lunes, 28 de noviembre de 2016

"LA CÁTEDRA". CAPÍTULO DIECIOCHO.





“LA CÁTEDRA”.

CAPÍTULO DIECIOCHO.
"... uno acababa siempre llamando de alguna manera a sus sentimientos".
Rayuela cap. 56, J. Cortázar.
“Un hombre que no se alimenta de sus sueños, envejece pronto”.
William Shakespeare.

“La esperanza es el sueño del hombre despierto”.
Aristóteles.

“De razones vive el hombre, de sueños, sobrevive”.
Miguel de Unamuno

“Nada os pertenece en propiedad, más que vuestros sueños”.
Friedrich Nietzsche.


PREVIO...
Me saqué todo Diego, Guille anoche me  dejó, hoy hablamos para peor, me arranqué todo.

… Pedro, escúchame, tengo una propuesta para hacerte, me di cuenta que lo de que Guille anoche se sintió mal no fue así, y hoy me encontré con un amigo que cursó ecología contigo.
 Tal vez poner distancia les haga bien, escúchame.
… ¿Distancia de Guille? Olvídalo, ni loco, ya tengo un plan, que para nada incluye la distancia precisamente, no quiero escucharte, no me digas nada.
… Pedro, no seas chiquilín, existe la posibilidad de que no te acepte, escúchame al menos --- suplicó.
… Está bien, habla ___ dijo agotado.


Domingo 19 de junio de 2016. Bs. As., Palermo.


“Me negué a seguir escuchando a Diego, sólo me interesa que funcione el plan que tenemos  para el jueves, recuperar a Guille, que me ame a través de sus miedos, que confíe en que es lo único en mi vida, junto a mi hermano.
No acepté que Diego viniera ni a ayudarme o a almorzar, increíblemente, el portero me despertó a las 09.00 horas, era ya Agustín que llegaba con las viandas, a prepararme el desayuno, a ayudarme con la ropa.
Realmente es un milagro, me hermano está a mi lado, si Guille confiara hoy como él, todo sería perfecto.
Desayunamos juntos, me retó al verme sin el cabestrillo, ya que estaba sin él fui a la ducha, aunque decidí salir a correr,  al menos a caminar rápido para evitar el impacto en el hombro, y mi hermano vino  a mi lado, extasiado con los edificios, luego de tanto tiempo de vida alejado del centro.
Me costó demasiado dormir, si es que lo hice, y si no gasto algo de la energía que contuve para no discutir con Guille de manera salvaje, creo que me volveré loco. Siento que la fuerza de la atracción, del amor en él es igual de fuerte que su miedo a la pérdida, y no sé cómo resquebrajarlo, disolverlo, penetrar esas corazas de acero que lo ciñen y no lo dejar respirar.
 Me duele no ir al estudio, más no llamarlo siquiera, pero Gaby tiene razón, si le suplico sería peor, si me extraña estos días puedo llegar a vencer las barreras el jueves. Por lo pronto le dirán que llamé pidiendo la semana,  la excusa del hombro viene bien, no sé qué hacer con la cátedra, pienso que iré, tengo la sensación de que él no lo hará.
Dábamos la octava vuelta a los Bosques, cuando de pronto la vi  a Camila, mi amiga de los clubes, una de las compañeras de la carrera de ecología, mi activista preferida si me gustaran las mujeres, le digo a mi hermano que espere, allí está, la llamo, me ve, regalándome esa sonrisa preciosa que adorna su rostro perfecto, y corre hacia nosotros.
Camila es alta, rubia, de físico de ensueños, con una mirada que muestra cada emoción que experimenta, como la alegría de vernos ahora”.


…¡Pedro!, hola Agustín, ¿cómo estás?__ le  dice a mi hermano que pese a la edad la mira embobado, al tiempo que se le acerca para darle un beso en la mejilla, ella nos observa sorprendida, no puede entender que mi hermano se encuentre corriendo, a mi lado.

La casualidad, el azar, quisieron que nuestras madres en alguna época fueran amigas, y fui compañero de Cami en ecología, aunque ella luego  finalizó Medicina, es una excelente pediatra, continúa como yo amando el activismo.

…No puedo creer que a ti te pasara algo así en la moto, cabecita de enamorado __ me dice preciosa con la sonrisa, presintiendo que algo me distrajo, sabe de mi carácter reservado, de mi sexualidad diferente, aunque a veces se lamenta, sé que me quiere bien.

¿Cómo estás en lo demás? Pedro, ¡te extraño tanto!
… Mal, se peleó con el novio__ contestó mi hermano por mí.

 _La invitamos a tomar algo al aire libre y le resumí  mis días junto a Guillermo, aunque es una de las personas que supo que lo amé desde que lo vi en audiencia años atrás.

…¿Qué sucedió? Además no puedo creer que ahora estés tan unido a Agustín.
“Sé que estoy cabizbajo pese a la alegría de verla, a mi hermano”.
… Con Agus, alguien me ayudó a entender los errores que estaba cometiendo, estoy intentando repararlos, pareciera que las cosas van por buen camino __ contesté revolviendo el pelo a mi hermano.
…¿Hiciste terapia? __ indagó Camila.
… No. Guillermo me ayudó, tiene un hijo de más de veinte, lo crió sin la mamá, pasó por etapas duras, me aconsejó cómo actuar con Agustín __ dije guiñándole un ojo.

… ¿Irás a la expedición con Diego? Lo vi hace unos días, me dijo que estaban en ello, pero con el accidente, quizá  hayas desistido__ me interrogó.

