martes, 3 de octubre de 2017

"EL VIAJE". CAPÍTULO 121.



EL VIAJE.

CAPÍTULO 121.
 Chile, 28 de junio de 2016.
Capítulo 8

“Íbamos por las tardes a ver los peces del Quai de la Mégisserie, en marzo el mes leopardo, el agazapado pero ya con un sol amarillo donde el rojo entraba un poco más cada día. Desde la acera que daba al río, indiferentes a los bouquinistes que nada iban a darnos sin dinero, esperábamos el momento en que veríamos las peceras (andábamos despacio, demorando el encuentro), todas las peceras al sol, y como suspendidos en el aire cientos de peces rosa y negro, pájaros quietos en su aire redondo. Una alegría absurda nos tomaba de la cintura, y vos cantabas arrastrándome a cruzar la calle, a entrar en el mundo de los peces colgados del aire”.
Julio Cortázar / Rayuela cp. 8.

_ ¿Pendiente?
__El bautismo amor, el cursillo, ya que nacerá tu nieta, podríamos hacerlo de cinco, ir con todos.
__Ya Pedro, no haré esa payasada, estoy grande para tomar la comunión.
__Guiie, no quiero volver a discutir, no harás trampas como con Solange y con Julio, esta vez será como se debe, por las dudas en octubre la fiesta de cumpleaños será también la de bautismo, no seas tramposo, no en esto, además seguramente tu hijo te elegirá de padrino de la nena, y no le harás algo así a tu nieta tampoco.
__ Mejor dame un beso y calla, falta para octubre, hoy estamos acá y solos, al llegar a Bs. As. nos ocuparemos.
__Tramposo.
__

“Me encontré con un amigo de años en el Club Náutico,  tomamos un café charlando de la vida, él sigue soltero y desarrolando su profesión, viajando como espíritu libre, casi quedó de piedra cuando le conté de los cambios  operados en mi vida, de que estábamos pensando con seis hijos en más. Las palabras se vinieron repitiendo una y otra vez en mi mente a medida que conducía  hacia al Club, ayer.
Me he casado con Guiie luego de dos años de pasar por todo, de regresar de la misma muerte, y desde amarlo ha sido lo único en mi vida.
Él es hoy mi marido, y en los años de crisis y  amenazas ha sido un hombre simple, trabajador, compañero, amoroso con todos, y hemos compartido todo. Sin embargo, luego del casamiento, y más en esta etapa a solas de la luna de miel, hay momentos en que siento que estábamos mejor antes de tenerlo todo, en aquella etapa de romance prohibido que hoy, que al fin gracias al esfuerzo de los dos no pasamos necesidades de ninguna clase, no sólo tenemos de todo sino que podemos darnos el lujo de viajar una y otra vez, de ampliar el estudio, de ayudar, como haremos con Moni y su familia. Juntos hemos decidido tanto casarnos como las adopciones, y tanto los trillizos como las nenas y Fabián ocupan gran parte de nuestro tiempo, quizá sea parte del problema, pensé, y sin embargo acá, a solas estamos discutiendo mucho más que en Europa con los chicos y mis padres.
Siempre pese a lo que me marcó en la infancia, he pensado que hay dos clases de hombres, quizá de mujeres, los que desean casarse y tener un hogar y los que no, y aun antes de Guiie, equivocado, junto a Camila, siempre supe que deseaba esa familia que me faltó, ser padre, probarme en el rol, superar el examen, y cuando supe que amaba a Guiie, no dudé en comprometerme a los dos meses en el yate, ni luego de la gran crisis del atentado, en que casarnos sería la completitud de la vida de los dos.
Dentro de los hombres que se casan, pertenezco a los románticos que lo dan todo, no creo ser pusilánime, pero sé que lo soy, he jugado con mi amor, soy de amarlo entre pétalos, y tapizando senderos de pistas, cartas, flores, y su piel de miel, y éramos muy felices, lo somos quiero creer. Por eso me despista y me preocupa el malhumor de él en estos días.
En Santiago pensé que eran sus dichosos celos por Andrés, sé que no estuve bien en la recepción, lo entiendo porque somos iguales, pero no ha disfrutado de las Termas, mucho menos del Spa, espero que sí  podamos en el yate y en Isla Negra, igualmente apenas llegar, la expresión del rostro no fue la que esperaba, no fue como la primera vez.
Compartimos roles de esposos, padres, enfermeros, mucamos, socios en el estudio.
A veces me miro en el espejo, temiendo que en las prisas de cumplimentar con todo eso, haya olvidado que el tiempo pasa y deja huellas, pero no, si bien es cierto, que he dejado de salir a correr para estar a su lado, llevarle el desayuno o hacer el amor al despertar, no noto nada externo que marque diferencias, como no lo veo en él, porque lo amo, quizá pueda verlo alguien objetivo, pero no yo.
Yo lo miro y me sigo estremeciendo como hace dos años al llegar al estudio en cada visión, en cada roce, en cada beso, tampoco la intimidad se ha convertido en un monótono convencionalismo, no ha quedado en el olvido ni el deseo, ni la euforia, y no entiendo qué es lo que está sucediendo.
Lo venimos hablando desde Europa, y sin embargo, hoy estamos peor, y no es que uno o el otro exija que la apariencia física se modifique, ni nos matamos en un gimnasio ni con dietas o cirugías, tampoco veo la diferencia de edad, y creo que somos pares, caballeros, ejercemos la paternidad como nacidos para ello, pero intento halagarlo en cada cosa, y algo se me está escapando, y no saberlo comienza a desesperarme, mucho más con el tema del hijo biológico que no me apremia en realidad.
“Felices para siempre”, es el sueño tras el cual vamos cuando nos juramos el amor, y realmente lo somos, hemos pasado pruebas durísimas como para no serlo, y no quiero engañarme y que quizá llegue un día en que sea demasiado tarde para plantear lo que sucede.
En nuestro caso, creo que la felicidad para siempre es madurar y aun así ocuparse por estar conforme con la devolución del espejo, tomarme del brazo de mi hombre viril que me eriza el vello con la mirada, y de él espero lo mismo, mostrar al mundo los hijos fruto de nuestra unión y elección, biológicos o no. No estoy acomodando mi vida para lucir más sensual, ni le pido a él nada  para ello, lo amo así, para mí está todo bien, pero… entonces, ¿qué está sucediendo?
Mi amigo no ha encontrado su par, su amor absoluto, mas yo creo que el cielo existe y es palpable, lo he vivido con él, lo vivo con él, no siento la libertad que he perdido al casarme porque fue el único en mi vida, a veces me pregunto si correrá igualmente en él, pero sé que me ama. El placer no se encuentra en un cuerpo perfecto sino en un corazón que ama y late por el otro.
La vida es una pelea constante, en la cual sentirse pleno implica trabajar por lograrlo sin desfallecer en el intento. No quiero bajar los brazos y conformarme con lo que tenga al alcance, con menos de lo que siempre vivimos”.

__ ¿Estás bien amor? __interrogué cuando lo vi  pasear la mirada insondable por el yate.

__No es el nuestro, es diferente __se quejó.

__Guiie, no podía traer el nuestro, deseabas estar a solas en el yate, es de mi amigo, es parecido al nuestro. Tenemos de todo.
Pensé que estaríamos solos, felices y tranquilos pero no te veo sonreír hace demasiado tiempo.
__ Lo estoy, ya me adaptaré. Pedro, soy un hombre grande, he vivido de todo, está al nacer mi segunda nieta, a veces me zarandea un poco el desafío de ser tu esposo, de tener niños  tan pequeños, de planear agrandar la familia.
__Guiie, no soy padre biológico ni lo necesito, puedo no gastar energías en pelear por lo que la naturaleza no puede entregarnos. A veces siento que estábamos mejor viviendo juntos a escondidas, pero fue decisión de ambos formalizar la pareja casándonos, como lo fue trabajar juntos en el mismo espacio, como también la casa del Delta enorme.
__Es uno de los problemas, no estoy mal aquí y ahora con vos, es que esa casa enorme, hace que estemos invadidos, a veces siento que no puedo ni verte  a solas, que todo es prioritario, y no, soy un egoísta, sé que no es así.
_Guiie, creo que es al revés, que vivimos siempre demasiado pegoteados, quizá por los meses de separación, tal vez no sea buena idea estar en el mismo estudio, siempre hacer todo juntos, porque  no estás disfrutando, al fin sientes que por estar rodeados de gente, casi me convierto en invisible, y quizá sea al revés, sea que no nos podemos extrañar ni siquiera horas para encontrarnos en la cena como la mayoría de parejas.
No puedo ni pensar que fuéramos más felices a escondidas en esas escapadas a hurtadillas en el yate con tu hijo en contra,  en medio del riesgo de atentados, que hoy que el mar está en calma, que lo tenemos todo. No estás disfrutando de este viaje, y lo pediste por meses. Estamos en un yate precioso y lo que ves es que no es el nuestro.
Las seguridades no existen, lo vimos en los atentados, en lugar de preocuparnos por conseguirlas, podríamos disfrutar del hoy.
No necesito más hijos, ni uno con mi sangre si es el tema.
__No es el tema, Pedro, tenemos seis, qué más da uno o dos más, es que quizá llegaron o estuvieron antes del matrimonio, y en cambio en la etapa previa al gran atentado, estábamos solos, pero los amo, sé que es una paradoja, ni yo entiendo lo que he dicho _afirmó con la mirada perdida en el mar.

