lunes, 2 de enero de 2017

"VECINOS". CAPÍTULO DIECINUEVE.


“VECINOS”.

CAPÍTULO DIECINUEVE.

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Julio Cortázar - El Futuro

Y sé muy bien que no estarás.
No estarás en la calle,
en el murmullo que brota de noche
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia
los completos de los subtes,
ni en los libros prestados
ni en el hasta mañana.
No estarás en mis sueños,
en el destino original
de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás
o en el color de un par de guantes
o una blusa.
Me enojaré amor mío,
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás,
y diré las palabras que se dicen
y comeré las cosas que se comen
y soñaré las cosas que se sueñan
y sé muy bien que no estarás,
ni aquí adentro, la cárcel
donde aún te retengo,
ni allí fuera, este río de calles
y de puentes.
No estarás para nada,
no serás ni recuerdo,
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente
trata de acordarse de ti.


…¿Crees que esto es una despedida? __ la voz ronca, profunda y sensual dejó marcas en el sentir de Pedro, robándole la capacidad de responder, simplemente no pudo volver a hablar, no al menos en los minutos siguientes, definitivamente ese hombre era miles en uno, y amaba… a todos.



Bs. As., viernes 30 de setiembre de 2016. Provincia.

17.00 horas.



…La nota era confusa, perdón, además me extrañó que me  invitaras a venir al estudio __ dije sosteniendo la mirada que sin reparos se iba a los labios.



Guille se inclinó respirando sobre mi mejilla. Se llevó  el exquisito aroma que me había puesto, a cambio me dejó de regalo una caricia de su lengua, delicada, proferida en el lóbulo de la oreja, y me hizo estremecer.

… Te cité acá por dos cosas  __ dijo retirándose cuando estaba pensando en atraparlo __. La primera es porque creemos haber  dado con el lugar donde pudo estar tu mamá, Beto lo cree ___. Déjame contarte, toma, lee. No es difícil que tu  madre se encuentre alojada allí, sin ser monja, en Roma  no lo es.

… Permiso, Guille. Hola, Pedro.  __ Beto entró con sigilo, pero sospeché que Guillermo lo había llamado, yo estaba temblando leyendo lo que me diera Guillermo,  Alberto me palmeó, y se sentó a mi lado, el hombre que se apoyaba en el sillón haciéndolo girar, mordisqueando la montura de los anteojos me robaba el aliento,  pero el saber de mi  madre, por igual.



…Pedro, mira, lo que dice allí coincide con lo que averigüé en embajada, en el consulado, es probable  que tu mamá se encuentre viva  en uno de esos sitios, sin ser monja, me hablaron de alguien parecida a tu madre, de su edad actual,  difundí las fotos a los conventos oficiales, la edad.



Como corazón de la Cristiandad, en Roma está muy extendida esta peculiar fórmula de alojamiento. Pasan del centenar las instituciones religiosas que ofrecen a los turistas un servicio similar al de un sencillo hotel.

·         Muchas de estas residencias no están en las bases de datos de los motores de reservas y son difíciles de encontrar en internet.

·         Suelen tener todos los servicios normales de un hotel sencillo y admiten a todo tipo de turistas, sin indagar sobre sus convicciones personales, pero están especialmente adaptadas al turismo religioso: disponen de una capilla, la decoración contiene motivos religiosos, y es fácil cruzarse en el pasillo con un obispo o un grupo de peregrinación.

Estas residencias se encuadran dentro de una categoría legal denominada Case per Ferie (literalmente, “casas para días festivos”) que gozan de ciertas ventajas fiscales. Entre las Casas per Ferie, sin embargo, se encuentran realidades muy diversas entre sí, que podríamos clasificar en dos grandes grupos:

·         Verdaderos conventos

·         Residencias con proyección externa

1. Verdaderos conventos

Se trata de auténticos conventos (no de clausura, lógicamente) donde viven las mismas religiosas que atienden la residencia. Las características habituales de este tipo de estructuras son:

·         Decoración austera, casi espartana, con algunos elementos o motivos religiosos.

·         Todo en buen uso, bien cuidado y muy limpio en general.

·         Baño espacioso y en buen estado.

·         Trato cercano y cordial, por lo general.

·         Silencio y tranquilidad.

·         Poca tecnología: el pago se hace casi siempre en metálico, y es normal que no haya TV en las habitaciones.

·         El precio incluye el desayuno; algunas ofrecen opción de media pensión (cenas) o pensión completa.

·         Importante: bastantes residencias tienen horarios de cierre nocturno (a las 23:00 generalmente); otras permiten entrar a cualquier hora.

Cómo encontrarlos

Los conventos de este tipo no tienen apenas proyección comercial: no suelen disponer de página web ni aparecen en los motores de reservas, por lo que son difíciles de localizar. En nuestra sección de conventos encontraréis un sencillo elenco, y una relación de conventos de monjas de habla hispana.

2. Residencias con proyección externa

No son propiamente "conventos". Son residencias gestionadas íntegramente por personal contratado, de modo que la institución religiosa que la regenta apenas tiene presencia visible. Funciona a todos los efectos como un hotel. La única diferencia es el factor religioso, que se deja sentir en la decoración y en el tipo de huéspedes que podemos encontrar.



…¿Y  te confirmaron el apellido? __  interrogué en un hilo de voz, incrédulo.



… No, no me lo dirán, hablé con un secretario, pero conseguí una cita con el Embajador en Roma que viaja en estos días, supongo que querrás estar presente, pero Pedro,  lo único seguro, es que viajes, que  puedas recorrer al menos Roma __ afirmó entusiasmado Alberto, yo posé la mirada en Guillermo, casi leyendo la propuesta del viaje.



---  Aunque vayamos a la cita, estrecharemos la búsqueda probablemente, hasta puede que demos con el apellido y alguien  símil a tu madre, en un convento, pero Alberto piensa y coincido, en que los documentos que alguien posea, pueden no ser seguros de la identidad, Pedro sólo tú puedes reconocer a tu mamá a tantos años, a treinta y cinco años de estar allí, tenemos que viajar.



… ¿Tenemos? __ pregunté lo obvio.



.. Quiero acompañarte, soy abogado, previamente  iremos a esta reunión, puede que permita acotar la búsqueda, lo que queríamos decirte, es que es probable que tu madre se encuentre viva, en Roma, y que no sea monja.

… En ese caso, no querrá verme, ¿por qué no iba a buscarme en tantos años si  estuviera viva, si fuese laica? __ lo dije al tiempo que lo pensaba __.  Si fuera así, le importo menos que al tipo que fue mi padre.



…No necesariamente, Pedro, mira, yo me crié en la calle, no supe quiénes fueron mis viejos, crecí como pude, entre amigos que mejor nunca conozcas, Guille me salvó la vida __ los ojos claros de Alberto eran transparentes, supe que decía la verdad, no estaban turbios por mentiras, entonces Guille acostumbraba a ayudar a medio mundo.



… Guille me dio trabajo, dinero, me hizo estudiar, salí de ese lugar, sé lo que se siente, conocí la orfandad, las casas de acogida, los orfanatos, quiero que sepas que te entiendo, vi la droga desde muy cerca. Así como una vez Guille me salvó, quiero o queremos ayudarte a vos. __ Alberto me siguió mirando directo, Guille descendió la mirada, estaba incómodo, inquieto.



.. ¿Qué crees que debo hacer, Beto? __ le dije a él, Guille no miraba.



.. Ir a la cita cuando la confirmen, conseguir si puedes o traer todo lo que tengas de tu mamá, y viajar ni bien termines de rendir, se siente acá __ señalando el pecho __ cuando se está frente a una madre, por eso Guille te dijo que sólo vos la puedes reconocer, pasó demasiado tiempo, alguien pudo hacerse de los documentos de tu mamá sin serlo, la única certeza es verla. Por la edad, la apariencia que se proyectó de la foto, pensamos que puede ser ella, vos tienes que verla.