… No iré, pero no por el accidente, esa maldita salida, la charla, desencadenó mi ruptura con Guillermo, teme que me pase algo y además que regrese al activismo, que lo nuestro caduque en cuanto Agustín cumpla la mayoría de edad, para lo cual falta un siglo, aunque planeara algo así, que no es el caso, lo amo. ¿Y tú…, estás de novia con el doctorcito que te acompañaba la última vez?__ ataqué yo esta vez.
.. Era un tonto, me engañó con una compañera. ¿Me puedes decir por qué todos los hombres son tan malos?__ Preguntó enfurruñada.
… No todos, quizá no sabes buscar.
… El que no es gay como tú, está casado, es adicto, infiel o vago, es un desastre arriesgarse.
.. Nosotros no la tenemos fácil, te lo aseguro, el que no está en pareja, es  superficial, adicto, o está demasiado herido.
…¿Herido? __ Camila frunció el ceño.
… Con el corazón roto, o acorazado, es difícil sanar ese tipo de cosas o romper esas vallas.

…¿Te acuerdas de nuestro amigo Andrés, el que está a cargo de la reserva de pingüinos en Río Gallegos? Bueno, me llamó, al parecer está enfermo, debe hacerse estudios, y necesitará un reemplazo para pedir una licencia, pensé en ti, te vendría bien, son dos semanas a lo sumo ---dijo para cambiar de tema.

…… No Camila, no deseo ir, ya me dijo Diego, al parecer los está rastreando a todos, además de no desear alimentar los miedos de Guille, no quiero dejar justo ahora a mi hermano __ le dije convencido.
… No, pero, podría acompañarte, me encantaría saber cómo trabajas en las reservas, no entendí nunca, dale, Pedro, piénsalo__ me sorprendió Agustín.

… Necesitan un especialista en fauna polar, serías el indicado, como dice Agustín, piénsalo, Pedro, te gusta, no te ata el trabajo ahora, quizá ayude a la relación que te extrañe.




Bs. As., Ciudad.

__Guillermo dudó en ir a ver a Jorge, pero antes de dar explicaciones a Fabián lo prefirió, decepcionado involuntariamente por la falta de llamados, de mensajes. Había pasado la noche intentando convencerse que finalizar la relación era lo mejor para todos, esperaba que Jorge le diera la razón.
Sin embargo luego de las primeras palabras, del abrazo,  pasó minutos en silencio rebuscando excusas para no hablar, suspirando como cada vez, hasta que al fin su amigo supo que algo sucedía, más allá de lo habitual.

…¿Rompieron? __  se sorprendió el amigo, que no juzgaba como sacerdote, que se había ilusionado en el relato, de que al fin estaba enamorado. ¿Por qué?
… Porque es lo mejor, Jorge__ aseguró___. ¿Cuánto más podíamos durar?
…Me refiero a qué precipitó la separación, no dijiste que fuese drogadicto, borracho, casado y loco, me lo pintaste como la cerradura para tu llave, distinto, un desafío, el que al fin puede cambiarte la vida, el que te hizo decir la verdad, salir del simulacro, más que nada con tu hijo.
…Ya te dije, Jorge, está destinado a otra vida, no a mi rutina de barrio, del estudio, a mis fobias, a jugar al ajedrez, no puedo anclarlo a lo mundano, sería un dragón atado, que tarde o temprano escaparía, y no deseo que sea cuando sufran todos, Fabi y el hermano sobre todos.
En definitiva, él terminaría dejándome, para mal de todos.
…¿Él te dijo eso?
… Lo digo y lo pienso yo.
… ¿Y él que piensa al respecto? __ insistió y me puse a la defensiva.
… Pedro idealiza, dice amarme más a que a nada, que desea estar a mi lado, ser mi marido supongo, formar una familia, pero yo no puedo creerle, no digo que mienta, es que no está dimensionando lo que sacrificará en el camino, cuando le pase el enamoramiento le caerá con todo el peso.

..¿Por qué no puedes creerle? Tiene treinta y cinco años, un hermano menor, te ama.
… Un hombre como Pedro, no puede ser feliz a mi lado, no tenemos nada en común más allá de la abogacía, de la cátedra que no le apasionan precisamente __ respondí.
Además no podría cortar sus alas, es lo que me enamoró de él, y no sería él sin ellas. Se cayó tontamente de la moto y casi me mató del susto, imagina si puedo verlo embarcarse en una travesía como las que ya vivió.
… Yo lo que veo por primera vez, es que estás enamorado, y me siento feliz __ sugirió el sacerdote.

… No es lo que importa__ argumentó Guillermo. No quería enamorarme, pero sucedió. Pedro está destinado a una vida colmada de peligros, que yo ni siquiera puedo imaginar, sabes de mis fobias, él arrasa con el mundo, no quiero que Fabián  se ilusione, y se repita la historia de Silvina, de Ana, de…, ya está Jorge, no quiero. En algún momento va a volver a viajar, a librar batallas que la mayoría de las personas ni siquiera saben que existen, es una guerra interminable, a la larga salen perdiendo, no puedo saber que no  regresará de alguno de esos viajes.

… Pero aun así, gente como él sigue la pelea__ acotó.
--- ¡Por eso mismo! __ exclamó Guillermo__. Vive en una cornisa, puede terminar preso, muerto, amputado, no puedo soportarlo.
… ¿No estás excusándote para esquivar el compromiso, el verdadero miedo, Guillermo?__  lo dijo seguro___. ¿Cómo crees que resisten las esposas de militares, de policías, de gente de profesiones de riesgo? ¿No estarás exagerando con premoniciones absurdas porque te aterra haberte enamorado al fin?

.. No es exagerado pensar que puede llegar a irse a miles de kilómetros cuando su hermano y yo podríamos necesitarlo, y ni siquiera quizá podamos encontrarlo, su hermano, Fabi, yo, necesitamos al lado a alguien que libre las batallas de las guerras cotidianas, seguridad, compañía, pertenencia. No sé si puede adaptarse a levantarse cada día a las siete, cumplir horarios, almorzar, cenar, acostarse temprano, en una cama confortable, bajo un techo seguro. Jorge ama echarse en la hierba, mirando las constelaciones, en medio de la nada, o entrar al agua helada del mar en junio,  cuando no anda perdido en causas imposibles, la mayoría, no hacemos esas cosas, estamos en guerra con lo cotidiano, ni hablar siendo abogados, pero a él un caso lo aburre, quizá prefiera ir a defender ballenas que  hacer justicia por una violación.
… Y a vos te parece que  es más importante que tu nieto aprenda matemáticas, que saber que hay gente que arriesga la vida pensando en la humanidad, ¿es así? —insistió  esforzándose porque Guillermo reaccionara.