__Guiie, los chicos son una bendición, es real que estuvieron antes de casarnos, pero no es que nos haya faltado tiempo a solas, lo tuvimos  desde conocernos. No podíamos rechazar la oportunidad que el caso de la trata nos dio,  bien sabes la dificultad que tienen las parejas gais para adoptar, es verdad, estaba Fabián, pero, bueno quizá es lo que deseabas, sólo a él, y a Guillermito.
__No dije eso, adoro a los trillizos y a las nenas, lo sabes, y es verdad, no pudimos elegir el momento, y se amontonó todo en casa antes de casarnos, hasta los amigos, el mismo Fabián está más en casa que fuera.
__ Hoy y aquí estamos solos,  suponiendo que el spa y las Termas fueran sitios públicos, y no sonríes.
Guiie, Mariana  nos eligió, los abuelos de las nenas y ellas nos quisieron, el destino, Dios o lo que sea que fuere nos mandó ese caso, de no  haber sido parte, y casa de acogida, de haber deseado adoptar, sólo viajando a África o a vaya a saber dónde tendríamos hijos, nos aman, los amamos, y lo mismo a Fabián, a Guillermito.
De haber deseado estar todo el tiempo disponibles y perfectos el uno para el  otro, debimos pensarlo antes, ¿no crees?
__Supongo que sí, y  estamos presentes, no sé qué me sucede, quizá es al revés, quizá extraño estar en la casa, en el calor de hogar, el  viaje debió continuar en la vida cotidiana, y no saliendo del Delta, sólo quizás.

Temo a una sensación de insatisfacción en algún momento, que te aburras de mí, que no pueda seguirte la carrera, ni literal ni en criar a los chicos, Pedro, y no quiero resignarme, esa palabrita está mascullando mi cerebro, que al parecer eligió desconectar el switch de la paciencia y accionar en mal momento el de mal humor, de reproches y la exigencia extremas.
__Estás diciendo tonterías, lo sabes. Puedo entender que extrañes, que desees regresar a casa, pasamos demasiado tiempo fuera, pero no que vuelvas con el tema de la edad, del agobio, yo haría encantado el mayor trabajo, como lo harías tú si yo  siguiera en la silla de ruedas, ¿acaso no lo hiciste entonces?
Yo no he dejado sueños en el camino ni cosas pendientes por haberte elegido, Guiie, no siento haber dejado Chile, el estudio o mi carrera política.
¿Hay algo que quieras reprocharme?
__Quizá es conmigo, debería ir al gimnasio, bajar de peso, darme más tiempo libre, quizá liberar horas ya del estudio y dejarlo en manos de ustedes.
__Yo no te he pedido ni que vayas ni que dejes de ir si lo necesitas, es más, me encantaría acompañarte, pero no creo que debas dejar el estudio, todos trabajamos bajo tu ala, mejor.
Si necesitas ocupar en algo diferente tu día, es otra cosa, si deseas estar con los nietos, con los chicos, para ello estará la ampliación.
__ ¿Y si buscara propuestas para salir de la monotonía que no se estrellen en el paredón rutinario del estudio, Pedro?
__ ¿Qué? ¿No hago suficientes cosas por ti, amor?
__ ¿Qué cosas haces por mí? _disparó _. ¿Qué es lo que pretendes que haga yo que estés haciendo solo?
__Guiie, es una charla de sordos, no me he quejado, nos ocupamos de todo juntos, de la casa, de la ropa, de la comida, de los chicos, del estudio, del deseo.
__ ¿Y si en breve yo no pudiera ocuparme de todo eso? ¿Si no pudiera trabajar como esclavo y estar para vos como hoy acá o como cuando me conociste?
__Esto lo hemos hablado un millón de veces, ¿y cuando te dejé porque te dije lo mismo al sentirme menos por no tener piernas? ¿Qué hiciste entonces, eh? __grité.

__No es lo que está sucediendo, no todavía, pero llegará el momento en que los años obrarán huellas en mí. El espejo me habla de un deterioro que no puedo evitar, Pedro, kilos de más, menos pelo, más abdomen, y no quiero que sea por la sencilla razón de no haber dispuesto de tiempo para verlo.
__No fue que seas un adonis lo que me llevó a amarte, tampoco será lo que me aleje, si quieres hacer cosas que sean por ti, me parecerá bien, a todos supongo, pero no porque temas que yo note algo de afuera que me aleje.
__No quiero que llegue el momento, en que de pronto me digas que es imposible determinar o discernir si la pasión y el deseo quedó en el camino por culpa de los kilos que me encontraron, por los años que se empecinaron en llevárselo todo, por propio desinterés o por el tuyo.
No quiero que me digas en qué nos convertimos o dónde quedó lo que imaginamos que sería nuestra vida.
__ ¿Qué te pasa, Guiie? Estás raro, y el que encontró amigos de antes, soy yo. De pronto se te ocurren ideas locas, ¿ya no te alcanza hacer el amor sólo conmigo, es eso? ¿Necesitas adornos o a otros? Quieres ir al gimnasio a codearte con todos esos tipos que tienen la cara, y partes operadas y trabajadas, o matarte corriendo en una cinta para llegar quien sabe adónde.  Si lo haces por salud, te acompañaría.
¿O quieres ir para levantarte algún macho?
__! No entiendes nada! _gritó Guille, incomprendido que arañaba por hacer realidad los sueños con los que se ilusionó al conocernos__. Quiero sentirme bien, sentir que todavía nos emocionamos cuando estamos juntos, sentir que todavía soy lo único en tu vida, que el tiempo no me aplastó tanto y que puedo siempre resurgir de las cenizas. Que quedarme entre la casa y el estudio, no me convierta en un objeto más de ellos. Quiero siempre sentirme amado y deseado.
__ ¿Es un reproche? ¿Cuándo dejaste de sentir que eres lo único en mi vida?
Los chicos no tienen que ver en esto… son amores diferentes, tú mismo supiste que si no te arrastré hacia la luz, fue quizá por ellos, por ese llamado de todos, pero de ese bebé que vimos.
__Lo sé. Pero  ya lo viviremos con las nenas, en poco con los trillizos, estaremos todo el tiempo libre llevándolos o buscándolos del colegio, haciendo o revisando tareas, comprándoles ropa, llevándolos a las fiestas, y ¿qué nos quedará para nosotros?, una ducha con prisas, un desayuno quizá cuando los hayamos dejado, un hacer el amor exhaustos entre sus fiestas, ¿lo has pensado acaso?
¿Qué nos quedará sin el agobio por el cansancio del día o la intromisión de alguno de los chicos?
__Visto así, suena espantoso, pero todas las parejas lo pasan, y la mayoría sobreviven, al menos en nuestro país.
Yo te amo como siempre, te deseo siempre, creí que habíamos logrado conseguir lo que nos colmaba, pero me reclamas falencias.
Guiie, tenemos todo, mira por Dios a tu alrededor, observaste la carencia en el camino antes de llegar a las ciudades, viste lo que es perderlo todo como pasó a Moni, a su familia, tenemos una casa soñada, y estamos haciendo otra a antojo en el estudio, Fabián tiene la suya, acaso las responsabilidades que enfrentamos en el día a día en el trabajo para sostener la paz en el hogar no son suficientes, ¿no eres feliz?
Te amo, y te amaré siempre, con pelo, sin pelo, gordo o falco, me amaste paralítico, por Dios, Guiie, eres el refugio donde siempre quise morar, lo fue en La Toma cuando acunaste mi pánico, lo fue cuando estaba en la silla, lo será siempre.
No soy un galán de cine, no me siento así, lo sabes, quizá me falte mucho para saber decir cosas lindas. Pero, todos los días me levanto seguro porque estás a mi lado, vamos al trabajo a pelear juntos con el mundo como fue ese caso, sabiendo que tenemos una casa donde nuestros hijos son amados y cuidados. Todos los arreglos y decisiones las tomamos juntos, las discutimos o me perece justo lo que decides, como lo que hoy estamos planeando. Quizá nos rompamos el lomo entre la casa y la familia pero el otro es quien sabe curarlo, y creí que nos acostábamos confiados en que todo estaba en orden, y cuando el cansancio nos lo permite, estás allí para recordarme que no importa lo que suceda fuera de nuestro cuarto, el calor de tu cuerpo, hace que todo valga la pena. Pero ahora a dos meses, dos meses de casarnos, pareciera que todo ese mundo organizado y tranquilo está pendiendo de un hilo.
__No es así.
__ ¿Quieres ir al gimnasio?, si es por salud, perfecto, dejé de correr, nado poco, me encantaría, pero de lo contrario, ¿para qué? ¿No te gusta tu cuerpo?
Yo lo encuentro increíble, acunas a los chicos, me arropaste en La toma, mira si será fantástico. Quieres volver el tiempo atrás y estás tras emociones que yo no entiendo, y atrás, estaban Juan, Ana, José,  otros, atrás, el único que no estaba era yo, estaba acá, en otro estudio, en otro país, de novio con una mujer.
__No digas tonterías ahora, no quiero regresar a ellos__ negó conmovido __, para mí también es todo genial, no quiero que en un año se haya perdido nada, la pasión, el deseo, el cuidarnos, el perseguirnos.
__ ¿Pasión? Piénsalo bien, Guiie, ¿a qué pasión te refieres? ¿Qué es lo que perdimos en dos meses o perderemos en un año según tu visión? __dije para que reflexionara pero decidí dejarlo __. Mejor iré a  ordenar salir.

