esta venta, y de ellos, nada de nosotros, pensé que nada quedaba de “esto…lo nuestro”.
Esa fue mi historia, no duermo, menos como, a veces Beto me hace el aguante y cuando terminamos el trabajo cena conmigo, Gaby sabe, veo a Fabián, a Guillermito, dos o tres veces por semana van los chicos al departamento y regreso temprano, otras tantas están contigo o voy yo, la vida que llevamos desde entonces.
Hoy quise pasar la noche acá, ver el alba por última vez, hacer el camino en la lancha, recorrer la casa, y cuando vi el cartel tronó como protestando Dios por todo, hasta que abrí la puerta.
… Cielo, miro tus ojos de miel, lo que me provocan, la sensación encendida en mis mejillas, esos ojos que me leen y traspasan los límites de mi ser, que siempre buscaron los míos, aun cuando eras prohibido, y el calor brota a raudales como desde la primera vez, me tiemblan las manos, el sudor las perla, mi cuerpo se vuelve inestable, torpe como entonces, y he estado evitándolos, pero su posesión de los míos es tan poderosa, que me doblegan, me hacen rendir. Me engaño o veo amor en ellos, en el abrazo tus manos buscan mis hombros recorrer como antes, como desde entonces furtivamente, y no tengo más que pensar, que pedir, sin remedio los labios se unen, se poseen, se apoderan, se hunden, en la entrega sublime de siempre, despertando el deseo de siempre, y me aparto del todo, me pierdo en el silencio de tu mirada, en el brillo del alma, en tus ojos que adoro, que amo.
Y te siento temblar en mis brazos, tu aroma me envuelve como en estos meses, el silencio lo rompe nuestro respirar, el latir de corazones. ¿Qué hicimos cielito?
… Sufrir y daño, nada irremediable todavía, perder la vida al separarnos, al pelear, al desconectarnos, al no escucharnos. Pese al recuerdo de los años trágicos en Chile, encontré refugio en Marcial, allá, me sentí menos solo que en nuestros lugares, hasta que perdí la alianza, y creí que era la señal del fin.
¿Te acuerdas cuando tuviste el ataque de pánico en el baño?, cuando quedamos encerrados, cuando te dije mi amor, tranquilo mi amor, y me dijiste que alguna vez comprarías una casita en Tigre, que algún contacto con la naturaleza deberías tener, míranos, con esta casa del Delta en venta, en lo que echamos a la basura la audiencia de conciliación.
Cuando Beto y yo comenzamos a trabajar afuera, Fabián y Gaby nos pidieron ayuda a poco de andar, no podían solos como pensaron, y no querían que regresaras, aunque lo hiciste al no poder escribir, ahora sé el porqué.

…Luego del cumpleaños en que te vi en todas partes, que fue una verdadera tortura, Romina me dijo de tu viaje, no el dónde, supe que habías alquilado, decidí trasladarme al anexo, al estudio, erróneamente lo hice de noche, solo, y al entrar, al estudio, al despacho, al anexo, tu esencia me cacheteó, estabas en todas partes, cuando descorché un cabernet, estaba tu sonrisa, entré a la cocina y supe que me habías dejado mercadería, la heladera llena, fui al dormitorio, y busqué en el vestidor algo tuyo, nada, no había nada, excepto el olor, y me deshice en la cama, daba igual en qué lado, siempre dormimos enredados, amontonados, juntos, allí estaba concentrado tu aroma, me embebí, lo respiré, lo devoré. Luego pasé horas caminando, haciendo surcos en el despacho, tomando whisky girando el sillón, escuchando tu risa aquí, allá, viendo tu acercarte ronroneando como felino,  en la cocina estabas pidiéndome mojar el pancito en la salsa, en el patio pidiendo el aplauso para el asador.
Estaba furioso, me sentía un animal enjaulado, despojado de su par, de su cría, y en el anexo, la notebook encendida, parpadeaba la pantalla esperando alguna letra que se negó a aparecer, no escribí una puta palabra como te dije, era imposible destrozar la historia, el libro, a nosotros.
Supuse que vos al menos podrías extenuarte corriendo, haciendo deportes y dormir, yo no. Y lo mismo, sentí que te volvía a perder, el llamado aquel en que ibas a ver a Camila, en que me despedí de Fabián, armé el bolso y me arrojé en la cama esperándote, mirando el reloj, esperando el mensaje, hasta decidir ir con Beto a buscarte, al dormirme en ese pensamiento, soñaba, con tu muerte  en la balacera, con Camila disparando, vos en mis brazos, tu sangre, despertaba llorando, empapado, y fui a ver a Jorge.
Me dijo que habías estado, lo mismo supongo, me retó como siempre.
La noche que te fuiste de acá, que me dio el dolor, tus padres llamaron con sigilo al cardiólogo, me negué a internarme, los chicos estaban, con cuidado estuvo acá, me hizo electrocardiogramas mientras el enfermero sacaba análisis, en la mañana envié a Romina al llegar con los chicos al centro, para que no se enteraran, al fin a las veinticuatro horas, el cardiólogo se rindió, supo que estaba todo bien, que era el dolor de tu ausencia, el pánico a la pérdida, y regresaron ellos hasta el cumpleaños.
Te vi al salir al alba, todo hubiera sido diferente si hubiese corrido a detenerte, a cobijarte, a decirte que Juan es mi amigo, que te amo, pero no hice más que perder la vida al verte salir de la casa. Al ver el Sonic desapareciendo.
Mil veces me senté en la silla frente a la notebook, escribí tu correo, pero qué decirte, que te amaba, lo sabes, que te extrañaba, lo imaginas, que éramos un par de pájaros... lo somos, que eras una herida que jamás dejaría de sangrar, fue, es  de los dos, dolía mucho, no podía escribirte que deseaba verte, no quería forzarte a regresar a mi lado, si me creías engañándote con Juan, no, si yo te sentía un traidor por confiar antes el quilombo afuera, por aceptar otro trabajo, menos.
El lunes primero de mi estancia en el anexo, apareció Beto.