… Entiendo, pero no tengo más que mi partida de nacimiento con sus datos, esa foto y su edad, en la foto diecisiete años, hoy cincuenta y uno, está bien, te agradezco mucho, lo que me contaste de ti, lo de mi madre, igualmente me pregunto si querrá verme, por qué no me buscó. __ Un nudo me estaba atenazando la garganta, y un millar de preguntas.



… Pedro, no sabes si no te buscó, quizá fue a Santiago, vos mismo me dijiste que nadie supo darte datos, ella no supo dónde te llevaron tus abuelos, quizá no te encontró.  __ Guillermo al fin al menos habló, me miró buscando los ojos, Beto se puso de pie.



… Guille tiene razón, quizá no te encontró, no le niegues ni te niegues la oportunidad, Pedro, esperemos a la entrevista, estudia, termina, y no  postergues el viaje, hoy está quizá allí.



“Alberto se dirigió a Guille, me dejó sopesando las posibilidades, nunca me planteé que ella me rechazara, siempre di por cierto que me amó porque dio todo porque naciera, pero,  ¿y si el precio que le hicieron pagar la hubiese hecho cambiar de sentir?”



… Guille, Gaby y yo nos vamos, cierra al salir, Marcos se fue.

… Gracias, Beto, yo me encargaré, tengo que darle algo a Pedro y saldremos, te agradezco que le contaras de vos, no le quise decir sin tu consentimiento, quizá le sirva para que acepte mi ayuda __ dijo Guillermo con aire de triunfo.



…Pedro, lo último. Quiero que sepas, que todos acá, estamos absolutamente de acuerdo con que trabajes en el estudio, con que seas socio de Guille, el único que puede joder, es Miguel, no alguno de adentro _ afirmó Beto dándome un abrazo, al tiempo que Guille se puso de pie, a él le dio un beso en la mejilla, me pregunté cuánto más sabía de él, si trabajando allí me lo diría. Sabía de Miguel, obviamente.



…¿Irás a la casa a dormir o al departamento? __ agudicé los sentidos, era obvio que sabía todo de Guille.

… No lo sé, si llamara Fabián dile que me llame, para Ana o el resto, no sabes dónde estoy.



…¿Beto conoce de Miguel, de... __ dejé la pregunta sin terminar, la mirada de Guille era insondable.



… Sí, Pedro, sabe de Bruno, de la casa de la playa, de mis padres, de Miguel, Beto sabe todo de mí, te lo dije.

Ve, que Gaby debe estar esperándote, gracias.



“Beto salió casi empujado por Guille, supe que quiso evitar que  hablara de su pasado, y me llenó de furia, porque siento que lo quiere bien,  es el tipo más enigmático, y al tiempo arrogante, presumido, y… __ Guillermo entrecerró los ojos, me hizo contener el aliento”.



…¿Por qué no dejaste que hablara de ti?__ lo interpelé __. No me habías contado que lo ayudaste como deseas hacer conmigo. ¿Andas por las villas buscando ayudar a todos? ¿Por qué?



… No tiene nada que decir, ya viste y te conté. A él lo ayudé como deseo con vos, sí, no ayudo a todos, no, sólo a seres especiales, Beto lo es, excepto en que ama a Gaby, no puede ser mi amante, es socio del estudio ahora, lo saqué de una vida fea, porque lo sentí de buena madera, es mi mejor amigo acá, y sabe de mí lo que vos ahora.

… Siento que no sé todo, por algo sigues evitando regresar al departamento, no sé dónde duermes, si ves a Juan, dónde está, cuántos son.

… ¿Has terminado? __ La pregunta fue formulada en tono casual, sólo que levantó la vista, y la mirada se detuvo en mis ojos, lo que me hizo asentir __. Cuando viajó hacia mis labios acercándose, decidí que atraparía los suyos a como diera lugar.



…Bien.__ Guillermo fijó la vista en los labios, y me tomó por la barbilla, acercándose __. Cerré los ojos, y en el momento en que los labios de él se posaron sobre los míos, lo tomé con fuerza entre los brazos, formando una jaula para que no escapara, reprimiendo la sensación de triunfo. La emoción de haberlo tentado y ganado se sumó a la emoción misma que el beso produjo.

“La furia nos dominaba a los dos, a mí porque no me decía toda su verdad, a él por haberse tentado a besarme, en aquellas circunstancias para ambos intentar coacción alguna, imponer voluntades, era una locura completa y absoluta.

Una locura que me devastó, supongo que a Guille por igual, abofeteando los sentidos, arrancándonos del espacio, de la realidad. Sólo mi furia, los celos, una visión intuitiva de mi objetivo, me permitieron resistir, y a él… el no desear haber llegado al beso, sin embargo sus labios eran duros, exigentes, buscando algo que deseaba darle, anhelaba darme en el beso. Sin embargo apreté los labios bajo los de él. Estábamos ahora de pie, abrazados con una fuerza acerada, los brazos aprisionaban la suavidad de la tibia carne con la masculina rudeza, dureza.

Las sensaciones me inundaron, noté un excitante cosquilleo aguijoneando la piel, sin embargo amparándome en el enojo, mantuve la firmeza usándola como coraza.

Los labios de Guille resbalaron, se movieron sobre los míos con una primitiva poderosa llamada a mis sentidos. Me aferré a la lucidez, seguro sólo de una cosa, me besaba para poseerme, y lo estaba consiguiendo.

Poco a poco, perdí el control de mi furia, de mis celos y un calor familiar me invadió, sintiendo que me ablandaba al derretirme, que mis labios perdían la firmeza y que toda mi resistencia se desmoronaba , se fundía en fuego, preso de desesperación, la única alternativa era en lugar de rendirme atacar. Mis manos estaban ahora atrapadas contra su fuerte pecho, las elevé y le tomé el rostro, llegando con las palmas a las duras planicies de las mejillas, se quedó inmóvil al notar las manos, y antes de que hubiera podido reaccionar ya lo había tomado por la mandíbula,  es decir llevando el control del beso. Guille tenía los labios separados, deslicé presuroso mi lengua entre ellos al fin, para encontrar, desafiante, la de él. Sabía a poder, a una fuerza masculina, primaria, y sentí un remolino en mi mente. No me rechazó, y adentré la lengua profundamente, éramos… pasión.

Una pasión que estalló en el interior, en los sentidos, como una marea ardiente. Surgía desde lo más profundo, desde lo más hondo de ambos, bañándonos como una cascada de sensaciones exquisitas, de emociones profundas y arremolinadas, de pulsiones que robaban el alma.

Llevé la iniciativa largo rato, luego lo hizo él, con sus labios finos pero duros, y su cuerpo como jaula de acero que me aprisionaba, jaula de la que no quería escapar. Me rendí, complaciente, y dichoso a él, voraz, me robó el aliento. Con el corazón latiendo enloquecido, yo se lo robé a él.

El deseo que se encendió entre ambos ardió, y estalló, con unas llamas que lamían con avidez y devoraban toda reticencia. Me entregué al placer, a la excitación, al impulso que me derretía como lava volcánica.

Me restregué contra él seductor, provocativo, lo aferré desde las nalgas, pegando los cuerpos, encajando los engranajes, moví las caderas a un ritmo inconscientemente implorante. Pasó los dedos entre mi cabello, y disfruté de la avidez que el abrazo despertaba entre nosotros, avidez primaria, desnuda.

Mis labios se abrieron en un instante, no supimos quién inició el siguiente beso. Nos habíamos perdido juntos, atrapados en la vorágine, habíamos perdido el control, y hace rato la cordura. El deseo se acumuló, y rebosó. La premura aumentó, inexorable, compulsiva.

Llevé las manos a su camisa, la saqué del cinto de los pantalones, y comencé a desabotonarla con dedos ansiosos, mientras Guillermo se coló debajo de mi remera, acariciándome los hombros, la espalda en sus carreteras. Luego bajó la cabeza, se vio con la camisa abierta, observándome corriendo besos por su vientre, paseando los labios alrededor del ombligo, fui descendiendo hacia la pelvis. Al mismo tiempo le deslicé la camisa por los brazos, y él fue libre, cayó olvidada a sus pies y admiré su torso fuerte, seductor, desnudo, excitándome a la vez al extremo. Sentí que se estaba entregando a mí, y a los secretos de la piel, donde recogí sus gotas de placer, que como remolinos de agua clara, correrían por sus muslos en dulce viaje que despertarían más los deseos.