Si no deseas más hijos, no los habrá, aunque supongo que Moni sería una mamá sustituta excelente para los trillizos, al tiempo que podríamos ayudarla, pero decídelo.
__No, es verdad que esa chica puede ayudarnos, y nosotros a ella, además los chicos, todos lo quieren,  aquello que se oculta o se niega, crece y se acumula, comiéndose las metas. A la hora en que carreteamos tomando impulso para vivir, los baches nos obligan a recurrir a las estrategias que nos llevan a decidir hacia dónde dirigir el timón. La meta siempre será la misma, no importan las escalas que debamos realizar para alcanzarla, si somos fieles a nosotros mismos, el mapa de vuelo siempre marcará como punto de llegada la paz. En pos de ella nos embarcamos en la aventura del vivir, en pos de la paz y del amor.
__ ¿Crees que los chicos nos quitarán la paz? Porque está por nacer tu nieta, tu ahijada.
__No. Ellos son parte de la paz, porque nosotros los elegimos, o ellos a nosotros, da lo mismo.
__Guiie, yo te amé, te amo y te amaré. No sé de otras parejas, de otros tipos, sé de mí.
__Pedro, cuando te vi con ese muchacho, con Andrés, pensé que fui egoísta, corrí a vos cuando supiste que te gustaban los hombres, y al verlos sentí que te privé de ser y hacer cosas con alguien de tu edad, con tus gustos, te llevé al caos en que vivía sin tiempo.
Me sentí halagado de ser tu único hombre y no pensé que quizá no fuera una ventaja, que no estabas eligiendo porque no conociste a otro, como me harté de tener yo, y quizá de allí parta mi inseguridad a veces  _dijo sinceramente, me impactó.

__ Yo no supe que me gustaban los hombres, supe que lo que sentía por ti era amor, te llamé esa misma noche para decirte… que eras lo único en mi vida.
Cada vez que te escucho, es tu voz el sonar de mil violines en esas tardes en que mi espíritu se agota, se marchita como una flor en pleno invierno, y eres mi remedio.
Tardes indefensas donde sé todas las cosas, las debilidades, el final de los cuentos, de los personajes, los amores y las citas de los amantes, mi fin y mi principio eres tú. Y entonces se tornan en tiempo que conduce  por los caminos de la paz y sabiduría, se hacen tardes calmas, serenas, sosegadas en medio del llanto de los chicos.
Mírame, y deja que mis pupilas descansen en las tuyas, y verás mi amor eterno que no necesita descanso. Tu voz es el cúmulo de todos los silencios, es mi sosiego, mi paz.
Veo esos ojos maravillosos que transportas en tu rostro, en tu sonrisa, veo a través de ellos ese amor que sientes.  No te oigo, siento tu voz callada pero se ve que eres ese ser que mi vida desea, sólo al verte conmueves mi corazón. Siento alegre tu mirar y al tiempo tierno, dulce,  tú me ves a mí que no dejo en ninguna parte ni en medio de nadie de observar tus maravillosos ojos, deseo que siempre me mires y veas en mí, ese ser que siente y que jamás dejará de amarte, hoy te pedí silencio pero sólo con tu sonrisa alegraste mi vida.
Sólo siento mi corazón latir al verte, y  sabes que siempre fue así, pero hoy más que nunca deseo verte sin dudas, ni miedos, que  me digas en voz alta hoy me entrego a ti, ámame o déjame caer en ese abismo para  nunca más salir de él.
En mi interior escucho tu sentir, el que da esa paz a mi vida, y además la alegría, la felicidad, la completitud, y nos entregamos bajo ese sentir que los dos nos ofrecemos.

Contigo pierdo la razón, me derrito en tu mirada, y con tu fogoso corazón, avivas mi piel surcada. Me martirizas con tus llamas, me siento candela vivo. Cuando me lees tus ojos son mi perdición, tu piel con sabor a miel me envuelve, tus ojos color café y canela me derriten, me traspasan al mirarme fijo, tus labios saben a pecado, y me encantan, dan besos que a veces sangran, y son mi mejor bocado. Y lo más irresistible es tu cuerpo. Todo en mí se inflama, con tu temperatura excesiva. Tiembla mi sufrida figura, todos mis deseos agigantas y tu fiebre es mi dulce locura, que me lleva al devaneo. Extiendes una flama prendida por mi inocente candor, me arrancas delirios enseguida, todo quema a mi alrededor. En ti  siento un fuego cercano, el que enciendes en mi interior, y con tus escurridizas manos, vas apaciguando mi calor.
En la cual todo lo que tocas se eriza, por tu fogosidad incandescente. Tus ascuas, abrazadas a mi ceniza, se van consumiendo lentamente. Ya duerme la madrugada, y acaba de despertarse el albor, en una noche un tanto agitada, entregaste tu cuerpo al amor. No puedo olvidarla  pues busco a un compañero que no puedo olvidar y aullaba a solas cuando llevaba en mi alma el deseo de encontrarlo aun sin saberlo.
 Desde hace dos años y más,  juntos pasamos momentos de pasión que hasta  la luna se escondía ruborizada, los primeros rayos del alba nos encontraban cansados quedándonos dormidos viendo el sol que se asomaba.  Éste refleja su deslumbrante exquisitez y su aroma se confunde entre el halo del amanecer; mientras la brisa, sigue su sino cabalgando entre el  sentir y la fuerza de la naturaleza.
Un cálido aliento de tu hermosura desplegado por todo viento en el eco de su color, se infiltra contrastando con el febril momento de la nada... simplemente, nació para deslumbrar en su espacio tiempo, alegrando el sentir de todos aquellos que puedan percibirlo.
 Guille,  por siempre te amaré. Te amaré en los vientos huracanados que estremecen los cimientos de mi encierro.  En la duda infalible de mi locura sin remedio. En el silencio que yace entristecido por no decir, abrázame amor mío. Y en la lejanía, a la distancia donde tus besos se escapen de mis deseos. Te amaré en la aventura de quererte sin tabúes, sin tropiezos. En el vacío que deja la soledad cómplice de rupturas momentáneas  en el tiempo como sucedió cuando Fabián no me quiso. Te amaré en el secreto intencionado de delatar tus misterios. Te amaré como la luna ama a la noche, como amantes sin complejos. Como el sol que brilla en lo más alto del cielo, alegre por sentir el delirio de tu eco cuando gritas: Te amo a los cuatro vientos tatuando mi nombre en lo más sublime de tu cuerpo. Te amare en mis recuerdos, he pecado por no olvidar cuánto en realidad te quiero.
Hazme el amor y verás cuánto hemos perdido, si es lo que temes.
¿Qué pasión hemos perdido? ¿Las que se ven en películas románticas? ¿Esas donde se gime y se grita descontroladamente y los hombres bufan en medio de acrobacias y poses incómodas?, hemos intentado montones, nos hemos amado en todas partes, y las hemos desechado para regresar a lo más común.
Tal vez en ese sentido nuestro amor resulte rutinario, pero no puedes negar que en la cama y sin firuletes gozamos, ahora si los quieres, de mi parte, los tendrás.
¿Qué reclamos tienes para hacer si lo que tenemos es lo que nos juramos ser?
Simplemente el uno del otro, sin terceros, dos hombres que pretendieron formar una familia donde el amor fuera la ley inquebrantable. Tenemos seis hijos y sé que podríamos tener seis más, peleando codo a codo por un mañana para ellos libres de juicios, nos respetamos, nos amamos, vale, Guiie, deja de padecer el viaje, disfruta mi amor, acá o en el Delta siempre te he amado y te amaré en todas las vidas.
__Tienes razón, cielito, me he comportado como un perfecto idiota, perdiendo de disfrutar de estos maravillosos sitios, iré al gimnasio, sí, volveré a intentar ser aquel Guillermo que la dejadez permitió que perdiera y si deseas salir a correr como antes quiero que lo hagas. No iré tras el cuerpo perfecto, sólo deseo aceptarme frente al espejo y estar sano, renovaré mi vestuario a medida que lo vaya logrando. Recuperaré sueños escondidos bajo la alfombra, los compartiré con vos, veré cuáles podría  concretarse sin alterar la rutina familiar, ni loco dejaría que trabajaras en Baunes para no estar pegados, si somos mucho  más que dos trabajando juntos.
Haremos el amor en cada rincón de la casa y del estudio cuando se pueda y sea el deseo, a nuestra manera, con la simplicidad y el romanticismo de nuestros gustos mas demostrándonos cuánto nos amamos. No necesito nada más. El siempre felices está cerca.
Al pasar cerca de mí y rozarme con disimulo, me sacudo temblando y en el brillo de tus ojos  dentro de ti, yo me miro. Vibro sin besar tu piel con mi inquieto corazón, y en tal ensueño, corpóreo, me inundo de nívea miel con motivo… y con razón. Me tienta tu parpadeo, tal tibia y fiel caricia, emites raro misterio, furtivo fugaz e infiel en velado devaneo. Volamos besos al viento, de incontenible deseo, rilamos con el aliento, desnudos, en suave ondeo.
Caminamos abrazados con la luna en su flirteo, nos tomamos de la mano, en los ojos con viso fino vivimos el galanteo.
__No te diré mentiras, ni lo que quieres oír, camino íntimo para vivir, para sentir lo que me generas.
Te diré lo que soy, con toda verdad, asumiendo la total realidad, un decir íntimo de para dónde voy.
Claridad para reflejar lo que soy, lo que pienso y siento, mi desnudez en el viento, camino libre para lo que voy.
Para que tú te veas en mí, y yo me vea en ti, para un saber y sentir en mí, un mundo mío que viaja hacia ti.
Con total integridad y dignidad, con sólo una mirada, para verte en la alborada, en  verdad.
Sin mostrar lo que no espejo reflejando nuestras almas, en el mar de nuestras calmas, sin dejar lo que te dejo.
Sin necesidad de explicar, uno ya sabe lo que pasa, porque un sentir te traspasa, un dardo que te hace vibrar.
Es mi alma en la tuya, sin necesidad de hablar, reflejando lo que ha de tocar, estando en tu piel que me excita, me penetra y arrulla.
Danza de verdad y transparencia, baile de realidad, testimonio de una verdad, un atril a la decencia.
En nuestras almas y corazón siempre, más allá de un razonar, que nunca explicará todo lo que siento por ti.