…Meses atrás. Estudio Grazini- Beggio y Socios. Noviembre de 2024.


… Guille, mira cómo estás. Parecen más chicos que los trillizos, algo deben hacer.
Pedro te ama, nunca te engañó, siempre serás todo para él, el único hombre en su vida, vos y los chicos son su vida, él la tuya. Se están matando, por el afuera, charlen todo.
… No Beto, lo destrocé, ¿Entiendes que me vio en la cama con Juan?
Justamente con Juan, con lo que le costó soportar mi relación con él de años, la primera, incrédulo fijó sus ojazos cuando le dije que no recordábamos nada, claro cómo creerme, el pasado me condena. Para rematarla, antes de esta separación me encontró con él, aunque no hicimos nada, estaba con él, y la remataron los chicos.
Ahora dicen que se fue de viaje, que alquiló, y pienso que está con alguien, es imposible que esté solo demasiado tiempo, aunque me ame, lo buscarán, es bello, inteligente, es todo, tiene todo.
… No es así, está solo, a veces cenamos juntos.
Mira Guille, esto lo tengo que decir, el estudio desde que Marcos declaró está lleno, las chicas y Fabián están hasta las manos de trabajo, vamos a salir, pero necesitamos un poquito más.
…¿Eso qué sería?
… Pedro,  regresó con un fango  de guita del viaje, trabajó fuera, Matías le consiguió un trabajo en una multinacional, traerá el triple de dinero, pondrá casi todo acá.
…¿Qué? ¿Dejará el estudio también?
… Un tiempo, hasta salvarlo, y yo, Guille, conseguí más del doble en otro estudio, es un tiempo, hasta cubrir la hipoteca.
¿Cuántas veces estuvimos en rojo y salimos?
… ¿Qué mierda dices?, por favor__ La furia de Guillermo era fuego de dragón, caminó más que nunca, apuñeteó la pared, le espetó demudado a Beto, lo echó.

… ¡Te vas! Son dos traidores de mierda. ¡No quiero escuchar nada más!



Noviembre de 2025 Nordelta.


… Entonces llamé a Gaby, gracias a Dios que no quiso iniciar el divorcio, y pasaron meses hasta darle a otro, estaba furioso, al tiempo  te amaba más que nunca, incapaz de reconocerlo más que a mí mismo, yo mismo me había vendido como incapaz de relacionarme de verdad al conocerte, sabía que pensarías que resucitaba al farsante.

Mi amor era como un cuchillo afilado que me cortaba el pecho, de día y de noche.

Todo alrededor era una mierda, excepto los chicos, disimulaba antes ellos, como vos no comía, a días de la salida de ustedes, escuché a las chicas que no daban más, Gaby me dejaba a los chicos acá, estaban agotadas, y decidí regresar, ejercer, eso en algo me calmó, me gustó volver a lo mío, pero de nuevo, me faltaba mi socio, de día en el estudio, en tribunales, de noche en la mesa, en la cama, imaginaba tu barbilla, tu pelo alborotado, la sonrisa encantada, los hoyuelos, tu cuerpo tentador, dulce como puro pecado, el tatuaje, tu voz, , tu mirada.
Nada me quitaba la consternación, me mareaba amándote, en la añoranza, derrotado, llovía a cántaros, no salía de acá.

El corazón en la noche martilleaba o por pesadillas o por amor, un amor que lo abarcaba todo, y el miedo a la vez a volver a ser ese farsante amurallado que por miedo a abrir el corazón huía de amar.

Me imaginé solo el resto de mi vida, abrumado, adicto de nuevo al trabajo, pensando, torturándome con tu juventud, con que los chicos se irían, se casarían, con que un día me dirían que te volverías a casar, y supe que tenías derecho, que era lógico.
Y entendí que la única experiencia incandescente, transcendente que da sentido a la existencia llevaba un nombre: Amor. Era la raíz del árbol, la llave que todo abría, y supe que aunque esto se vendiera, aunque el divorcio siguiera su curso, tenía que decirte,… tenía que decirte que te amo, nunca habíamos hablado bien, de ninguna manera, y necesitaba decir esas dos palabras al menos.

¿Pedro?

…¿Qué?___ reprimiendo un sollozo.
…¿Te casarías de nuevo conmigo?


___Las lágrimas retenidas en la garganta brotaron en el rostro de Pedro en manantial, apenas pudiendo articular sonidos.


…¿Qué?


 



CONTINUARÁ.
HECHOS Y PERSONAJES SON FICTICIOS, CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES MERA COINCIDENCIA.
LENGUAJE ADULTO, ESCENAS EXPLÍCITAS.