Con la misma dedicación que puse en el barco, volví a liberar la hombría de Guille, para llevarla hacia mi boca, elevé la mirada hacia él palpándolo, y me excitó más verlo gozar, echando la cabeza hacia atrás. Me jalaba el pelo, sin darse cuenta, me complacía, no quería que se resistiera

Mis labios, licor de los placeres, se posaron en los suyos después de saborear los botones de su pecho, luz y fuego en el pecado y en el seno de la tentación.

Pensamientos eróticos recorrieron mi memoria y sus lenguas desnudas murmuraron su nombre. Mientras, mis sueños alados llegaron hasta él para jugar con sus caricias y desvestir los suspiros que me ofrecía su armonía y su belleza en los caminos de su cuerpo, donde miedos y temores, la soledad y el olvido, me llevaron a tocarle en nombre del amor.

Dejó que me rompiera entre sus brazos cuando desnudos sembramos lo prohibido y perdidos en un volcánico beso la locura anidó para hacerlo mío o ser suyo, o las dos cosas.

En una distancia tan lejana y tan corta de nuestro amor, separado por su espesura y lindo clamor, estaba  sollozando en gotas que alimentaron la suavidad que crecía y daba vida con la lluvia de su mirada en su resplandor, veía acariciar tan bellos momentos en su amanecer que mis brazos no se separaron despertando con la alegría de sentir su calor.

Sólo veía la ternura que destellaba con la presencia de un sol,  sus  luceros acompañando desde muy profundo a mi caminar en su textura,  que tenía el roce de mi cuerpo separado por su aire en sus sábanas de nube que corría por el viento ausente, que levantaba los polvos en mi dulce descansar, y separado por una mirada que levantó en lo infinito y mis palmas no tocaban al desplegar ese suspiro en su cielo que en mis terrenos sólo sabían amar”.



… No quiero que tengas reservas __ le susurré sobre su virilidad __. Dame todo lo que tengas, dame el todo, Guille.



“Sé que oírme hablar en esta situación con voz tan clara y honesta le impuso una vulnerabilidad desconocida, que yo fuera tan real, lo hizo sentir satisfecho, satisfacía su libertad.

Él llevó mi boca hacia su centro, lo acepté con entrega”.



… Muero por esto, cada vez que te veo, Pedro…confesó con voz gutural __. Respondí llevando su masculinidad aún más adentro de mi boca, acelerando el ritmo de los movimientos, sin embargo, Guille se resistió. ___ Pero me gusta, necesito, liberarme adentro tuyo, Pedro __ completó la frase.



…Entre el cielo que es tu vida, tu único inmortal amor, que tus brazos de aire sobre el viento  aprisionen  mi cuerpo esperanzado a volar en un sueño, que tus labios mi nombre tiemblen por pronunciar, si cielo mío, separas de mi fortaleza un cuerpo que está unido por los lazos del viento que vuelan cada hoja de mi brazos, cada recorrer de mi cuerpo que espera la ansiedad de tocar tu infinidad.

Entre la tierra misma que devora los placeres de la vida, sofocando la ansiedad de amar en el lecho mismo de nuestra unión, donde las caricias confundidas por el calor de tu cuerpo arremeten desde las alturas a llegar a un clímax prohibido, que perdura en el aire de nuestros cuerpos desnudos, que separó todo entre el cielo y la tierra  en el terremoto final.  __ Hazlo, Guille, aunque postergue mi necesidad de poseerte, hazlo.



“Guille entonces se agachó, me puso de pie, estrechando mi espalda a su pecho, quitando la remera por sobre la cabeza, me movió de sitio, y me acomodé sobre el escritorio, acolchado por sus propias manos,  con la misma urgencia me desabrochó el pantalón, lo deslizó por mis piernas hasta dejarlo contra los zapatos, me sostuve con las manos del extremo para que él hiciera lo mismo, y deslizados los bóxeres, esperaba recibirlo de inmediato, separé mis piernas, sin embargo me tomó con los dedos, como recordando prepararme, evitando el acceso brusco”.

…Amar en el cielo es un placer. Amar en la tierra es un delirio
Amar con delirio y placer es un deleite prohibido que explota en mi mundo que veo crecer. Me encanta tu calor, que me esperes __ murmuró en mi sien.

 “Deseaba darle placer, cuando mi acceso lo permitió entró otro dedo, me arqueaba y movía invitándolo, hasta que ingresó otro, parecía desear tomarme por fuera, por dentro, sentirme, estudiarme, auscultar mis latidos, y me moví contra su mano a punto de hacerlo perder el control”.



… Me gusta la forma en que me miras, Pedro, la forma en que la tristeza se borra cuando tenemos sexo __ siguió murmurando ___. ¿Se borra también de los míos? __ preguntó agitado ___. Alcé los ojos, y las miradas se enlazaron.



… Sólo leo deseo, y felicidad __ repliqué moviéndome para que los dedos entraran y salieran ___.  Se lee vida, veo vida y eso me gusta __ determiné.



“Entonces mis palabras lo llevaron a retirar los dedos, se pegó a mí, y se internó en mi ser, la intención sé que fue ir despacio, pero lo esperaba tan preparado, que acabó internándose muy rápido. Me aferré como él al borde del escritorio para   movernos con fuerza, y deleite, las piernas se enmadejaron, estiré los brazos hacia atrás y lo amoldé a mí. Me posó los labios en la mejilla, siguió el rastro del aroma hacia la oreja deslizando la boca hacia atrás, hubiese deseado re-atrapar sus labios, pero no supe si ahora lo deseaba. Él siguió deslizando a antojo los suyos, al ritmo de las embestidas, tomando mordisquitos de piel de las mejillas, en los hombros, en la nuca, hasta que llegó a las comisuras, y la sensación cuando se decidió a abrazar mis labios, fue tan intensa y única que no pudimos controlar los estremecimientos, la respiración se alteró, las manos resbalaban en los cuerpos empapados, los músculos se movieron, se tensaron, y audazmente  recorrí el contorno de la mandíbula, de los finos labios, mirándolo muy profundamente.



__ Guillermo sintió que Pedro lo incendiaba, a la vez de devastarlo lo liberaba, lo purificaba, y se catapultaron de súbito, en el lanzamiento a un abismo descomunal, que a punto estuvo de dejarlos agonizando, al grito ahogado en el beso profundo de la gloria. Apenas distinguían el entorno, la sangre zumbaba en los oídos, el corazón parecía desear romper el tórax, dejándolos sin aliento, las miradas centelleaban, en el mismo deseo visceral, en el mismo anhelo delirante, con llamas iluminando la profundidad de los ojos, las mismas que encendían las chispas de la pasión, hasta que se consumieron en el fuego, y se convirtieron en luz, en sólo energía y un ser, quedándose en la dulce inconsciencia con rescoldos de la pasión, rescoldos que lamían las terminales nerviosas, que provocaban cosquillas en la piel, las miradas ardían intrépidas,   mientras intentaban regresar a la vida, recuperar el aire, Pedro había escondido el rostro en el hueco del cuello, Guillermo le acariciaba el pelo mojado, todavía dentro de él, cuando se retiró del ser, lo hizo lentamente, sin dejar de mirarlo, Pedro tampoco abandonó los ojos.



Al fin se reacomodaron en dos, se vistieron mirándose, se desmoronaron en los sillones, exhaustos, sin apartar la mirada, hasta que Guillermo se incorporó, sirvió dos copas de whisky, y fue hacia  la biblioteca, hurgando entre unos libros.



.. Tengo una tarea para vos __ dijo, aún con la voz ronca __. Te hice venir por lo de tu madre, y también para darte unos libros.



… Los tengo, los que necesito para rendir, los tengo __ me apresuré a decir.