__ ¿Qué haces? –interrogó.

__ Soltar amarras, iremos a navegar, en medio del océano olvidarás de decir tonterías.
__Cielito, no, dijiste que no lo harías. Soy un hombre maduro, no estoy en edad para seguir con los sobresaltos de la juventud, es hora de pasar página, de terminar con los excesos, a eso me refería, de hombres sin amor, de comidas, de alcohol. Por ello abandoné la soltería, y soy tan feliz, más feliz que en los encuentros clandestinos, hoy puedo andar de la mano con vos, delante del mundo como hicimos en Europa, de la familia, tenemos todo, y tendremos más, me refiero a hijos y nietos, es lo que importa, y ayudaremos a esa chica y te amo.
__
La noche nos encontró cenando en medio del mar, bebiendo champagne.
El barco  se movía, estábamos en sala de máquinas. Y Guille quiso tomar de más, marearse de vino antes que por el movimiento del barco.
__Mejor, vámonos al camarote __dijo Guiie__, acá empezará a caerse todo.

Antes de irnos miré la botella por la mitad, y la llevé con nosotros, bajamos con cuidado, tomados uno del otro, apoyados en el pasamanos, en las paredes, al llegar al camarote, Guiie se echó en la cama, yo fui apagando las luces, al tiempo que sonaba la música, ante su atenta mirada me fui desprendiendo de miedos y de ropas, y encendí unas velas, llevé champagne en copas a la cama, me moví como en un baile sensual ayudado por las ondulaciones del barco, su mirada brillaba al detenerse en mi cuerpo, al tiempo que bailaba para él me fui despojando de la ropa, y se la fui arrojando cerca, más luego fui por el champagne, sin dejar el movimiento.

__ ¿Qué haces?
 Zigzagueé hasta la cama y me acosté a su lado.
__ ¿Estás bien? Estás pálido, es viento solamente, hay buena tripulación, no hay alerta de nada, no temas.
Seguía vestido, asintió y lo abracé.
__Trae las copas.
__No.
__ ¿Cómo?
__Que no.
Hizo el intento de levantarse a buscarlas, pero el yate se ladeó y lo tumbó, sobre mí. Me puse a reír a carcajadas, mientras le hice cosquillas. Le tomé las manos y se las besé.
__Te quitaré la ropa, y no será necesario que traigas copas, la copa será mi cuerpo, me beberás a mí con lo que resta de la botella.
__ ¿Cómo?
__Querías los juegos perdidos, bueno, Graziani, los tendrás, he bailado para ti, mientras me quité la ropa, ahora beberás de mi cuerpo.
__! Pedro!
__Nada, y así será hoy y dentro de veinte y cien años, Graziani, con seis o con doce hijos, lo prometo.
Nadie podrá arrancarte de mi alma. Te llevo muy dentro de mi alma y el corazón donde vives adornando mi vida con tu hermosura. Desde el momento en que te conocí y te entregué mi corazón. Allá en la montaña de mis raíces que, como tú, es fresca y pura grabé en mí tu sonrisa y tu dulce mirar. Allá en el camino donde las aves trinas cantaban llenas de amor y felices raudas cual las ilusiones que no se quieren acabar. Nos dedicamos a entrelazar nuestras almas con alegría y sabor. No concibo contigo ninguna separación .Y sufro mucho solamente presintiendo tus silencios. Por eso nadie podrá arrancarte de mi corazón, tú estás en el viento y llenas mis tiempos.
Te encontré en mi camino una noche de cielo gris, y calles nevadas, lo cual hacía más lindo el paisaje y más alegre la montaña. Y desde entonces te entregué mi corazón con toda el alma arraigándome como el agua que brota y baja de la  ladera. Nadie nos va a separar, intentaron mentiras y hasta matarnos, y nadie pudo.
Y no quiero escuchar más tonterías, pasaremos unos días acá, solos, y si quieres regresar al Delta, lo haremos, antes claro deberemos arreglar en Santiago lo de conocer a la familia de Moni, ver la casa, arreglar su viaje, con o sin el hijo.
__Con, será una mamá para todos, con uno o más hijos, cielito.
_Mis manos quieren moldear tus deseos, esculpir  emoción explorando ese corazón, para cubrirme de tu humedad. Quemarse en el fuego de la pasión fusionando las almas, derrama en mí. . .la beldad de tus secretos. Brotarán de mi lengua pinceles de ternura, arrebatos exaltados al enredar tus dedos en mis cabellos claros. Gemidos en la noche apasionados, en cuerpos de éxtasis sublimes, clamando este deseo. . . consolidado.
__Recorreré mis huellas sobre las cenizas, amor calcinado en lunas sin prendas y cálidas sábanas, hallaré el fuego que unía nuestros labios en llamas, hurgaré los pliegues del tiempo y encontraré tus ávidos ojos, hipnotizándome hasta tus deseos, y seremos nuevamente pasión más allá de la piel y la noche. Alcanzaré la cima de los anhelos, escalaré con las manos sedientas de tus formas. Ha pasado el tiempo de encarcelar las fantasías por deudas, el dolor y el silencio como compañía es ya la paga. Hagamos de esta distancia un suspiro, unámonos con la ansiedad de nuestras carencias, ahoguemos la sed acopiada en el desierto de la ausencia, que los besos sean caricias húmedas en derroche.
__Hubo alguna noche antes de tu llegada al loft en que solo miré la luz de la luna, pensando que harías lo mismo, era un amor secreto, luego pareció prohibido por Fabián, mas tus pensamientos buscaban los míos y aunque a la distancia vivimos sensaciones que nos permitieron el soñar con este hoy hermoso, esperando como lo hacen los que aman, como amantes imposibles. Con el alma en el corazón, de que algún día podríamos empezar un sueño juntos. Y mis pensamientos fueron tan tuyos, te amé con mi alma antes que con el cuerpo, imaginé tenerte a mi lado, era lo único que necesitaba para vivir, por eso te llamé esa misma noche.
Y cuando llegaste al loft mis labios te buscaron en medio del terremoto, hasta sentir en mi ser un  temblor mayor, un fuego infernal. Y reclamé las promesas de amor, porque mi amor por ti es como este mar, no tiene final. Estás y te llevo en mí. Estas tan adentro de mí que cierro los ojos y te puedo tener entre mis brazos, besarte, acariciar y sentir el dulce sabor de tu piel. Deseo acariciar tu rostro, tu espalda, recorrer  con mis besos cada poro de tu piel...sentir que nos ahogamos en nuestros besos Y cuando rompa el día, cubierto  por la niebla y el rocío, y  broten los primeros rayos de sol que nos encuentren juntos. Fundidos  uno en el otro.
_
Se apretaron uno con el otro,  las manos de Guillermo en espejo a las de Pedro subían lentamente desde los muslos a las axilas, aventurándose al pecho, y los movimientos eran cada vez más sensuales e incitantes, y con pequeños pellizcos de dedos, la piel vibraba, mientras Pedro se echó el champagne encima, Guillermo fue a beberlo desde el ombligo a las cumbres, Pedro acariciaba la espalda, masajeó el cuello, y corría estimulándolo desde el cuello hacia abajo, mientras el beso abrazaba los labios, y Guillermo seguía entre beber la piel y el líquido y serpentear los costados, hasta descender el tatuaje, dibujando nuevos caminos, y a cada gemido de Pedro se enardecía su deseo, hasta que se detuvieron para mirarse, y a la mirada siguió el beso, tierno, suave, una caricia a los labios, se apartaron para mirarse y regresaron a la boca, esta vez en una unión intensa, exploratoria de cada recoveco, enlazando en batalla las lenguas, paladeándose dejando la vida en la falta de aire, robando alientos, bebiendo el dulzor en la saliva, arrancando cataratas de gemidos, mientras los cuerpos se apretaron, y al abrirse los labios instintivamente, las lenguas se perdían en las bocas una y otra vez, para separarse, quedarse prendados en  las miradas, y volver a apoyar los labios mientras las lenguas acariciaban avideces.
Los labios recorrieron el cuello, saboreando cada milímetro de piel encendiéndose ambos en cada beso, y aroma. Los labios se acariciaban hasta que ya sin retorno las lenguas se perdieron para rato,  se exploraban ávidos, y se aferraban más excitándose a cada instante. Desde los labios, Guillermo descendió a la garganta, y la mordisqueó arrancando gemidos, Pedro se aferró a los hombros para ajustarse a él, deseando fundirse en su piel, quería tenerlo para siempre al sentir la tensión muscular.
Las manos de Guillermo avanzaron a través del cuerpo, antes los labios y la lengua lo habían bebido con los restos de Champagne, de las caderas subieron a las axilas, pasearon los hombros y se apoyaron en el pecho, acariciando con lentitud clavando la mirada en el rostro.
Guillermo siguió disfrutando de rozar los pezones delicadamente, Pedro se aferraba a él.