Aunque sean personas maltratadas por los gobiernos, que dejan la gloria personal de lado, perseguidos, prejuzgados, que no se dan por vencidos aunque pocas veces alcancen sus objetivos, siguen defendiendo causas justas, aunque paradojalmente sean incomprendidos, juzgados, atacados, así definiste a Pedro, por ello lo diferenciaste del montón, por ello lo admiraste y pudiste amarlo.
… Dicho en ese contexto, suena tendencioso__ reprochó, Guillermo.
… Algo fuerte la palabrita, creo que el torbellino que es Pedro Beggio, tiene una gran influencia en vos, tanto que te enamoraste, y estás intentando salir corriendo como sea, porque nunca te pasó, lo de Juan, lo de Silvina,  en comparación no fue nada, y como los padeciste, te aterra la caída de Pedro de una moto, ya lo ves como si lo  hubieran echado al mar sin paracaídas desde un avión.

__Guillermo cabizbajo sopesaba emociones, palabras, suspirando buscaba respuestas en el piso.

…¿Qué te parece, Guillermo que debes hacer?
Lo asociaste hace dos minutos, al otro día lo echaste, al siguiente le propusiste separar la cartera de clientes. ¿Qué opinan tus socios de lo que haces en el trabajo? Salgamos de Fabián, de tu casa, del tema personal.
…¿Sugieres que intente salvar la relación?__ Guillermo elevó la mirada con las palabras.
Cuando Silvina y Juan se fueron, estuve recordando cómo quedé, entonces pensé que no superaría aquello, pero pude, Fabián me impulsó a continuar, ahora… amo tanto, que no podría sufrir la pérdida. Si Pedro un día se arrepintiera de haberme elegido, e hiciera lo mismo que ellos...

… Guillermo,  Pedro no es Juan, mucho menos puedes compararlo a Silvina __ concluyó Jorge__. Estás lleno de miedo, pero ¿vas a dejar que te paralice, vas a perderlo por no darle una oportunidad?
¿Y si te mueres vos cruzando la calle o tienes un infarto?


__Guillermo elevó la mirada, suspirando


___Banfield.

… ¿Qué mi papá hizo qué cosa Beto? Lo mato, con razón que me está esquivando, no sé ni dónde está, ni loco dejará a Pedro, lo ama, además, ¿con qué derecho lo echó del estudio?, él dejó todo para estar allí, es millonario __ replicó echando humo, Valeria intentó calmarlo aunque lo entendía.
… Espera, Fabi, vamos a hacer que tu padre de una vez por todas deje sus fobias de lado, pero necesitamos ayudar a Pedro, ya lo hemos hablado con él.
.. ¿Qué vamos a hacer? Para colmo el jueves es el cumpleaños, ni el perfume le voy a comprar como no arregle esto __ espetó furioso Fabián__. Si lo veo de nuevo con Nazarre, seré yo el que le borre la sonrisa a ese  estúpido.

… Fabián, el cumpleaños es la clave, escúchame, por favor, todos debemos hacer los tontos hasta el jueves,  Pedro va a desaparecer, tu papá estará loco extrañándolo, escúchame.


Bs. As., martes 21 de junio de 2016.
Estudio Graziani y Asociados.


“Mi alma está anhelándote cielito, no hagas caso a mi razón, ven,  hace un siglo que estoy  en este despacho mirando por la ventana, sé que quizá no puedas manejar, aunque hoy tenías el control, ardo por ti, necesito que acaricies mi corazón, atrévete a venir pese a mis ladridos, sé que puedes. Aunque te encuentres rodeado de gente en la cátedra más tarde y yo como buen cobarde haya pedido licencia, siente mi presencia, porque quiero estar allí, acariciándote, siente mi fuego que te arrebate la tranquilidad, te amo, precioso.
Quiero que no tengas paz, que tu vida se vuelva un delirio de amor, que no  soportes  ningún segundo estar alejado de mí. En el aire hay electricidad plena, se me eriza la piel, estás acá sin estarlo, somos uno, los dos demasiado cercanos, ya no se puede más, es ahora o nunca. Este es el momento especial,  tómame en tus brazos, no te alejes de mí, porque no sabes cuánto necesito estar adherido junto a vos aunque te eche, aunque te niegue mil veces.
Quiero estar plenamente en totalidad de condiciones con vos, Jorge tiene razón, todos, puedo morirme antes, te necesito acá, sin límites, ni tiempos, ni espacios.  Juntos, a la par, codo a codo, en un sentir sublime de danza de amor plena y sin tiempo.  Necesito disfrutar alguna vez del amor, es algo único, no tendré otra oportunidad.
Si me olvidaras, con el dolor profundo de un corazón sangrante , con el suspiro tan hondo de la desdicha, me atrevería a hablar, a buscarte, porque queriéndote tanto, no cabe la duda en mi vida que aun después de muerto te voy a amar. Lloraré tu partida hasta el último respiro, hasta la última lágrima que de mí caerá. Hasta el último bombeo de sangre a mis latidos, hasta el último eco ensordecido de un lamento sin final.
Con el dolor en la herida que tu adiós me causaría, cerraría los ojos para no mirar más, callaré mi boca para siempre, arrancaré mi alma... Para no sufrir más”.


…Gaby, estoy trabajando en el caso de la estafa que me pasaron, necesito de unos papeles que se llevó Pedro, ¿sabes algo de él? ¿No llegó todavía? __  preguntó con disimulo, arrancando casi una carcajada a su dilecta socia.