… No son de abogacía __ dijo y supe que no eran íntimos __. Lo comprobé cuando dejó una pila en el escritorio.



Enarqué las cejas, pispiando los libros de reojo.

… No tengo tiempo de leer otra cosa __ advertí ___. Guille me regaló una de sus sonrisas, mientras se volvía a sentar __. Nunca fui buen lector.

… Alguien tan inteligente como vos, puede leer lo que sea, y con poco tiempo, sobretodo esto __ respondió asentando las manos sobre la pila de libros, clavándome la mirada, luego los trasladó hacia mí, inclinándose robándome el aliento, logrando que me hiciera uno con el tapizado de mi sillón __. Lo que te enseñan en la facultad está bien, pero no todo es  útil en la práctica. Si quieres tener éxito como penalista, como abogado, primero tienes que desarrollar cualidades que en la facultad no enseñan __ yo esperaba ___. La primera, inteligencia y rapidez mental, sé que te sobran. La segunda, coraje y decisión, fuerza.



… Puede que falle.

… No me fallarás, lo sé __ aseguró Guille ___. La tercera autoestima, confianza en vos mismo, allí debemos trabajar.



.. ¿Y cómo? Si me siento nada, nadie, al menos hasta hace poco dije eso __ interrogué curioso.



Guille caminó a paso firme por el despacho, gesticulando, suspirando, me perdí vagando la mirada en su recorrido, barriéndolo.



… Tienes una capacidad innata como Beto, como yo, para semblantear a la gente, para saber qué piensan, qué quieren, lo mismo para escucharlos __ explicó ___. Con un poco de dirección, ese talento podría ser un arma poderosa. Para eso están los libros.



Giré la silla para acercarme al escritorio y observar títulos, fui apartando y nombrándolos.

… Comunicación gestual, psicología, Programación Neurolingüística, semiología del gesto, ¿inteligencia emocional? __ reí _. Aquí no hay nada de derecho.



¿Cómo se supone que voy a confiar en mí mismo sin saber nada de Derecho Penal que es a lo que me voy a dedicar?

…Es muy fácil __ comentó Guillermo, todavía dando vueltas ___. Vas a terminar de cursar, de rendir, a terminar la facultad, la carrera y a experimentar a mi lado. Así es como se aprenden las cuestiones superficiales, los pormenores para llevar expedientes __ se volvió y asentó las manos a mis costados ___. Lo difícil es llegar a desenmarañar el alma humana, Pedro, la mente y no sabes cuán necesario es para ganar a adversarios como Miguel, por ejemplo.



… Tienes un modo particular de ser el mejor penalista __ discutí, asintió al parecerle un halago.



… En eso estamos de acuerdo, soy bastante raro, para muchas cosas.



__El silencio se instaló, sopesé la idea de convertirme en tragalibros que no me dejara tiempo libre.



…¿Por cuál debo empezar? __ interrogué.



… Por el que quieras __ respondió __. Lo importante es que los leas los días en que usábamos para las citas, y te iré incluyendo en círculos sociales a los que debes acostumbrarte. Si te conocen, será más fácil que luego seas aceptado __ cambió abruptamente de tema, antes que pudiese replicar ___. Ahora vamos a salir un rato. El lunes cuando Pablo te pase a buscar, le entregarás el reporte de lectura.



… ¿Qué es?

… Es lo que quieras __ replicó Guille __. Ahora vamos.



… ¿Dónde?

… Hoy a un lugar que yo quiero __ replicó __. Amo a la velocidad que me lleva, la intriga que le pone a todo.



… Guille, Beto ¿fue adicto? __ Me quedó picando lo de que lo ayudó como desea hacerlo conmigo,  a cuántos más pienso, quizá no todos estén acá, ¿por qué no a Fabián?__. Siento que lo redime de la culpa que siente por la muerte de Bruno, creo que Beto lo sabe, quizá por ello aceptó la ayuda.



… No, Pedro, Beto no fue, no es adicto más que a Gaby, se muere sin ella, la amó desde verla, chocaron al verse acá mientras ella me esperaba, echaron todo al piso, se rozaron y quedaron de piedra, fue mi alumna cuando di clases, no es adicto._ Pensé de inmediato al imaginar la escena que nos sucedió lo mismo, sólo que él no parece darse cuenta ___. ¿Es un alma oscura como nosotros? __ interrogué por la confianza, por cómo se crió.



… No, o lo era, pero el amor de Gaby, lo limpió, le dio la luz. Hoy son como ves a Diego y a Raúl, son seres de luz __ dijo con un dejo de tristeza, pensativo __. Ven, Pablo nos llevará a un sitio, te va a gustar.



“En el camino Guille se mantuvo tenso, con la mirada evasiva, perdida en la acera, pensativo”.



__Guillermo se daba cuenta que el sentimiento de posesión, de dominio, de protección era parte de su personalidad, formaba parte de su carácter, pero, ¿qué demonios era lo que estaba experimentando en estos momentos, aquella casi compulsión que Pedro le hacía sentir? No sabía lo que era, sí que no le gustaba, que no podía permitírselo, era una vulnerabilidad que jamás aceptaría, lo cual daba paso a la pregunta de ¿qué era?

Luego no dejó de mirar a Pedro, mientras intentaba ponderar lo imponderable.



__..”Guille… ¿quién elige el destino de nuestras vidas....? ¿Quién enlaza los senderos por los que caminamos?
¿Alguna vez soñamos o pensamos conocernos…?
¿Te has preguntado....por qué tú, por qué yo?


Eres quimera, ilusión, imaginación... ¿acaso conoces las flaquezas de mi alma? ¿Eres un sueño que se hizo realidad? ¿O una realidad que se ha convertido en un sueño?

Y ahora dime, ¿qué hago con toda la pasión que dejaste en mí cuerpo de hielo, templo abandonado, refugio de amores frágiles y deseos perdidos entre telarañas de fantasías nocturnas provocados por la intangible presencia de tu ser?

Has cambiado la melodía de mis canciones,  trastocaste mis brisas en tormentas, mi alma en raudos vendavales, te has llevado mi existencia
a los desiertos desolados en que habitas. Eres vida, eres muerte, eres odio, eres amor, eres luz, eres oscuridad, eres presencia, eres ausencia,
eres libertad y contradicción.


A veces, me dueles, en los ojos, en la piel, en los labios, me dueles por no escucharte, porque yo cantaba la música que te gustaba antes de la muerte de Bruno, que luego callaste, me dueles en el alma, eres dolor constante por tu ausencia, por tu lejanía, por tu negativa a amar”.



…”Guau”. __ Exclamé al entrar a un inmenso garaje, al fin ubicado en el predio de la casona, Pablo, se apartó cuando descendimos del coche. El portón era pesado, inmenso, de hierro, y cuando se abrió había dado paso a una colección de coches como el que usábamos, Mercedes y BMW, otros que no conocía. Motos por doquier, de todas las marcas.



¿Y esto?

… Mi padre, coleccionaba coches, Bruno, motos, yo usaba de contrabando  los dos __ dijo con nostalgia.



….Pese al yate, pareciera que les gustaban los vehículos terrestres __ bromeé.



… ¿A vos te gustan? __ dijo.

… Mucho __ contesté acariciando un BMW __. ¿De verdad que siendo menor los usabas sin registro?



… No. Los autos, no, Pablo no lo hubiese permitido, por seguridad, las motos a veces, pero Bruno iba en otra a mi lado, con casco, siempre me cuidó, los dos me cuidaron, las usé pocas veces, luego del accidente, ya no quise manejar, por eso ves a Pablo siempre al volante, autos no manejo, motos sí.

… No entiendo.__ Lo miré interrogando.

… Bruno decía siempre, me decía, que sería corredor de motos, como homenaje a él, las uso, pocas veces. ¿Quieres dar una vuelta?

… Me encantaría.

… ¿En qué? __ interrogó.



… En moto __ señalé ___. Nunca anduve en una.



“Guillermo asintió sonriendo, sabía que elegiría el vehículo de su adolescencia. Luego se dirigió a un mueble, cargó un bidón, llenó el tanque hasta al menos llegar a una estación de servicio, sacó dos cascos, las llaves, y me entregó un casco”.