__Sos precioso __le besaba en los labios.

Con pericia, la boca  se deslizó desde el cuello a los pezones, los besó con ternura, uno por uno, mientras Pedro temblaba y musitaban palabras de amor.

__Este amor mi cielo no tiene principio ni fin...Es amor.
__Acaríciame el alma.

__Pedro __murmuró con voz ronca __, sos tan perfecto, tan dulce __seguía besando y saboreando, mientras él sentía una oleada que venía desde las entrañas, desde el centro de su ser y se evidenciaba en su  hombría.

Guillermo siguió surcando senderos descendentes con la boca hasta su vientre que sabía a champagne con sal, y Pedro se aferraba a su pelo como si quisiera arrancárselo.
Quitó el cinturón y desabrochó el pantalón, colando la mano al deseo de Guillermo que se sacudió, luego las ansiosas manos de Pedro volaron y Guillermo posó sus ojos en los marrones como interrogando con la mirada, pero Pedro no habló. Se limitó a desabrochar los botones de la camisa, a posar sus manos en el pecho, su palma empezó a subir y a bajar acariciándolo con devoción hasta la cintura, a veces más allá, y mientras…  Guillermo se excitaba cada vez más. Le acarició el brazo e inesperadamente Pedro deslizó la boca abandonando los besos en el cuello, besándolo, saboreándolo, logrando fogonazos en Guillermo con cada uno de sus besos, y tierno sin darle tiempo a reaccionar lo tomó por la cintura y lo reacomodó, la urgencia de estar dentro de él lo consumía.
En un movimiento certero lo hizo suyo, llegó a su centro, Pedro abrió los ojos y los labios, Guillermo selló la exclamación en el beso, robando suspiros en derroche, y su esposo lo acogió en su boca y en su ser, en el mismo vaivén, con pasión, se reconocían, se olfateaban, se acariciaban y se movían más allá del mundo, del afuera donde se oía el viento y las olas golpeteando y moviendo el yate como la primera vez, adentro las respiraciones y el mismo latir alocado, el crepitar del fuego iluminando los rostros en color naranja.
Y  mientras todo se precipitaba, se sintieron consumidos, expuestos, vulnerables, poseídos y paradojalmente seguros, y cuidados, cuando el estallido se los llevó del mundo consciente, supieron qué era la felicidad, y allí, en la familiaridad del uno, se catapultaron al infinito en el éxtasis sublime que explotó entre rugidos y gritos, que ahogaron hasta el  sonido de la furia del mar.

Pedro despertó recostado en su pecho que seguía surcando con sus dedos, mientras Guillermo lo hacía con el cabello, exhaustos y plenos de haberse reencontrado.

__No quiero alejarme de vos, cielito, te amo. No entiendo qué me sucedió. Cuando te conocí, lo primero que creí sentir fue una intensa atracción, me era imposible no querer tocarte, besarte, beberte, y estar dentro de ti. Cuando al fin me lo pediste y te escuché estallar de placer, cuando finalmente logré ver tu expresión al hacerte el amor, me juré que siempre sería así. Siempre quiero estar a la altura de tu único hombre, que te dé todo el placer que reclamas, sin importarme el riesgo para lograrlo.
Pedro trató de explicarle la congoja que le impedía decirle qué era lo más importante para él.

__El hombre que quiero a mi lado no es uno que día a día me sorprenda con una nueva propuesta para nuestra intimidad __aseguró__. El hombre que amo es el que cada noche me permite recostar la cabeza en su pecho, haciendo que me sienta amado. Ése, que cuando me mira, grita sin palabras cuánto me ama, el que, cuando lo miro a los ojos, sé que es el dueño de mi alma, de mi corazón, mi otra parte, y que me permite ser dueño del suyo. Jugué cada juego, disfruté y lo haré de cada propuesta, y puedo gozar de ellas con la misma intensidad con la que gozo viéndote a mi lado cuando despertamos abrazados por la mañana en una madeja. Amo a Guiie, amo esto que tenemos entre los dos __dijo, mostrándole las manos de ambos entrelazadas__. Qué simplista y limitado sería el sentimiento si lo relegáramos tan sólo al lecho. No me asustes, no hagas que piense que lo que buscas en nosotros no es más que un orgasmo, porque no podría soportar la decepción, aunque llego al infinito en cada uno, tenemos mucho más, siempre somos uno, te llevo dentro de mi ser,  eres mi ser.
__Amo cada partícula tuya __confirmó__. Cada átomo de Pedro, de la misma manera en que amo todo lo que emana de vos, y es intangible para el tacto pero no para el corazón de un hombre enamorado. Quiero tu piel, tu calor, tu voz, tu aroma, tu aire y hasta tus sueños.
Guiie me abrazó ratificando la unión ya avalada por un juez que se perpetuaría o no con hijos biológicos, pero que existía entre nosotros.
La felicidad estaba en los ojos de Guiie cuando lo miraba y me miraba, eso era amor y tocar el cielo con las manos, y sería el “felices para siempre” de la historia de nuestras vidas.

__ ¿Sabes qué es la felicidad? __interrogó.

__ ¿Qué?
__Vos, cielito, vos, aunque a veces sea contradictorio, nunca olvides que mi felicidad sos vos, te amo.

Las manos entrelazadas, los labios unidos… parecieron sellar un nuevo compromiso, sin papeles, sin jueces, sin testigos… en  medio del mar.


CONTINUARÁ.
HECHOS Y PERSONAJES SON FICTICIOS, CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES MERA COINCIDENCIA.
LENGUAJE ADULTO.
EXCENAS EXPLÍCITAS.



domingo, 1 de octubre de 2017

RELATO. "LA HERENCIA". CAPÍTULO PRIMERO.



Relato.
“LA HERENCIA”.
CAPÍTULO PRIMERO.

"tu tren es otro tren, tu perro es otro perro, no nos encontraremos, amor mío, te perderé otra vez".
Modelo para armar (fragmento)
Julio Cortázar.
"Tenemos que obligar a la realidad a que responda a
nuestros sueños, hay que seguir soñando hasta
abolir la falsa frontera entre lo ilusorio y
lo tangible, hasta realizarnos y descubrir
que el paraíso perdido está ahí, a la vuelta
de la esquina".
— Julio Cortázar (Entrevista, Alcor 29, 1964)


Bs. As. Provincia, lunes 02 de octubre de 2017.
Estudio Graziani y Asociados.

__Es un quilombo, no tengo idea de nada para aceptarlo, no conocí a ese hombre __bramó Graziani suspirando echando la cabeza hacia atrás en el sillón.

__Guille, no tienes que hacer nada, ya tienen el personal, a lo sumo nombras un administrador de empresas de confianza y listo, el resto es hacer acto de presencia __ afirmó Alberto.

__ Beto tiene razón Guillermo yo te administro, ¿sabes la guita que sería para el estudio? __ dijo entusiasmado Marcos.
__ ¿Qué mierda tiene que ver con el estudio? __ interrogó Guillermo clavando el enojo en su socio.

__ Los clientes, Guille, al fin tendríamos gente que pague, y muchos, ¿sabes la guita que tienen los que van a esos lugares? _aclaró Marcos.

__Tiene razón, por una vez Marcos tiene razón, Guille __ afirmó Gaby.

__ ¿Vos también ahora estás pensando en pesos?
Cuca, ¿cómo jamás me nombraste a este tío, vos?
__Sobrinito, no te enojes, cuando uno tiene parientes en otro continente que hace una vida que no ve ni se acuerda, menos iba a imaginar que ibas a heredarlo __se defendió la tía.

__Dale, Guille, además te dejó algo, mira si te dejaba todo. Yo te acompaño a hacerte cargo, a lo sumo vas a quedarte encerrado en un despacho de lujo, y  saldrás en algún evento a tomar Champagne, es de locos que te pongas así.  Sin más… estás sin casa siquiera, acabas de divorciarte y le dejaste todo a Ana, ¿sabes la casa que te puedes comprar o hacer? __continuó Beto.

__Ya, supongo  que tienen razón. Pero no descarten que vaya una vez, me compre la casa y venda todo, el resto puedo donarlo.
__Dale, dónalo por acá que me divorcio de Isabel, me compro una mansión y me caso con Sonia  __festejó Marcos con sorna.