… Lo último que supe es que se pelearon, que lo echaste, que luego, fuiste a pelearlo de nuevo, amándolo, que le dijiste que separaran la cartera, Guille, estás loco, perdón, pero hace cinco minutos que firmó como tu socio, decirle de separar la cartera de clientes, es de locos.
Te advierto que escuché el mensaje que le dejaste a Beto el viernes, que pasaron horas desde que reconociste amarlo, mírate. __ Guillermo mordía la montura de los anteojos,  zarandeando el sillón, quiso enfurecerse con ella, pero decía la verdad, no obstante, se inclinó hacia delante apuntándola.
… Vos a mí no me hablas así, no tienes ni idea de lo que estoy sintiendo, nadie lo sabe. Mi hijo casi no me habla, mi nuera sólo me saluda, vos diciendo de todo, hasta Marcos se fue al verme. ¿Están locos?__ le echó en cara, Gaby no se amilanó, lo dejó con los ojos abiertos como monedas, cuando le lanzó…

… Pedro llamó, pidió la semana, está recuperándose de la luxación, no renunció si es lo que quieres saber, todavía, por ahora supongo que lo debe  estar pensando.
…¿Llamó y no pidió hablar conmigo?__  lo dijo levantándose, caminando lentamente hacia Gaby, en el momento en que entró Beto, y se puso delante.

…! Basta, Guille!, los gritos se escuchan desde la calle, lo echaste a Pedro, te la bancas, te cuento que Marcos está viendo otro currículum, no va a quedar en medio de tus idas y venidas con Pedro.

__ ¿Qué?
 ¿Con la autorización de quién está intentando contratar a otro? __ gritando.
… De todos,  si echaste a Pedro ni bien llegó, es lógico, está por contratar a Matías Olazábal, el pibe te admira, al parecer, tiene ganas de aprender derecho de vos, dice.
… ¿Quién? __ logró articular___. ¿Quién es?

… El pibe de Baunes, el facherito, lindo, el que vive yendo a espiar tus audiencias, uno que te echó el ojo, cuando vuelva Pedro si quieres, podrás darle celos con él, además de Nazarre, estás loco, Guille. Mira que mato por vos, pero ahora no te voy a bancar en que te arruines la vida. El mensaje me lo dejaste a mí, a Pedro lo amas, como amo a la colorada, y si lo dejas ir, no vas a llorar en mi hombro__ Beto le  lanzó la furia.__ Y si te vemos con el idiota de Nazarre otra vez, no te seguiremos en esa  ruina.

… No puedo creer, Guille, vos, me torturaste meses porque yo seguía por costumbre  con Antonio, no puedo creer que seas el mismo que me hizo el discurso de dar el salto hacia Albert, mira lo que estás haciendo porque te enamoraste, Pedro la tiene clara, deja todo por vos, y no le duele, vos sí. Además el hermanito tiene trece años, no diecisiete, no es su tutor para dejarlo abandonado e irse a   qué se yo qué películas te hiciste.
…Por lo visto, nadie me entiende, ni Cuca aunque estuvo a mi lado cuando me dejó Silvina, hablando de ella, ¿en qué quedó el encuentro?__ lo recordó entonces.

… En nada, si quieres que Fabián la vea, llámala, no soy tu amor como Pedro que da la vida por vos, Guille, te queremos y por eso hacemos las cosas como lo hacemos, vamos Alberto, tenemos trabajo, déjalo solo con su cartera.


Jueves 23 de junio de 2016. Banfield.

“Me levanté con la esperanza de que Fabián se acordara que es mi cumpleaños,  pero al parecer, no, desayunaron sin mí, Guillermito está durmiendo, salieron, lo único que me dejó es una nota. Dice que tiene exámenes, me pregunto si Pedro estará yendo a la cátedra, pero no les dije nada, para no soportar los sermones, bastante tuve en el estudio.
¡Qué raro, me dice que me esperan a la noche, y dejó una dirección!
¿Qué mierda es esto?
El caso es que seguramente Pedro desapareció del estudio, porque ya que lo liberé, debe haber armado la travesía en moto con su amigo, o la deben estar preparando, ni siquiera creo que regrese, que haya pedido días por el hombro, si dijo que no era nada”.



Ciudad Autónoma.

“Te extraño, Guille, al fin llegó el día, si me rechazaras hoy creo que tendré que irme, no al Sur, al Congo, no soporto la vida sin ti, pese a… que Agustín se instaló esta semana en el departamento, es un amor, no creo aún lo que sucede con él, pareciera que siempre fuimos así, que crecimos unidos, nos hemos contado todo, hemos compartido todo, si estuvieras tú, la felicidad sería plena.

Me quitaron el cabestrillo, me indicaron cuidar los movimientos, pero es lo que menos importa, salvo unas reuniones en la empresa, sólo fui a la cátedra. Obvio estuve con Fabián y con Valeria, sé todo de ti por ellos, y a su vez han sido emisarios de Beto y de Gaby, están las cartas echadas para la noche, no faltes a la cita, mi amor.
Tus labios, tu piel, son el  fruto más exquisito que jamás probé, más suaves que los pétalos de una rosa, superan la dulzura de la miel,
son el néctar de la vida misma, el sueño anhelado de todos los días, un volcán de pasión y deseo incontrolable. La ternura y amor que jamás podría encontrar, los tienes tú amor, lo inspiras y me lo haces sentir, Guille. Todo lo bueno nace de ti, lo malo en este caso también, pero no eres tú cuando actúas la farsa, en cada beso entregado estuvo la verdad, en el elixir de amor nacido de tus labios, lo demás no debió existir.
Entre venas púrpuras de llanto, me dejaste inmerso en el dolor, no sabía que iba a extrañarte tanto, catarata febril, preso de mi amor. Entre sabanas frías me entregué al torpor, sin poder creer que te marcharas el viernes, el sábado, amándome, porque jamás pensaré que no me amas.