___Se colocaron los cascos, y subieron, Pedro se apretujó a él estremeciéndose.



…¿Estás listo?__ Guillermo preguntó sabiendo que estaba ansioso, sin dar tiempo a contestar se sintió un sonido como ronroneo, sabiéndome ansioso para emprender el viaje, se preparó para salir, Guillermo por primera vez luego de mucho tiempo volvió a sentirse libre, fuera de sus relaciones conmigo, vivo, y libre.





___El viento les abofeteó al salir el rostro, la velocidad aceleró el pulso, ambos se sintieron vivos, libres, ansiaban esa libertad, porque habían pasado años prisioneros, demasiados.



Se alejaron por la autopista, cuando  Pedro vio que la Panamericana se convertía en Ruta, decidió preguntar.





…¿Dónde iremos? ___ Grité para que me oyera por el viento.

…Adonde nos quede medio tanque de combustible, como para dar la vuelta y poder regresar __ replicó fuerte él __. O en el infierno.



“Reí recordando canciones que incluso canté, de motoqueros que hablaban del infierno, de rutas hacia él. Lo que no entendí es por qué  Guille se incluía en un camino que me correspondía a mí.

Hasta el momento, me parecía un hombre, inteligente, raro en muchas cosas, enigmático, pero bueno. En cuanto a lo que había visto del pasado, se había movido en un ambiente de gente que no siempre se comportaba de la manera adecuada, pero él no tenía nada que ver con eso, ¿o sí? No era más que un hombre con dinero que se divertía de noche, como tantos, como Diego con Raúl, por ejemplo.

 Antes de lo que imaginé, alcanzamos el lugar máximo del camino, Guille se detuvo en la, banquina para girar la moto, pero un escurridizo pensamiento impertinente lo detuvo”.



…¿Ves esa autopista? __ preguntó señalándola __. La vida se le parece. La vida es una carrera, y cuando te das cuenta de que la estabas corriendo, se te acaba.



“Temblé pensando en lo cierto que era, pero nadie pasaba los días pensando en ello, la gente tan sólo vivía, de eso se trataba vivir. Me quité el casco, y busqué su mirada”.



…¿Por qué dices eso? ___ pregunté.



…Por nada __ respondió __. Es sólo un pensamiento.



“Guardé silencio, pero a cada instante que pasaba, más me parecía que Guille ocultaba más cosas. Sospechaba de su intención de instruirme para que fuese su socio, si en definitiva no lo rechazaba, era por la esperanza de que la sospecha no fuera cierta. Muchas veces no terminaba de convencerme, demasiadas otras perdía la mirada lejos, o pensaba en cosas tristes, como yo.

 ¿Por qué hoy? Se estaba por divorciar, pero no amaba a esa mujer, a Fabián podría verlo a diario,  no parecía extrañarlo, ellos eran su familia hoy, a los amigos del estudio, los tenía, eso lo veía, eran incondicionales. ¿Cuál sería su pecado?



… Guille, volvamos. __  Asintió en silencio.



Condujo por la autopista rumbo a la ciudad, pero en lugar de ir hacia la casa fue hacia el edificio.





… Nos veremos pronto __ me susurró al oído ___. Lo miré preguntándome qué escondía, porque era obvio que no se quedaría en el departamento.



… ¿Alguna vez me vas a contar toda tu verdad? __ interrogué.

… La única verdad es que somos amantes, y pronto socios, que te ayudaré a encontrar a tu madre __ replicó sereno.



Asentí, a la vez  le tomé la mano, pareció descolocado.



… Nos vemos __ dije, di la vuelta, y entré, lo vi quedarse quieto, como paralizado, en mucho tiempo, como con el pensamiento anulado, hasta que dio arranque y desapareció en la oscuridad de la noche.





__

“No me era fácil entenderme a mí mismo, me decía que nuestra unión era sexo, y según él una futura sociedad, supe que también escondía algo. Él me estaba devolviendo la vida, me resultaba inevitable tenerle afecto, quererlo, amarlo, lo supe en las últimas veces  que tuvimos sexo, quizá desde la primera vez, pero más desde  el beso.



Me eché en la cama con uno de los libros, mi mente viajó al beso en el estudio, y de pronto, el sonido de sus pasos estaba sobre mí, estaba acá, había regresado, estaba en el departamento”.





.. “Abre las ventanas de tu amor a la vida, sonríe, llena de alegría mis callados ojos con los ecos de tus palabras de amor, has salir la tristeza que nubla mi corazón y llena de calma mi ser al compás de tu canción.

Canta, Pedro, deseo escuchar tu música, tu voz, la guitarra, cielito, sé que  adivinaste que estoy acá, quiero dormir arrullado por el sonido de tu voz, canta, pedro, canta para mí”.





CONTINUARÁ.





HECHOS Y PERSONAJES SON FICTICIOS, CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES MERA COINCIDENCIA, LENGUAJE ADULTO, ESCENAS EXPLÍCITAS.


domingo, 1 de enero de 2017

"SEÑALES DE AMOR". CAPÍTULO SEXTO.



Happy New Year (Julio Cortázar)
Mira, no pido mucho,
solamente tu mano, tenerla
como un sapito que duerme así contento.
Necesito esa puerta que me dabas
para entrar a tu mundo, ese trocito
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de azúcar verde, de redondo alegre.
¿No me prestás tu mano en esta noche
de fin de año de lechuzas roncas?
No puedes, por razones técnicas.
Entonces la tramo en el aire, urdiendo cada dedo,
el durazno sedoso de la palma
y el dorso, ese país de azules árboles.
Así la tomo y la sostengo,
como si de ello dependiera
muchísimo del mundo,
la sucesión de las cuatro estaciones,
el canto de los gallos, el amor de los hombres.

“Todo lo que se hace por amor, se hace siempre más allá del bien y del mal”.
Friedrich Nietzsche.

“No nos engañan los sentidos, sino el discernimiento”.
Johann Wolfang Von Goethe.
"SEÑALES DE AMOR".

CAPÍTULO SEXTO.  


Bs. As. Provincia, sábado 30 de setiembre de 2016.
PREVIO…

… No quiero presionarte más, hace horas que nos conocemos, pero no te cases, te lo pido en nombre del amor que sientes por tu madre, no te cases, y te prometo dejar todo por vos, dejar la farsa por amor a vos, no te cases amor, no lo hagas, nos condenarás a los tres, a Camila también, suéltala  __ suplicó mirándome.

… No puedo, no.

__El beso de Guillermo llegó cautivante, sin aviso, ardiente, poseso, exigente, quemando mi piel sedienta de él, y trazó los contornos, jugó con maestría con mis labios, esperándome, sabiéndome ansioso por rendirme, sobretodo por mi resistencia a hacerlo…


…No, Guillermo, no, suéltame, no me hagas esto, no por favor. __ Me aparté con la mirada colmada de dolor, de sombras,  de culpas, y Guillermo intentó calmar el temblor que observó en mis manos, pero mis ojos le suplicaron que no se acercara, necesitaba salir de allí.

Sé que te gusta el orden, dile a Beto que te traiga las cajas del estudio, puedes quedarte, perdón, necesito salir de acá. __ Intenté obsequiarle una sonrisa, pero las lágrimas pugnaban por surgir, como el deseo que acababa de  renacer, necesitaba huir, correr.

… ¿Qué pasa? __ preguntó en respuesta a mi silencio __. Lo sé, perdona, no debí hacerlo, no ahora, perdón.