__Muy gracioso, ya cuando no me vean ni el pelo y me necesiten por algún quilombo acá, veremos.
Igual no me queda otra, ya me lo endosaron por correspondencia, es mío, y para colmo de males sí, cumple  no sé ni cuántos años desde la fundación por los bisabuelos y hay un evento multitudinario, una muchedumbre para estrenar el cargo  y la herencia.
__Te acompaño, como pareja de mentira, dale porfa, Guille __ suplicó Gaby.

__Ni lo sueñes, además creo que es una convención de varones.
__Mejor, mira si conoces al príncipe azul allí, y llega redonda la herencia __ siguió Beto.

__ Y dale, sigan, estoy retirado,  ¿entendido? Estado civil…  retirado, no quiero ni príncipes ni  reyes, ni preciosas criaturas, retirado _remarcando la palabra.

__Estás loco, justo ahora que te sacaste de encima a la cuba de Ana, ni vos te lo crees.
__Basta,  Marcos, me saqué de encima a Ana, a Juan y a los chongos con los que me fui de vacaciones, léase, Miller, Nazarre, etc., se terminó, me harté de todos. No nací para enamorarme, es hora de asumirlo.
__Déjalo, Marcos, en cuanto vea a uno suelto allí, se le pasa todo, yo te acompaño a la inauguración del evento aniversario __se ofreció Beto.

__Mira que dura como diez días, me tendré que quedar a dormir, además para conocer a la gente, y ni una palabra a mi hijo, lo que me falta es que quiera  una suite y me haga abuelo ya, no. Que se haga de abajo, si se entera se me instalará allá y llevará una minita por día.
__Guille, no sería mala idea además de ser tu heredero, podría estudiar administración de empresas y más adelante hacerse cargo __dijo Alberto.

__! No!
Por ahora no, ya veremos, y te acepto la compañía, al menos esta primera vez.
Lo de la casa es cierto,  por ahí si lo pienso lo de los clientes también, vamos a ver, no aseguro nada, por ahora mañana tenemos que estar allá, Beto, te pasaré a buscar, mejor dicho el chofer que heredé con limusina, pasará.
 “! Dios! No puedo andar en esa cosa, esto  no es Nueva York, si yo ando caminando.
__Guille, deja de quejarte ante los pobres, y ve a ese evento, a presentarte, eso sí,  Albert, ojo con las chicas, Guille, te lo presto pero lo cuidas, que nos tenemos que casar en un par de meses.
___Princesa _dijo Alberto abrazándola en una exhalación__, con lo que me costó que dieras el salto, no miro a una mujer, ni que llegue en la bandeja con las burbujas, voy solamente a acomodar a Guille, pero ni siquiera me quedaré más que una noche, regresaré y de última viajo cada par de días.

__Che, Beto, repartí tarjetas del estudio.
__Basta Marcos, deja que lo conozcan a Guille, además llevaremos la asesoría legal, supongo, necesitaremos un socio corporativo, Guille __ dijo  Gaby adosada a Beto.

__Para un poco, Gabriela, no he dicho que me lo vaya a quedar, ya veremos. Si quedo enmarañado en ese quilombo, necesitarán un penalista además, Beto, vamos, a tu casa y yo al departamento, a preparar ropa. Cuando pienso el odio que le tengo a los trajes, y que además de las audiencias allí los tendré que llevar, sumo puntos para liquidar todo en horas, vamos antes que me arrepienta.

Guillermo Graziani, cincuenta años, abogado penalista divorciado hace dos meses de Ana, con un hijo, Fabián de veintidós años.

Martes, 03 de octubre de 2017.

HOTEL.
EVENTO. QUINCUAGÉSIMO ANIVERSARIO DE SU  APERTURA.

__Che, Guille, es mortal esto, es más moderno que el Hilton, que ya es decir, y tiene sucursales en todo el mundo __afirmó Alberto hojeando la revista del Hotel.
Majestuoso edificio de cien pisos localizado en Puerto Madero, con  cristales aluminados, fuentes de agua, cascadas, jardines de invierno y decoración ultra moderna, quinientas suites, spa, piscinas al aire libre con solárium,  amenities completas, piscinas climatizadas, y demás dependencias.

__Ni se te ocurra decir que voy a subir a un avión a esta altura de mi vida a visitar esas sucursales, porque me arranco la corbata con los dientes y te dejo solo.

__
La cocina del establecimiento funcionaba a un ritmo infernal ante el evento. Los cocineros y chef en jefe terminaban sus minimalistas creaciones, dispuestos a deleitar a todas las personas que lo pasaban bien en el evento, mientras los camareros sacaban sin parar una bandeja tras otra.

__Lo que más me va a gustar de esto es el vino y la comida, anduve por la cocina  y no son improvisados, me gustó.
__Bueno, algo que te entusiasmó al fin, la suite es soñada, Guille, mi Dios,  nunca vi un somier  enorme como los que tienen y un baño  que parece un salón de baile, además de un escritorio equipado y living, vestidor espejado, es un sueño, la próxima la traigo a la colorada,  nunca vio algo así _afirmó Alberto, luciendo su mejor traje, un impecable Armani recién regalado por su socio nuevo rico__. Guille, no puedes dejar afuera a Fabián, se va a enterar y se va a enojar, tendría que estar acá.

__Dije que no. Lo conozco, si sabe que es rico, dejará hasta la facultad. Además a la hora de elegir quiso quedarse con Ana, ahora que pague el derecho de piso y al menos que estudie.
__
__Hummm, qué rico... ¿Esto qué es, Diego? __preguntó Pedro Beggio a su amigo.

__Ternera blanca con chocolate. ¿A que está buena la mezcla? __El joven asintió a la vez que metía un trozo en la boca, su amigo lo reprendió: Vamos, deja de probarlo todo, que te van a pillar.

__Dios… está riquísiiiiimo.

En ese momento uno de los encargados abrió una puerta y se quedó mirando a los muchachos. Con celeridad, ellos pasaron junto a él y, cuando éste se alejó lo suficiente, Diego murmuró:
__Te lo dije… Te advertí de que te iban a pescar.
Al escuchar aquello, Pedro sonrió. Tragó con rapidez y salió al salón dispuesto a repartir aquel estupendo manjar.

Pedro Beggio, treinta y tres años, soltero, era relativamente nuevo en aquel hotel de lujo, aunque  no en ese trabajo, y atendía a todos los comensales con una bonita sonrisa de luz que le marcaba pocitos en las mejillas y en el mentón que iluminaba alrededor. Por norma ni se fijaban en él. Sólo se centraban en la bandeja que llevaba en las esbeltas manos y en comer, como si el mundo se acabara y en sus heladeras no tuvieran nada en su casa.
Cuando la fuente ya estuvo casi medio vacía, al volverse, vio a un hombre con traje gris oscuro casi negro, corbata gris, pelo con entradas negro, mentón arrogante y perfil esculpido, elegante, que escuchaba muy concentrado lo que otro, rubio de ojos celestes muy alto comentaba a su lado.
Eran altos, con rasgos masculinos  sensuales, opuestos, aunque para su gusto el mayor que más le atraía, demasiado serio.
Durante un buen rato lo observó, mientras se preguntaba si sabría sonreír, parecía a punto más bien de ladrar.

__Guille, cambia la cara, que eres el dueño.
__Es la que tengo, Beto, además no dormí bien, y el despacho es un salón de baile, demasiado grande, con esos ventanales de vidrio de pared, siento vértigos, pareciera que me voy a caer al medio del río, encima pasa un avión cada minuto, es atronador, y esto, es un quilombo de gente, no conozco a nadie.
Lo único bueno es que el administrador que lleva esta mole tiene buen currículum, lleva años acá, ni pienso moverlo, yo seré figurita decorativa, nada más.

Poco después y sin querer evitarlo, Pedro pasó innumerables veces por el lado de Guillermo, con la esperanza de que lo viera o lo llamara, pero Guillermo no lo hizo ni una sola vez siquiera, y Pedro regresó a las cocinas pensando que se lo veía incómodo entre la gente.
Tras salir de nuevo al salón, esta vez con bandeja cargada de minirrollos de primavera, se acercó con su mejor sonrisa y con decisión a él. Sorprendentemente, el amigo del hombre que le robaba el aliento, le dirigió la mirada y un guiño de complicidad para llamarlo y el muchacho se acercó con la fuente para ofrecerles su contenido.
Con una sonrisa Beto  se sirvió dos rollitos, mientras que el apuesto caballero misterioso que a Pedro le atraía como imán ni siquiera lo miró, ni tampoco tomó nada de la bandeja. Eso lo desmoralizó, y cuando se alejaba, oyó al amigo, que risueño comentaba:

__Lindo el camarero, ¿no crees?

Eso lo hizo sonreír, al fin sí se habían fijado en él. Su nuevo y moderno corte de pelo, con desmechados, estaba causando furor entre amigos y colegas, pero su sonrisa se congeló cuando escuchó la voz ronca y profunda que decía:
__Es un muchachito insignificante, además no es lo suficientemente bonito ni interesante como para estar intrigado por él, y menos con ese corte loco de pelo.

Pedro se detuvo, enfurruñado e incrédulo ante la desfachatez del tipo.
__! Será idiota el tipo!