Saltan espinas con el paso de tu sombra, no soportan la delicia de tu brillo, cuando el sol besa tu alma, te he seguido cada día sin que me vieras, caminando, detrás de tu sombra, susurrándote que te amo que no escuchaste, que ahora te escribo, para darte esta noche. Las palabras parecen prohibidas, tu mirada me halagaría en avaricias, impredecibles son las caricias que surcan mis senderos, cuando te sueño. Humeantes aún están las yescas de tu adiós, frescos están los aromas del recuerdo, el amanecer se torna taciturno entre las hojas secas, porque llorando  muerdo la almohada, la misma que sabe de nuestra noches de amor, es todo, es la nada, sólo quedaste en aromas en ella, en las sábanas. Trazos sangrantes deja tu calor.
Las ramas de tu tallo me tatuaron con su arrojo, aprieto contra el pecho tu  foto con ardor, porque mi amor se fue al vacío en un manojo. Manejas los recuerdos con demencia, ya no sabes la sutil diferencia, entre amar, disfrutando  de mí, de lo nuestro y dominar...destruyendo mi ser. Tu recuerdo no muere en la pira, no son sólo  momentos tirados al olvido, nada más hay que me hiera como soñarte y envejecer sin haber vivido. No sé si eres realidad o fantasía, solo sé que cuando se junta tu alma con la mía, vuelo mucho más allá que cuando estaba solo”.


__Las agujas del reloj marcaban las 19.00 horas, Pedro se vistió inquieto, la imagen que el espejo reflejaba, siempre le parecía insuficiente, tenía que relajarse, que recobrar sus bríos de siempre. Se le anudó el estómago al pensar que quizá no cayera en la trampa, y ni siquiera supiera nadie dónde encontrarlo, tal vez ya hubiera regresado con Nazarre, tal vez con otro y saliera a festejar por otro lado.
Se sacudió los malos presagios, se acomodó el pelo, tragó con fuerza suspirando, alentándose, y salió rumbo al boliche, donde Alberto y Fabián habían alquilado el salón. Invitaron a  mucha gente, abogados, compañeros de la facultad, ellos, la gente del estudio, hasta rastrearon a ex alumnos y compañeros de Guillermo, a sabiendas que al llegar querría escapar, pero tendría que ser el hechizo del amor de Pedro, lo que impidiera la fuga.

Cuando llegaron al coqueto restó- bar, una fila de coches estaba aparcada,  Pedro buscó entre ellos el de Fabián, pero eso no significaba que Guillermo estuviese dentro, lo mismo había hecho Guillermo al llegar, sospechando de qué venía la cosa, por un lado se alegró de que recordaran la fecha, por el otro buscó el Sonic, pero no estaba todavía, también dudó en entrar, no era sitio para él o sí, si estuviese en pareja, si dentro alguien le hiciera perder la cordura, la noción de los demás, sin embargo, supo que debía arriesgarse, o Fabián no volvería a mirarlo.


Ciudad Autónoma. 20. 00 horas.

__Pedro estacionó a dos cuadras,  Guillermo no podía creer lo que le habían preparado al entrar, el sitio estaba lleno de gente, caras que comenzó a reconocer, el ambiente apenas iluminado por luces de colores, le recordó a un viejo boliche gay que visitara alguna vez, pero Fabián no iría a un sitio así, además habían mujeres. La música sonaba fuerte, aun así, no conseguía apagar el bullicio que generaban cientos de voces, quiso que la tierra lo  tragara, que las piernas le respondieran como para salir corriendo hasta enterrarse bajo la cama, sin embargo, estaba paralizado. Casi no podía moverse, pensó que divisar a su hijo sería como buscar una aguja en un pajar,  y por qué lo citaba a un sitio así, seguramente para hacerle saber que recordaba que era su día, pero deseaba castigarlo por haber dejado a Pedro, con el quilombo de gente y de ruidos que detestaba.
 El nudo en el estómago amenazaba con ahogarlo, el aire no era suficiente, pero se recordó que debía atravesar sus miedos, actuar con ellos a cuesta, pero actuar, cuando Jorge se lo hizo entender, ya no encontró a Pedro para ponerlo en práctica, como bobo, había conocido el cielo, y de cabeza se había arrojado al infierno, allí moriría solo, qué más daba morir esa noche aplastado allí por el anónimo gentío.

Se humedeció los labios, y avanzó, abriéndose paso entre la gente, agudizando los sentidos, buscando rostros conocidos, como el de su hijo, el de  Valeria, y de pronto, cuando nada lo hacía esperarlo, una conmoción volcánica en sus vísceras, lo dejaron sembrado en el lugar, la espalda conocida, el pelo también, le robaron el escaso aire, el latido, estaba allí, charlando animadamente con Fabián, con Beto, su Pedro, ni en el Congo, ni en moto, allí, en un boliche, para festejar su cumpleaños.

Estaba con una camisa de color amarillo ocre, un pantalón  marrón claro como el pelo, aunque él lo veía desnudo, con los reflejos de colores marcando sus rutas, sus músculos tallados por los deportes, lo podía ver en el mar el día en que lo llevara a la costa, infundiéndole calor para evitar que se congelara, ahora le parecía que estaba infundiéndole su sangre, para que su corazón detenido en el tiempo, regresara a la vida, supo que nunca conoció la libertad que él representaba, y que deseaba pese a toda montaña de miedos, conocerla, en el aquí y ahora, si la vida le daba la oportunidad.

…¿Pedro? __ se atrevió a murmurar.

__ Pedro se volvió, regalando en derroche hoyuelos, cegándolo con la luz de sus labios curvados en la sonrisa, los ojos se congelaron en los suyos, el tiempo se detuvo, crearon un espacio propio, mirándose con la ternura que sólo crea el amor, abrazando tímidamente en caricias desde ellas al cuerpo, y en miradas de negro azabache de deseo, se internaron los dos en lo profundo de la noche. La sonrisa iluminaba el rostro, la voz de Guillermo llegó  haciendo cosquillas en el alma de Pedro, la alegría desbordó la risa, fue cascabel que coronó el sentimiento compartido. En la mirada, en los abrazos, sin mediar palabras, el amor dijo presente, las palabras mentían, los ojos no pudieron.


…Pedro, ¿tienes un minuto? __ murmuró Guillermo.