..No. __ Me quité de encima la sensación en los labios, al tiempo que apartaba de mis pensamientos su imagen, sentí gotas de sudor frío recorriendo la espalda, como apartándome de la neblina de la melancolía, sin embargo odiaba que la mirada intrusa de Guillermo me siguiera recorriendo, barriendo de cabeza a pies, y más esa expresión oscura, de avaricia sexual, lo amé y lo odié, igual que a mi cuerpo traicionero que de forma tan instantánea respondía a esa mirada, siendo que apenas lo conocía, mientras un nudo de necesidad se había trenzado en mis vísceras ante la visión, el roce, el sabor de esos labios sexys, el rubor me ganó por dentro, el cosquilleo en el estómago al captar su aroma exquisito me invadía,  hasta que con esfuerzo al fin desenganché mi mirada de sus ojos, de sus labios, de las manos fuertes, grandes, poderosas que me hicieron sentirlo por entero, no supe cómo pero salí corriendo, chocando con Alberto llorando, mientras más alejado, como en un eco estaba su voz, sensual, profunda, embriagadora.
 Esa risa silenciosa que iluminaba sus ojos me persiguió mientras corrí, corrí desesperadamente, necesitaba correr más rápido que los recuerdos que acudieron raudos a mis retinas, a mi mente.

… Guillermo, ¿qué sucedió?__ Beto preguntó entrando en una exhalación.

… Perdón, no pensé que le hiciera tanto daño, síguelo, o dime dónde se oculta, si le sucede esto a menudo. Le dije que no se casara, me contó de Emanuel, de sus culpas, y, Beto ¿crees que fue el culpable de la muerte de tu madre?
… No. __ Negando con la cabeza, tomándose la frente __, no lo es, pero no sirve de nada que se lo repita mil veces, Guille, es él el que debe saberlo, y cree lo contrario, lo mismo que emperrarse en ese casamiento del 1800 con Camila, no la ama… __ Se detuvo ante la comprensión de que Guillermo lo sabía todo__. La piba es buena, la quiere, pero… lleva años intentando negar lo que es, lo que siente, tratando de convencerse de que aquello fue el error, que la verdad es lo actual, y no es así, Pedro es gay, no tiene nada de malo, lo malo es que no llegó a decírselo a la vieja, ella lo hubiese entendido.

  Síguelo, estaba mal, temo que haga una locura,  no debí... le desperté lo que lleva años intentando ocultar, no lo soportó, la culpa lo corroe, debí ser más cuidadoso.
… No te preocupes, huye al gimnasio o a la calle a correr cada vez que discutimos por esto, es de todos los días, más desde que fijó fecha de casamiento, ¿por qué lo afectó tanto que lo dijeras vos?
¿Cómo lo supiste? __ interrogó Beto leyendo la mirada casi imperturbable de Guillermo

… Porque  soy gay, Beto, Ana, la vida que llevo, es todo una  mentira, tengo, tuve decenas de amantes, nunca me enamoré, no lo esperaba, no creía en el amor, y por eso jamás le dije nada a mi hijo, a nadie, Ana y  el desgraciado de Miguel,  mi hermanastro lo saben,  y… ella  dice haber sido amiga de tu madre, yo la conocí también. No le creí demasiado, pero apenas saber de ustedes, dijo que ella había muerto porque Pedro es…, porque lo vio con un tipo, y él   me contó todo, está convencido de ser un asesino, como si ese beso con ese muchacho frente a Eloísa, hubiese sido el arma mortal con la que le disparó _ concluyó Guillermo  abatido.

… No te saqué, disculpa, a Pedro no se lo nota nada, son machos ustedes, me di cuenta que sintieron un vendaval de cosas cuando entré, lo mismo que terminaba de sucederme ante Gaby, sospeché por eso, soy intuitivo, tengo olfato, pero, no sabía de vos, sí vi que tu mujer es adicta, desagradable, que tu hijo te adora.
 No sé qué decirte de Pedro que no sepas, no será feliz con Camila ni con nadie, tampoco se había enamorado, Emanuel no fue un amor, fue… el tipo que le hizo saber lo que es, que viene negando desde la muerte de la vieja.

___
“No me invites a tus sueños, Guille, no acudas a los míos, te lo suplico, anoche aunque no lo recuerdo con exactitud, me sentí feliz, en mi sueño soy luz, tú eres luz, somos pura luz, y en esa luz  se siente a Dios, estamos a su lado, no  arrancan las palabras, no se forma la materia, es sólo luz.
Pero en la realidad todo es diferente, no me aprecies, no me estimes, yo no quiero ser tu amigo, y no puedo ser más. Sin embargo ese beso hizo renacer en mí la bestia que esta quiescente, dormida, el deseo brutal, impiadoso. No me abraces, no me beses, no me enamores más de ti, he ensayado tantas veces desde ayer lo que te iba a decir.
No me beses en la cara, con tus besos más forzados, no me acerques más tus labios, que me dejan desarmado. Que te  deseo...ya lo sabes, me delatan mis miradas, los latidos que me salen son  puñaladas mortales, que jamás sentí ni en el nacimiento de mis pulsiones.
No me hables más de amor, porque tú no sabes de eso, yo no quiero ser tu adiós, ni tampoco tu regreso. Déjame en la cesta de tus olvidos, pero no me vayas a ignorar, no me dejes  perdido. Si supieras que me muero, cada vez que  te vas, si supieras que me mata, el verte regresar.
El terremoto que me causó ayer tu mirada, trajo el personaje a mi mente, a la persona que más amé y que maté, no soy gay, no quiero amarte, estoy bien con Camila, tengo un futuro con ella. Mi madre fue  una mujer que se hizo sola, independiente pese a sus amores, franca, honesta, valiente, a la vez comprensiva, amorosa, y su final trágico lo desencadené yo.
Mi padre la adoró toda la vida, el de Alberto igual, pero no lo vi con él, en cambio, mientras  me entregué a ese beso, corrieron a la mente ellos.
Los recuerdos que creí sepultados bajo una fría losa, empezaron a desfilar ante mis ojos, estoy corriendo en la cinta, el ejercicio me ayudó siempre. Quemé la frustración y la culpa al llegar… en el elíptico, en la bicicleta, con las pesas, corriendo, me convertí en una masa sudorosa y sentí que me había relajado como para que la cordura regresara, como para que mi cerebro retomara el control, pero ahora de nuevo, siento que el gimnasio desapareció a mi alrededor:
·Mi madre estaba de pie en la cocina, lavando platos, no le gustaba el lavavajillas, mi padre apretándose contra su espalda en silencio, deslizando los brazos en torno a la cintura, atrayéndola hacia su cuerpo, mientras le susurraba alfo al oído·.

No me ames Guille,  me trago las dudas, que me mantienen despierto, entre intentar olvidarte, o morir en el intento. ¿Y qué culpa tengo yo si olvidarte se me olvida, para el resto de mi vida?
No quiero condenarte a que te canses de esperarme, asomado al balcón de mi fingida indiferencia, dejándote con la peor parte, o iguales. No hay nada más cruel que amar sin ser amado, no debo amarte, no me esperes en vano, te odiaré cada vez que te acerques, te amaré al no tenerte.
Fui la caricia que embriagaba a tu alma desnuda, te convertiste en centinela de mis sentimientos en horas, fui ayer el refugio que buscabas, no quiero que seas el mío, no aguardes mi presencia, supe recién que con prudencia y sigilo venías aguardando ya mis besos en el mapa de tu cuerpo.
Si continuara, si te amara, en un mes, olvidado del ayer a flor de piel, sería para ti la historia en el marcaje de tu vida, cronómetro de tu corazón en el frenesí de tu pasión desesperada, y en ese tiempo inaudito tus ansias brotarían envolviéndome en tu corcel de fuego. Sería agua bendita calmando tu sed, si me atraparas en tus redes de placer, de pecado, no podría ser secreto,  nos arrastraríamos en el torrente del deseo. En el mar de tu inconsciencia, en el vaivén de esas olas caprichosas. No me ames, te lo pido, no puedo amarte.

·El recuerdo saltó a mi padre, dando un portazo, furioso diciéndole a Eloísa que echara al tipo que la miraba con deseo, que la perseguía, acababa de darle una trompada, no supe quién era, pero mi mamá trataba de calmarlo, al parecer la bola fue creciendo, la historia era más larga, y al fin mi madre accedió en ubicarlo en el interior.
Los recuerdos son tan nítidos como si estuviera allí, con ellos. Podía ver el brillo dorado en los ojos de mamá, podía oler el aroma del perfume de mi padre, sentir sus brazos en torno de mí, la mano de mi madre peinándome el pelo alborotado, su voz cantándome en la noche para hacerme dormir·.