Quiso darse vuelta y estamparle la bandeja en la cara a aquel tipo estirado y arrogante, estúpido y prepotente, por haberlo hecho sentir feo y poca cosa. Pero no podía ni debía, si lo hacía lo más probable es que perdiera el trabajo, y lo necesitaba, llevaba allí apenas tres meses, la paga era muy superior a la que conoció antes y le gustaba el ambiente laboral.

__Pedro, Pedro… __lo llamó Diego sacándolo de su enfado__. Vamos, no te cuelgues, que tenemos que sacar más platos, o esta gente se nos comerá por los pies.

Olvidándose por el momento del desafortunado comentario de aquel tipo, Pedro apretó el paso y terminó de servir los rollitos, y ya con la bandeja vacía, se alejó. A partir de ese momento, continuó con su trabajo, pero no volvió a acercarse a aquel cretino. Si lo hacía, estaba seguro, que nada bueno podía ocurrir.
 Lo que había escuchado lo había molestado. Sabía que no se veía despampanante. En verdad llevaba el uniforme, pero no era feo ni mucho menos vestido de calle, además podía llegar a ser muy simpático y seductor, oír aquello le había sentado mal, y mucho.
¿Cómo podía ser tan imponente y tan desagradable?
__
A las once de la noche, el cóctel se dio por finalizado, y a las doce, Pedro, feliz por haber terminado su turno, se cambió de ropa. Se quitó el traje de mozo, la camisa blanca, el chaleco y el pantalón negro, y se colocó un jean caído en la cintura, una remera rosada y zapatillas de deportes a juego.
Cuando salió, coincidió con varios compañeros de trabajo en la puerta trasera del hotel. Encendió un cigarrillo, y durante un rato, hablaron, fumaron, comentaron anécdotas del trabajo, riendo de los incidentes aunque no dijo nada del suyo. Muchos de los invitados, eran realmente dignos de ser criticados. No por idiotas, sino por horteras y creídos.
Media hora después, se despidió, y se encaminó hacia su único objeto de valor, su Sonic azul que adoraba, como si fuera un miembro de la familia.
Su auto lo llevaba y lo traía a todos lados, y su buena disposición era de agradecer.
Cuando ya casi estaba llegando a su coche, observó cómo un vehículo que se acercaba a gran velocidad, ponía en peligro la vida de un hombre, que hablaba por su móvil a pocos metros de él, distraído de mirar atrás.
Miró de nuevo al coche. Iba demasiado rápido. Miro de nuevo al hombre. Seguía sin verlo ni oírlo. Sin tiempo y sin pensarlo, se lanzó en su rescate y se tiró contra él, haciéndole un buen placaje.
Segundos después, los dos rodaron por el suelo. Se golpearon contra la acera, y cuando el automóvil pasó junto a ellos sin pararse, el hombre le pregunto:

__Pero ¿qué mierda haces?

Pedro, aún dolorido por el batacazo, murmuró atropelladamente con un hilo de voz.
__Uf... Menudo placaje te he hecho
Sin entender qué había ocurrido, el hombre insistió:
__ ¿Por qué me tiraste al suelo? ¿Se ha vuelto loco?

Ofendido, molesto, enfadado, ya pensando en que no era su día, al ver que se había arriesgado por el idiota encorsetado que lo había llamado feo, y más, se lo quitó de encima sin mirarlo, se levantó, y tocándose el codo despellejado, gritó:

__Encima que te he salvado de morir atropellado, ¿me gritas?
__ ¿Atropellado?
Pedro no pudo responder. Al sentir que algo caliente se deslizaba desde su codo, se percató de que comenzaba a temblar, y murmuró mirando el cielo:

__Bueno... vale... vale que no pasa nada… No te desmayes, no aquí, no ahora Pedro, no te desmayes, que nos conocemos.  No pasa nada. No mires la sangre… no… no la hagas…
Era un aprensivo tremendo, de pequeño cayó de una bicicleta y fue grave, le temía tanto a los pinchazos y a la sangre como a un terremoto, y la visión de aquel líquido rojo, lo mareaba y le hacía perder el conocimiento.

El hombre, al ver que él se ponía blanco, lo observó, y preocupado, preguntó:
__ ¿Qué te ocurre?

Pedro se echó aire con la mano.
Procuró no mirarse el codo, pero la curiosidad le pudo, y una vez que vio la sangre, perdió todas sus fuerzas, puso los ojos en blanco, y ante la cara de sorpresa de Guillermo, se desplomó.

Guillermo, al ver que el chico, caía como una pluma, lo atajó entre sus fuertes brazos con rapidez antes que chocara contra el suelo y lo llevó hacia su limusina, que estaba al lado. ¿Qué le había pasado? Rápidamente pidió al chofer el botiquín de urgencia, y comenzó a curarlo.

Cuando Pedro despertó, no sabía cuánto tiempo había pasado
Una suave música culta y un varonil perfume inundaron sus oídos y sus fosas nasales, al abrir los ojos, se encontró con la cara de un hombre que lo miraba con gesto de preocupación.
Pedro parpadeó, ¿de dónde le sonaba?
Durante varios segundos las miradas se enlazaron hasta que él recordó todo. Era el tipo que le había gritado tras salvarle la vida y que había dicho al amigo en la fiesta aquello de “no es lo suficientemente lindo ni interesante como para estar intrigado por él”.

“! El idiota!”

Sobresaltado, y tomando de pronto conciencia de todo, observó que estaba en el interior de un enorme coche de asientos de cuero. Tenía pinta de una limusina.
__ ¿Se encuentra bien?

La mirada de él embriagaba, su tranquilo tono de voz hechizaba, ambas cosas lo sacaron de su ensimismamiento y, tras sentarse de golpe, murmuró:

__ ¿Qué hago aquí? Lo último que sé es que yo intenté salvarte a ti.

Guillermo, que lo miraba más tranquilo ahora que él había recuperado la conciencia. Se echó hacia atrás en su asiento e indicó:
__Me ha salvado de morir bajo las ruedas de un coche, los dos caímos. Luego usted se vio la sangre en el brazo, y se desmayó. ¿Lo recuerda?
Pedro asintió, y cuando fue a inspeccionar su codo, él hombre le dijo, evitándolo sujetándolo:
__Mejor no tentemos a la suerte. Pensé que era el único fóbico en el mundo, pero veo que no.

Pedro asintió. Tenía razón. Era mejor no mirarlo. Medio atontado, mientras se reponía, oyó la música y preguntó:
__ ¿Qué suena tan aburrido?
El hombre, que por primera vez dibujó una tenue sonrisa, detalló:
__La sonata para piano, número catorce en do sostenido menor, de Ludwig van Beethoven, conocida popularmente como Claro de Luna. Compuesta en 1801, dedicada a Giulietta Guicciardi, de quien se decía que el compositor estaba enamorado.
__Menos mal que es la versión popular _dijo Pedro.

__ ¿Cómo?
 __Nada, pareces la Wikipedia ambulante, colega __se mofó con desparpajo al escucharlo, y al tocarse el codo y tocar un vendaje, él comentó:

__Se lo he curado con el botiquín de la limusina, y…
__Y, gracias… ___cortó rápidamente__. Ya me encuentro mejor, déjeme bajar de esta cosa.

__Tranquilo, no quiero que lo pases como accidente de trabajo.
Pedro clavó los impresionantes ojos castaños en él y repitió lentamente.

__He dicho que estoy bien, no fue accidente de trabajo, lo salvé, punto, y quiero bajarme de tu coche. Sin necesidad de que se lo volviera a repetir, Guillermo hizo abrir la puerta, y Pedro salió.
Una vez que bajó de la limusina, observó que seguían en la calle donde estaba su vehículo. Respiró aliviado, miró al hombre que estaba a su lado y anunció:
__He de marcharme, buenas noches. Y no hables por celular cruzando calles, por las dudas.

Pero, antes de poder dar un paso, éste lo sujetó del codo que no estaba lastimado y dijo:
__Mi nombre es Guillermo Graziani…
Al oírlo, lo miró boquiabierto, y dijo en susurro:
__Vale, Guille, encantado y adiós.
__Es Guillermo __corrigió con ceño mirándolo__. Guillermo.

__De acuerdo, Grazzini.
__No. Es Graziani, Guillermo Graziani, mi padre es español.
__Ya, vale __dijo Pedro divertido al verle el ceño fruncido__. ¿Te han dicho que tu padre te ha puesto un apellido muy difícil que no pega con el nombre que es inglés? __ Y Volviéndose para que lo oyera murmuró__. ¡Menudo arrogante, los colegas estirados ¡

Para su desgracia, Guillermo pudo escucharlo.
__Señor, más respeto a mis padres.

Al darse cuenta de que él lo había oído y ser consciente de que en cierto modo se había pasado de la raya, lo miró, y musitó:
__Tienes razón. Lo siento. Lo siento… Soy un bocazas y me meto en cada jardín que lo flipas, con razón mi madre se desespera conmigo, pobre.
Si ella estuviera aquí, te diría que ella quería tener un príncipe, y lo que le salió, fue  lo que ves. X-Men. __Él lo miró sorprendido y Pedro añadió__: ¿Sabes? Tenemos algo en común, mi padre también es inglés, es más mi madre lo es, bueno, en verdad mis abuelos, ellos nacieron ya en Chile, pero da lo mismo. Pero viven en  Londres desde hace mil años, aunque sigue siendo más chileno que nada, y disfruta viendo los partidos de Colo Colo.
__ ¿De quién?
__Del equipo de fútbol más importante de Chile, ¿No te gusta el Fútbol acaso?
__No.
__ Vaya ejemplar, argentino… que no conoce ni a Boca ni a los millonarios.