__No había mucho espacio libre, las miradas de todos estaban en ellos,  Pedro se aproximó obligando a Guillermo a retroceder unos pasos, sosteniendo la mirada, tragaron con fuerza, embargados de la misma emoción. Guillermo esperaba el reproche, Pedro el rechazo, sin embargo siguieron callados, parados casi en el mismo lugar. Parecían navegar en el desorden, en un aura propia, en un tiempo diferente, sin tropezar con nadie, como murciélagos en las tinieblas, o abriéndose paso en la muchedumbre, persiguiendo la brisa del aroma, robándose el aliento, el corazón latiendo desordenado, el aire escapando en suspiros, las manos aleteando, el oro en la risa, indiferentes al estruendo lindante, cautivados, Guillermo murmuró, casi al oído.

… Cielito,.. Quería perderte perdón __ siguió con la voz temblorosa__. Tengo mucho miedo, a “esto... lo nuestro”, como a todo, pero, me hicieron pensar que me puede atropellar un auto, que puedo morir estúpidamente en un instante, sin andar en moto, y si vos, si todavía me amas, estoy dispuesto a intentarlo__ continuó, con los ojos llenos de lágrimas___. No puedo respirar el aire en que no estás. Quiero hacerlo porque sos el amor de mi vida, el único y ahora al verte de frente no me da vergüenza confesarte, sentí temor  a que no me quisieras, tenía tanto miedo a perderte. Pero vos me inundaste de amor el corazón, cambiaste el sentir, me llenaste de dicha, me prometiste fidelidad con la mirada.
Hoy nos miramos como el primer día, se abrieron nuestros caminos y por esas cosas del destino, juntos marchamos tomados de la mano, sonriéndole apasionados a la vida.
Sigo muerto de miedo, pero te amo, y no pude decírtelo el sábado, no fui a dejarte, fui a decírtelo, te compré un casco para que andes en la moto, ni siquiera te lo di, hice todo al revés.
…Guille,  estás siempre en mi mente, soy tuyo, solo tú ocupas mi corazón, por eso siempre estás en mí.  Muy dentro de mí, hace tiempo que imagino estar a tu lado, porque hace mucho que eres mi gran amor,  lo único en mi vida. Cómo sacarte de mi mente y de mi corazón si apenas has entrado en ellos para amarte y quererte como te amo y te quiero mi amor.
Tus ojos dejaron plasmada tu mirada en la mía, me dejaste tu aroma, el sabor de tus besos, la sensación de tus brazos, iluminas mi vida, embelleces mis sueños, me robas la cordura. Tu amor llegó calladamente porque  es una fuente de amor, de un beso, de un suspiro,  del amor que llegó a nuestras vidas.

¡Feliz cumpleaños mi amor!
…Pedro... sos  la luz que me entibia las pupilas, tan sólo al verte.
Siento mis latidos más allá de mi sangre en ríos verticales bajo mi piel y entendí que ya eras mi ayer y mi mañana, y que quiero ser tu amante fiel. Sos más bello que el sol, que la brisa y la lluvia al paisaje.
Siento tu cuerpo, casi desnudo y tu piel de miel, que endulza mi destino, tu aliento tibio y húmedo, que me da la vida, martirio en fugaz desatino. Envidio a la brisa, que te besa sin prisa, y sin pudor te acaricia. Se enturbia con tu luz mi vieja soledad, que renace entre rosas y espinas, vivamos juntos el tiempo sin tiempo del amor, entre  deseos consentidos. Siento que soy el manantial para tu sed, el amor para este momento de la vida. Como paloma en primavera se nubló el cielo de tus ojos cuando te besé casi adormecido entre mis brazos, sonrojadas tus mejillas, y más te amé.

Voy a desnudarte despacio, con un amor recién inaugurado, olvidando todas mis carencias y ausencias sin vivir, tal vez apresuradas, entregándote mis caricias tiernas de recuerdos vivos, en mis horas lentas.
Tenerte, es padecer mi gloria, como a la sangre misma. Ahora entiendo qué es amar, porque bebo todo el amor y la luz de tu alma, entre un montón de rosas rojas como tus labios, y el cristal de tus lágrimas.
¿Me perdonas que te ame a través del miedo? Tu herejía eclipsa mis otoños y mis rebeliones antiguas. Renacen mis pasiones dormidas en los albergues da mi soledad, con temor, entre el embrujo de tu boca, tus besos y el ensueño de tu cuerpo y tu amor.
…En el delirio de amarte, profanaré tu templo del amor.
Desnudo, te pegas a mi cuerpo, me besas, te amaré el alma, hasta tenerte desvalido en el gozo de tu tibia candidez, te haré feliz, a fuerza de amarte. Quiero sentir y vivir todo tu candor, en mi ferviente herejía.
Voló la pura paloma de la virtud de tu cuerpo, y se aposentó en mi alma, perdí mi calma, estalló mi corazón de pasión y amor puro,  fuego y llama.

Sedientos uno del otro, quiero habitar en el oasis de tu cuerpo. Saciar mi sed del más puro amor, perturbado en el desierto de mi sueño y vivir nuestro amor entre amaneceres luminosos y decirte que te quiero.
Quiero respirar en ti. Grabarte en la retina, y recordar cada momento, que fuiste mío, entre la suave dulzura de tus curvas, y valles, y el largo estío del otoño de mi vida.
…Pedro, yo… Guillermo iba a decir te amo, pero las manos de Pedro le acariciaron las mejillas antes de que pudiera verbalizarlo. Lo pensaba, al parecer era suficiente, porque después de atraparle el rostro entre las manos, se ocupó de su boca. Los labios rozaron los finos, y sin pedir permiso, su lengua lo invadió por entero, cálida, irreflexiva, dando forma a la fascinante respuesta que había estado esperando. Había encontrado en el primer beso el camino a casa, como decía la canción que estaba sonando, encontraban en el néctar la felicidad que añoraban… del presente, trasladar al futuro,  y mientras el beso los aunaba,  tomaron conciencia que se disipaba el temor a la pérdida, y las lágrimas imprudentes, murieron en los labios, mezcladas con el agua de las bocas apagando en algo el fuego, que decidieron encender allí, como regalo primero de ese día de... cumpleaños, Guillermo recibió el presente, como recibía a Pedro, sin afán de cambiarlo, tampoco  atormentado por el pánico, ahora olvidado de los miedos, se dedicó al hoy, en ese hoy, Pedro Beggio, era… el amor.