Se me cerró el pecho, tropecé en la cinta, el mundo que me rodeaba volvió a ser realidad, pero en pulsaciones de colores, de ruidos que no tenían sentido, sentí que me estaba muriendo, sensación inminente de muerte, llamando a mamá, “Eloísa, mami, me estoy muriendo, me estoy yendo contigo”. La sangre me latía en la cabeza, me dolían las sienes, las orejas, el pulso se había acelerado tanto que apenas era consciente de ello, como tampoco de las fuertes manos que me ayudaron a incorpórame”.


… Concéntrate en respirar __ me instruyó la voz profunda, detrás la tranquilizadora de mi hermano que llegó a mi oído.

“Obedecí la voz, nadé a través del pánico, recuperado el control de la respiración, del latido.
Mi visión al fin se aclaró, se alivió la compresión ciñendo la cabeza, se abrieron los bronquios, y mientras recuperé el aire, temblaba en el torrente de adrenalina del ataque de pánico, mientras los ojos oscuros que me estaban mirando, los de cielo de Beto denotaron angustia, preocupación. Supe que habían regresado, los malditos ataques que me acosaron por casi un año al sentir y revivir la mirada de horror de mi madre, congelándose en mi beso con Emanuel, cayendo inerte en mis brazos, pero con los ojos abiertos”.

…¿Pedro? __  dijo Guillermo.

… ¿Te encuentras mejor, hermano?
“Asentí, no supe por qué él estaba allí, Beto debió seguirme solo, no dejar que viniera Guille, con el bochorno inundándome al levantar la mirada para ver a la gente observándonos desde las máquinas. Me solté de la mano hechicera, un rayo fulminante me recorrió en las venas al simple tacto casi inconsciente de esa mano, una descarga eléctrica inusitada”.

… Lo siento.
Guille negó con la cabeza.
… No lo sientas, fue mi culpa, no debí ser tan atropellado,  me alegro solamente de haber evitado que cayeras de la cinta, igualmente _ mirando a Beto __ creo que golpeó con la rodilla.

Intenté doblarla, chillé de dolor, estaba agotado, ruborizándome por dentro di las gracias.
… Sé reconocer un ataque de pánico, los he padecido, Pedro  __ dijo  culposo __. Negué con la cabeza, desalojando a los recuerdos que su beso había traído, que lo habían causado.

… Ven, te ayudaré a ir a casa, será mejor que te acuestes un rato __ dijo Alberto paseando la mirada entre mi rostro y el de Guillermo __. Luego iré a casa de Guille, traeré las cajas, lo ayudaré a acomodarse en el loft.

… Estoy bien, no te preocupes. __ Me incorporé.

“Llegué a la casa, mientras Alberto ayudaba a Guillermo, necesitaba seguir en movimiento, estaba aterrorizado por el ataque,  hacía años que no tenía uno así, desde que estaba Camila a mi lado.
 Deseaba escribir la historia de mis padres, alguna vez un terapeuta me había dicho que sería una manera de sanar, lo dejé, y vi que sería imposible, recordar a mi madre,  aunque intentara disimular lo sucedido, sería regresar a aquello.
Me puse a ordenar la vajilla, Beto había dejado todo en la mesa desde el desayuno, pero mi mente estaba intentando despegar del ataque de pánico, y supe que no fue que intentara escribir sobre ellos la causa, sino las señales de lo que Guillermo me provocaba, su beso letal.
Los labios sensuales curvados en la sonrisa, me erizaban el vello, la risa sonora no había dejado de resonar en la cabeza, en los oídos desde el día anterior. No   podía pensar en otra cosa que no fuera en él sin camisa, envolviéndolo o al revés. Sólo porque hubiera encerrado esa pulsión por años, descartado todo encuentro con hombres amparándome en ser fiel a Camila, no había dejado de lado mi ser, mi esencia, mi fogosidad.
Al comienzo de mi vida heterosexual, se me había pasado por la mente, tener citas de una  noche, descargar lo que era, creo como lo hace Guillermo, pero un pude, recordé cómo se sentía al despertarse en una cama desconocida, con un tipo anónimo, sin saber qué había ocurrido, con la resaca de alcohol y sexo, y esa opción se evaporó a instantes de nacer, llevaba años siendo fiel a Camila.
Sólo... simplemente no podía comprender cómo Beto podía tener razón, o cómo al menos podía sentirme atraído por alguien que acababa de conocer.

Recién entonces recordé la confesión de Guillermo, era gay, Ana una farsa, su hijo desconocía su sexualidad, su intimidad era su derecho, nadie lo sabía gay, Gaby  de hecho le negó a Beto que tuviera amantes pese a no tocar a Ana, empezaba a entender la adicción de ella, que quizá lo engañara con el hermano, no por qué no lo dejaba, quizá por el dinero.
Pensé si sería capaz de llevar tantos años una faceta semejante oculta, y llanamente creía que no, que casado con Camila, no podría andar de cama en cama, pero enamorado de uno, ¿sólo de uno?

No. Guillermo llevaba años de ser infiel, hoy sería la novedad, el único, pero mañana me volvería loco de celos al compartirlo con sus otros amantes  de años quizá, sin embargo su mirada me convertía en un ave, un  mar, una estrella de su firmamento, lo inspiraba, me deseaba, él me significaba, yo inspiraba sus fantasías o la realidad de ese beso, y quizá una milésima de segundo perdido en esa intrigante endiablada mirada, sería suficiente para desafiar al universo, cayendo preso de sus atavismos, aniquilando mi secreto en horas, borrando de mi mente los recuerdos donde alguna vez, por error fui de otro.

Un portazo me sacó de esos pensamientos, empecé a preparar café para Beto y para mí, la cefalea no remitía, sin embargo de un manotazo,  apagó la cafetera”.

… Lo necesito, sé que me aumenta la ansiedad, pero alivia la cefalea __ dije sabiendo que esa mirada no ayudaría a que me aliviara el dolor __. ¿Terminaron?

…Si lo que quieres saber es si Guillermo se fue a su casa, la respuesta es no, es más, creo que hasta que no te vea, calmo y sano se quedará a vivir acá. __ Alberto dejó un paquete en la mesa, el olor a comida comprada, desencadenó protestas en mi estómago, no deseaba almorzar, pero él comía mucho.

…¿Estás mejor?
… No Beto, no estoy mejor, he ido al gimnasio escapando de lo que sentí, de tus malditas señales, o ni siquiera, porque yo amo a Camila, esto debe ser lo mismo que con Emanuel, físico, pulsional, instintivo, no sé qué, y regresaron con furia los ataques de pánico, me sostuvo él, hice un papelón frente a todo el personal, todo porque Guillermo es gay, y se empeña en entrar en mis fantasías sexuales de antaño.
 ¿Cómo mierda me encontró?
… Salió corriendo detrás de ti, cuando le dije que el gimnasio estaba en el subsuelo, casi lloraba el tipo, no es instinto, ni fantasía, Pedro, termina con mentirte, conmigo, no.
…Mírame bien. Deja de mirarme superficialmente, abre bien los ojos y también tu mente, éste no soy yo. Tranquilo, concéntrate, mira más profundo.
 Mira mi interior como sabes verlo, como cuando  piensas:
Te quiero. Encontrarás  al otro, la esencia que soy, porque ante tus ojos yo soy transparente, así no me observa el resto del mundo, la verdad andante que viaja en mi cuerpo, bendita energía que a veces estalla y que cuando duermo, despierta y se marcha a flotar la nada, recorre ciudades, caminos, la mar.
Sale de esta Tierra y pulula incierta, sobre las estrellas, cuásares, cometas.
En ese momento soy el original, soy el cosmos mismo y soy libertad. Y sí, me dejé llevar por lo que soy, Guillermo me besó, respondí, me rendí, su luz me complementó, me conformó, sentí que en el beso me habitaba, que pasó a ser mi sangre, que éramos un ser, y temo que cuando lo encuentre en la inmensidad, sólo sepa fundirme en sus abrazos, inconmensurable, inefablemente, tiene una energía sublime que trastoca, esa bonhomía que transporta amor.