Sorprendido por el chorro de palabras incontenible y el desparpajo de aquel muchacho, Guillermo lo miró. A cada segundo más interesado, y preguntó:
__Una vez que ya sé que es medio inglés y otro medio chileno, su nombre ¿es?
Pedro, al oírlo, preguntó:
__ ¿Tenemos que tratarnos de usted?
__No nos conocemos de nada, señor.
__Te he salvado la vida, Graziani. ¡Te parece poco! __Pedro rio divertido ante lo ridículo de la situación.

__Insisto, me gustaría saber cómo se llama.
Pedro negó con la cabeza, pensando en lo mucho que ese hombre le recordaba a uno de los amigos estirados de su madre, inglés.

__Da igual, me tengo que marchar, es tarde, adiós.
Guillermo, acostumbrado a conseguir lo que se proponía no se rindió.
__Seguro que es un nombre tan precioso como usted.

Incrédulo al oír aquello tras saber lo que en verdad pensaba de él, contestó más enojado:
__ ¡Serás falso, inglesito engreído!
__ ¿Y ese insulto a qué viene ahora, precioso? __preguntó Guillermo desconcertado ante la reacción.

Pedro lo barrió de arriba abajo, era para darle con toda la mano abierta, y tras clavar su mirada en su perfecta anatomía, cuchicheó para que lo oyera:
__A ti te lo voy a decir.

Durante unos segundos  aquellos dos desconocidos se atraparon en la mirada, se midieron como dos rivales dispuestos a batirse a duelo, hasta que Guillermo, sin perder su compostura ni su saber estar, sonrió, y desarmándolo a Pedro por entero con aquellos labios finos embriagadores, dijo:
__Intento ser amable con usted y agradecerle que me haya salvado la vida. ¿No se ha dado cuenta?
__ ¿Y su amigo? __preguntó Pedro__. Es más simpático y amable, creo.

__ No está, ¿acaso lo ve?

Con el corazón traicionero latiéndole desbocado por esa increíble sonrisa unida a esos tremendos ojos que lo miraban más allá de las pupilas, con esa endiablada mirada penetrante que emitía, finalmente mintió.
__Diego. Me llamo… Me llamo… Diego Fernández.

Incomprensiblemente, el hombre levantó la barbilla, soltó una risotada tan sensual que desarmó lo poco que quedaba en Pedro, y volviendo  a clavar los impactantes ojos en él, murmuró bajito con la tercera de las armas letales, la voz:
__Me está engañando, ¿verdad? __Pedro no respondió y Guillermo afirmo__: Si su padre desciende de ingleses, dudo que  Fernández sea su apellido. ¡Confiéselo!

“! Mierda, ¿por qué tendré la lengua tan larga?”, pensó Pedro al escucharlo.
__Mi apellido es de Chile, ya, no es inglés.
__Además _prosiguió Guillermo sin escucharlo___, si mal no recuerdo, es uno de los jóvenes que nos ha servido en la fiesta, y aunque el nombre Diego es precioso, creo haber oído que lo llamaban por el nombre de Pedro, ¿me equivoco?

“Vaya, vale que sí se fija en los detalles el amigo”, consideró sorprendido, y al haber sido descubierto, finalmente respondió, dándose por vencido.
__Vale, Guille, tú ganas.
__Guillermo.
Sin importarle la aclaración, prosiguió.
__Sólo te diré mi nombre si dejas de tratarme de usted.
Me incomoda una barbaridad y parece que estamos en el siglo pasado.

Guillermo lo pensó. Conocía a pocas personas como a aquel joven precioso, y agregó al fin:
__De acuerdo. Trato hecho.
Con una sonrisa que a Guillermo lo catapultó al mismo cielo, Pedro lo miró y dijo:
__Mi nombre es Pedro Daniel, para ser más exactos, Pedro por mi abuelo materno, y el otro por el paterno, de manual.__ Resopló__. Y sí, es una horterada de mucho cuidado. Se pusieron de acuerdo, con que era nombre de príncipe de cuentos, y ¡zas!, me tocó el nombrecito, y para los amigos para colmo soy Peter. Al ver como él lo observaba boquiabierto acabó diciendo ---: Aunque, bueno, entre colegas y tal, prefiero que me llamen Pedro.

Atónito por aquella curiosa aclaración en cuanto a su nombre y sin tiempo que perder, Guillermo le tomó con caballerosidad una mano y se la besó, murmurando al tiempo que cruzó como rayo la mente la frase en el estudio: “mira se encuentras al príncipe azul”.

__Retirado.
__ ¿Qué dijiste?
__Nada, que encantado de conocerte, Pedro. __Sorprendido por aquella galantería inglesa, se disponía a hablar, cuando Guillermo agregó__: Déjame suponer que tus abuelos siendo ingleses, te deben de llamar, Pedro Daniel, ¿me equivoco?
Divertido por su sagacidad, respondió:
__Puede…

Guillermo sonrió. Sin dudas aquel muchacho era mucho más intrigante e interesante de lo que él había pensado cuando lo vio haciendo de camarero o de mozo.
__ ¿Puede? __insistió.

__Prefiero que me llamen Pedro. Es cortito, rápido y más actual que Pedro Daniel, etc., ni digamos el Daniel __se guaseó.

Ambos rieron por el comentario, se volvieron a enganchar las miradas.

__Pedro es precioso.
Su voz, sus manos, sus ojos… y cómo mencionaba su nombre hicieron que a Pedro se le erizara el vello del cuerpo. Algo tenía aquel hombre para que él su hubiera fijado en él durante el evento, y de nuevo, ese ¡algo! estaba allí.
No podían ser más diferentes, y no sólo por la edad. Quien los contemplara de lejos, vería a un joven con un look muy moderno, y en él descubriría el típico ejecutivo trajeado inglés.
Durante segundos ambos se miraron a los ojos con intensidad, hasta que el sonido de la música que salía por los cascos que Pedro llevaba al cuello, atrajo la atención de Guillermo y preguntó.

__ ¿Qué suena?

Con un gracioso gesto, Pedro tomó uno de los auriculares y escuchó con atención.
__Eres, de Café Tacuba, me encanta esa canción, ¿la tienes, colega?
Guillermo negó con la cabeza y Pedro, sin dudarlo, asió uno de los auriculares y se lo puso en la oreja para que escuchara, segundos después afirmó:
__Son buenos, ¿eh?

Sin darse cuenta de lo que sonaba, Guillermo sólo observaba la cercanía de aquel joven alocado y endiabladamente bonito y sonrió. De nuevo aquella sonrisa hechizó a Pedro, y al sentir un extraño cosquilleo en el vientre, retiró el auricular del oído de Guillermo.

__Ahora sí, me tengo que ir.
__ ¿No deseas que te lleve a algún lado?
Pedro miró la impresionante limusina, si esa cosa entraba en su barrio, de allí no saldrían ni las llantas, pensó y señalando el aparcamiento dijo:
__Estoy en mi coche, me espera. Gracias.
__ ¿Te espera? Divertido por el gesto, Pedro accionó las llaves de su coche, y cuando las luces de la alarma parpadearon, añadió.
__Guille, te presento a Sony, así lo llamo. Sony, Guille.

Guillermo sorprendido porque le hubiese puesto nombre a su vehículo, sonrió. Deseaba estar más tiempo con aquel raro chispeante y alocado chico. Era lo más ingenioso, gracioso y atrayente que le había pasado en su vida. Se lo iba a proponer, cuando Pedro dijo con gesto cansado.

__Me voy, mañana tengo turno de mañana y necesito dormir. ¿Te alojas en el hotel?
__No __mintió Guillermo.

Cansado de verdad y con ganas de meterse en la cama, finalmente se despidió, y mientras se alejaba:
__Buenas noches, que descanses, Guille.
__Buenas noches Pedro Daniel, y es Guillermo.

Sin moverse de su sitio, Guillermo observó cómo él se reía, caminando hasta su Sonic azul, se montaba en él, se ponía el cinturón de seguridad y arrancaba. Al pasar junto a la limusina, le dijo adiós con la mano, y él encantado, lo saludó.
Al quedarse solo en la calle, se acercó a la ventanilla del conductor de la limusina y le informó.

__Al final, dormiré en el hotel. Vete a descansar.

“Quiero verte llegar, Pedro Daniel”.
Apuesto a que ni siquiera es cierto que tengas el turno de la mañana, veremos, al fin no es tan aburrido ser el dueño de esta  mole.
Pedro, qué bonito que es.
Beto, te voy a matar, ¿por qué tuviste que dejarme solo?
Retirado, Graziani, estado civil… retirado.

CONTINUARÁ.
HECHOS Y PERSONAJES SON FICTICIOS. CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES MERA COINCIDENCIA.

LENGUAJE ADULTO. ESCENAS EXPLÍCITAS.