CONTINUARÁ.
HECHOS Y PERSONAJES SON FICTICIOS. CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES MERA COINCIDENCIA.
LENGUAJE ADULTO. ESCENAS EXPLÍCITAS.Final del formulario

domingo, 27 de noviembre de 2016

"VECINOS". CAPÍTULO ONCE.




“VECINOS”.

 CAPÍTULO ONCE.

Bs. As. Provincia, jueves 22 de setiembre de 2016.

“Dos cuerpos frente a frente son a veces dos olas y la noche es océano”.
Octavio Paz.
“Las mujeres son capaces de fingir un orgasmo, pero los hombres
pueden fingir una relación entera”. Sharon Stone.
“El erotismo es una de las bases del conocimiento de uno mismo, tan indispensable como la poesía”. Anaïs Nin.

___“Fui a trabajar pero te pienso, te sueño, Guille, te extraño, necesito saber de ti, de lo que te atormenta y no dices, de las sombras que veo en tu mirada, del porqué no me cuentas nada más allá de tu hijo.

 No puedo escribir una carta, nada referido a una escena sexual perfecta, me da asco el sexo, no lo conozco si no es por violación, lo de ayer sucedió porque estabas allí, por ti, cómo no entiendes, no es sexo lo que me hace sentir, sino tú.
Me dejo caer en un banco de una plaza, estoy agotado, creo que me siento tan agobiado que podría tumbarme en este banco y dormirme, soñarte, como si fuera un vagabundo. Entre la gente nadie me conoce, a nadie le importaría.
Aun así, no puedo hacerlo. Por muy tentador que sea, me veo obligado a mantenerme erguido, me protejo abrazando la mochila en busca de consuelo. Estoy en uno de los momentos más extraños de mi vida, me siento perdido, aturdido. No sé si debo continuar con tu juego, si tengo que ir mañana a la casa, en verdad sentir… si no puedo estar a tu lado no tendría sentido alguno, más que pasar el resto de mi vida extrañándote. Si me deseaste la primera noche en tu casa, que ahora ni siquiera te atrevas a robarme o a pedirme un beso, sólo podría entenderlo en caso de que al salir yo de allí, llegue uno o quizá más de un amante.
¡Qué  idiota he sido! Tiene que ser eso, no puedes ver lo que me haces hacer sin excitarte siendo gay, seguramente cuando salgo de allí, llega alguien,  y es ese alguien quien te mantiene en esa casa sombría, es por otro que no duermes en el departamento, allá jamás lo veré, salvo que me quedara espiando, pero luego no podría regresar, está en un sitio donde sin coche de noche no podría volver. No sé qué hacer.
Sé que dormí unas horas anoche, leí, escribí lo que sentí a tu lado y me dormí, sin embargo siento que es como estar en vida vegetativa, en un coma inducido, como si me  dieran anestesia y al tiempo pudiera oír lo que dicen los médicos, así escucho el murmullo de la gente, porque en la mente está siempre tu voz, en las retinas las imágenes, tu mirada, tus labios, tu voz y tus manos.
Duermo, y al mismo tiempo soy consciente de estar dormido, ¿qué significa algo así? ¿Cómo puedo estar dormido y al mismo tiempo ser consciente de la sensación degradante de tener la cara aplastada contra a la almohada? Consciente de tener frío y aun así ser incapaz de cubrirme. Casi es preferible el terror nocturno, el ataque de pánico, una pesadilla.  Sin embargo, en algún lugar, muy por debajo de mí, soy consciente de que la vida cotidiana continúa su curso, por algo me levanto, y voy a dar las clases, con los alumnos me anclo a la vida, a sus vidas, a una aspiradora que hace ruido, a un teléfono que suena, a los bocinazos de la calle. Estoy aquí tumbado, escucho todo, y sin embargo soy incapaz de moverme.
Es un estado de no- sueño, estoy tiritando como si fuera a elevar temperatura, sé que la sangre circula lentamente. Siento el frío de dentro hacia afuera, como sumido en un experimento científico, como lo soy al fin para Guille. Debo obligarme a salir de acá, a entrar a un bar a tomar café, a comer, no estoy deprimido como en Chile, como en aquellos momentos, como en estrés postraumático luego de aquello, me siento cansado, aturdido, quiero conocerte, Guillermo, y quizá pueda saber algo… si voy al estudio, al asado con tu gente, claro, es eso lo que debo hacer, conocer  a parte de tu gente.
Me dijiste que tu hijo y el estudio son lo único real en tu vida, entonces debo ir a ese asado. Debo verte entre ellos, presentarme allí, es lo que haré, no puedo esperar a verte mañana recién, menos escribir esa carta si no es imaginando una escena de amor contigo”.


Bs. As., Estudio Graziani y Asociados.
19.00 horas p.m.

… Guille, ¿estás bien vos?__ pregunta Gaby, mientras Guillermo parece en trance meciéndose en el sillón mordisqueando la montura de los anteojos, con la mirada perdida en el techo, esperando que lo llamen para el festejo de cumpleaños de Beto, está él mismo haciendo el asado, sabe que vendrá Fabián porque llamó a Cuca dejando dicho que al menos verá a su padre, está Isabel en la cocina, siente el aroma a las masas, a las tortas, se mezclan al del asado, la gente va y viene, los sonidos pasean detrás del sonido predominante, en sus oídos escucha los gemidos de Pedro en la tarde anterior en su casa.

.. ¡Guille!__ insiste Gaby con la expresión preocupada.