Y cuando regreso a ese cuerpo inerte, vuelvo a darle vida, emoción y son,
pero diferentes, porque lo he tocado y me ha empapado de dicha. Lo voy a anhelar día y noche, a necesitar, a extrañar, él también mi miró como tú, me vio como soy, despierto, dormido, el antes que yo supo lo que soy, aun sabiendo que me casaré, acababa de llamarme Camila, esta noche es la cena en lo de Orestes, no le importó, como no ve a su mujer.

Sólo tú comprendes, él también entre mis pupilas vio mi devoción, la de pertenecernos en esa frecuencia, donde somos uno y somos iguales.
Somos el reflejo de un ancestro ayer, de bello presente y un mejor futuro juntos quizá para siempre, ecos del amor. Y anoche lo soñé, me soñé en uno, éramos luz, y estábamos con Dios, desalojando palabras, materia, género, similitudes, razas, en un sitio atemporal sin espacio.

…¿Entonces?
… Entonces, que al momento de sentir su ser, como idéntico al mío, al desearlo en el beso con desenfreno, con la misma fuerza, me invadieron las imágenes, de mamá, de papá, pero luego fue la mirada inerte acusatoria de mamá, antes del puto instante en que se iniciara el ataque en que el gimnasio desapareció, la mirada de Eloísa se presentó,  ella vio que besé a Guille, como me vio besar a Emanuel.
 ¿Entiendes que debo evitar esto?
… No, Pedro, no. No vas a poder, no es racional, no…_Las palabras se encallaron, supe que debía ir al loft, verlo, hablar con él, enfrentarlo, aunque sólo sus besos y el néctar que probé en sus labios fueran mi necesidad, sentir de nuevo sus labios resbalando sobre los míos, pegándome en el abrazo hasta sentir los corazones acelerarse, hasta que  su calor llegara a derretir mis defensas, su fuerza a envolverme. Hasta que despertara la pasión dormida por años que entre besos, caricias, miradas, sonrisas, roces, estallara haciéndonos llegar a ese sitio que soñé, el cielo, el infierno.

Todo lo que quiero es un beso suyo bajo la lluvia,  que nos moje hasta lo más profundo, que el amor recorra todo nuestro cuerpo, como gotas de agua que fluya desde adentro, eso quisiera, Beto, que me siguiera besando bebiendo mi aliento, yo robándole el suyo, saciarme en sus besos, ¿eso quieres oír?

¿Y después, qué?
 La culpa corroyendo desde adentro, la farsa de la doble vida, porque te recuerdo que aunque no me case como los dos gritan a coro, él lo está, tiene además decenas de amantes seguramente, espera a su primer nieto y su hijo desconoce su condición, por qué la madre es adicta. ¿Eso quieres para mí? __ espeté a mi hermano supe que con ira, que iba dirigida a mí, no a él.

… No importa lo que yo quiera, Pedro, importa lo que quieras tú, y no es Camila tu verdad, ni esa mierda de cena de jueces de esta noche, ni ese tipo de caretas actuales. Quizá sea tiempo de aceptar lo que eres, lo que sientes, y de no abandonar la terapia, para que los ataques no te tumben, para que la mirada de mamá se desvanezca, la vieja no  murió por lo que vio, es más, una madre, sabe si tiene un hijo gay.
…¿Qué? ¿Estás insinuando que mamá lo sabía, lo intuía? __ grité, pegué un  puñete en la mesa, dolió pero Beto  me negaba la mirada.

… Creo que sí, para el tiempo en que se fue, yo llevaba toda la vida con Pao, y detrás con decenas, a ti nunca te vio con ninguna, Pedro, si hablaba con Moravia delante de nosotros de Camila, era para tentarte, para tantearte __ dijo seguro __. Crees que estuviste solo casi toda la vida porque no existía la mujer adecuada para ti, apareció Emanuel y sin ser el amor, te voló los sentidos, Pedro, eso mamá lo vio, antes del beso. Te lo sello.

“Caminé hacia el edificio aturdido, no, mamá no pudo saberlo, menos  fingir, no”.

… Hola, Guille, parece que necesitas ayuda. __ Entré y supe que estaba sonriendo como un tonto, estaba abriendo cajas, intentando armar una biblioteca, un archivo.

… Estoy bien, gracias. ¿Vos estás mejor? __ Siguió viajando la mirada inconfundible que me dedicaba cada vez, mientras luchaba con maderas, con hierros, y el extraño silencio, me aceleró el corazón __. Beto se ha portado divinamente, entiendo por qué se llevan tan bien.
¿Almorzaste?

… No, mi amor, hola. __ Una rubia despampanante, vestida con un juvenil vestido blanco, sandalias doradas, y una sonrisa encantadora, se apropió de los labios, de todo el hombre que una hora atrás había estado en mis brazos.
… ¿Tú eres?
… Guillermo, Guillermo Graziani, encantado, seguramente sos Camila, Camila Moravia, te he visto alguna vez en tribunales con tu padre.
… Claro, a ti te mudaron ayer, pero amor, no entiendo qué hace en nuestro loft. __ Camila me miró con recelo, supe que estaba evaluando qué relación me había unido tan rápidamente con Pedro, no podía negar el gusto de él, era despampanante, desafiante, arrogante.

… Perdón, creí que el loft era de Pedro, les pagaré, Camila, pasa que provisoriamente no cuento con mi estudio.
… El edificio no es de Camila, Guillermo, ni este loft es de ella,  no tienes nada que explicar, vamos a la casa Camila, no almorcé aún. __ Era impresionante el efecto de esa voz de barítono, grave, se colaba a antojo hasta los sitios más recónditos de mi ser, me derretía en fuego las entrañas.

… Perdón, no te ofendas, lo dije  porque estamos por casarnos, lo tuyo es mío, por eso, está todo bien Guillermo, no me expliques nada.
“Moví imperceptiblemente la cabeza, sé que Guillermo entendió la promesa sin palabras, le susurré “luego”, salí llevándome a Camila, que torpemente se despidió”.


“Te amo, Pedro. Como si el mundo necesitara que  te amara para seguir siendo el mismo. Como si fuera necesario para la vida, para los besos, para el amor expresado, para los que viven en el planeta, para los que sueñan. Como  si  la vida, los besos, el amor, los que sueñan,  dependieran de lo que siento para seguir siendo.
Te amo como si los pájaros, la brisa, la tierra, las flores, las piedras, el aire me lo pidiesen para no dejar de ser ellos mismos.
Me lo pide el alma, el cuerpo, las noches, el día.
Te amo porque me  piden que te ame, mis labios y mi corazón, solos, en el silencio. Y te amo como si aprobara nuestro amor tanta gente, que desean separarnos. Te amo porque me lo piden el mundo y la vida misma, como saltan las espumas de las olas contra las piedras, acribillando el silencio y coronando el aire. Como si fuera necesario.
Y sin embargo, al parecer, las señales, el Amor te hacen daño, mi beso te llevó al pánico, sientes que vuelves a asesinar a tu madre, paradojalmente mi amor te hace sentir de nuevo  un asesino,  implica que revivas aquello hoy, que sientas, no sólo que mataste a Eloísa, sino que vuelves a hacerlo hoy, si hicieras caso a… las señales de amor.

Vas a regresar, sé que me dijiste sin sonidos que  te espere, tienes la cena en casa de tu suegro, pero sé que vas a cumplir la promesa. No escaparé a lo que siento, yo en todo caso, si esto es pecado, hace mucho que soy un asesino, y no me siento culpable, ni por Ana, ni por Fabián, ni ante Dios.



CONTINUARÁ.


HECHOS Y PERSONAJES SON FICTICIOS. CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES MERA COINCIDENCIA.

LENGUAJE ADULTO. ESCENAS EXPLÍCITAS.