… Estoy bien, Gaby, cansado, nada más, ya iré a lavarme la cara, y al patio con los demás,  hace días que no veo a Fabián, sé que vendrá, quiero saber qué mierda está haciendo Ana, sin tener que ir a la casa.
… ¿Es por Ana que estás así o tu vecino sigue sin dejarte dormir?__  lo dijo  inocentemente, pero Guillermo se incorporó en la silla, saltó en defensa de Pedro.

… No tiene nada que ver mi vecino, es más, no  he estado durmiendo en el departamento, Gaby,  no tengo ganas de hablar, apenas puedo quedarme un rato por Beto, pero no me hagan preguntas, ¿puede ser?
… Permiso…__ Fabián se asomó yendo al encuentro de su padre, y lo abrazó como si llevara meses sin verlo___. Al fin, papá, temía no encontrarte.

… Hijito, estoy acá, ¿dónde crees que paso las mañanas y tardes? ¿Estás bien vos?__  le preguntó con ternura, mirándolo y acariciándole el rostro.

… Más o menos, te extraño, y, no te enojes, pero vine con Ana, papá, no saltes, me prometió portarse bien, no podía dejarla sola, y quería distraerme un rato, verte __ le habló casi disculpándose, al tiempo suplicando, y Guillermo de la tensión que le ganó, se relajó abrazándolo de nuevo, cuando Ana asomó en el umbral.

…! Qué conmovedor! Tenemos que venir al estudio, porque el Sr. se fugó de la casa, se olvidó de su hijo__ con sarcasmo pero lúcida.
… No me fugué de la casa, amo a mi hijo, me estoy separando de vos, Ana, espero que puedas cuidarte por Fabián, ya no estaré junto a él escondiendo botellas, tampoco puedo encerrarte para evitar que salgas con Miguel, sos grande, ya __ le dijo asqueado.

… No peleen, por favor, es el cumple de Beto,  es una fiesta, no viene para pelear, Ana…__ Mirando a su madre__, lo prometiste.

… Sí, Fabián, iré a la cocina con Cuca, con Isabel, a ver en qué puedo ayudar, no hablaré del tema de la separación ahora Guillermo, por Fabián, pero ve sabiendo que no pienso firmarte el divorcio, no querido, ni lo sueñes.

___Ana salió y Guillermo se dejó caer en el sillón, Fabián lo escudriñó sentado frente a él, le contó de la facultad, de  una chica que había llevado a estudiar, que además le gustaba, Guillermo escuchaba y a la vez estaba lejos de allí, pero  por momentos sentía una extraña alarma interior, se disculpó con Fabián, y fue al baño, a mojarse la cara, a acicalarse, sacudiendo la cabeza, sabía lo que le sucedía, la lucha interna que se debatía en las horas en que no estaba con Pedro.

Un bullicio lo sacó de su ensoñación, las voces llegaban desde el patio, y sin embargo no podía estar escuchando lo que creía, no aquella voz, no la risa de…Pedro.
Pensó que lo imaginaba.

“El vacío que yace en mí, ese hueco que me consume, la penumbra que gotea
de entre mis rotos te llama, te imagina, Pedro.
Esas grietas que, por más que quiera ensamblarlas una vez más, han empezado a resquebrajarse por tu presencia,  hacen que mi corazón te llame.
El líquido que ya no escurre de entre mis ojos, (no sabes cómo lo extraño,
fue la última caricia sobre mi rostro), necesita caer por tu ausencia, sin embargo es tu voz, ¿estás aquí o me quedé dormido soñándote?

__Salió al patio con pasos titubeantes, mostrando la impasibilidad de siempre, la farsa, el simulacro, cuando de pronto rodeado de todos, estaba él, su mirada de miel, encantando a Gaby, a Fabián, a Cuca.
Detuvo la mirada en la escena, le hablaban todos a la vez, pero Pedro parecía estar en su casa, como si entre su gente hubiera encontrado el propio lugar, hasta que las voces le llegaron, y salió a la realidad.

… Guille, no dijiste que habías invitado a tu vecino, es hermoso, y muy simpático __ Gaby lo acercó de la mano, mientras Fabián le sonreía, y Ana lo miraba con desdén, y curiosidad.

… No sabía que vendría, hola Pedro __ apenas llegó el susurro.

… Guille, hola, salí de las clases, y quise venir un rato, a conocer a tu gente, me encontré con la sorpresa de dar con tu hijo en la puerta, es amoroso, Fabián __ le digo sin dejar de mirarlo, no sé si tiene ganas de echarme a patadas o si está feliz, nada me dice el rostro, Gabriela es un amor, me fue presentando, la única que me cacheteó con la mirada fue la mujer, quizá la entiendo a ella, pero más a él, es realmente desagradable como para seguir a su lado, aunque sea la madre de  su hijo.

… Sobrinito, Pedrito, tomen un canapé, los hizo Isabel. __ Cuca me mima como si me conociera desde siempre, me siento vivo acá, me encanta la gente que ama a Guille, no entiendo por qué está triste, solo en el departamento, en esa casa, en el estudio la gente es diferente, hay vida, hay cariño acá.

… Así que estudias abogacía, Pedro, bueno sí, mi viejo me dijo creo, lo raro es que nunca te haya visto en la facultad, aunque vengo medio retrasado, porque no daba con la carrera __ me dijo Fabián, Guillermo pasea atónito la mirada entre los dos, parece contento, sólo se tensa cuando choca con los ojos de la ex, creo.

… Es que ya no estaba cursando, Fabián, si Dios quiere, me recibo en unos días, en diciembre __ me salen las palabras torpes, la mirada de ese hombre me inquieta, me lleva al recuerdo de cada minuto a solas, de la pertenencia  que siento al desnudarme ante esos mismos ojos, en alma, en cuerpo __,  estoy  yendo de oyente ahora, para rendir en diciembre, en las mañanas doy como te dije clases de guitarra a domicilio, soy músico, por ello el temita de los ruidos que ya sabes, pero ya pasó.
… Sos lindo, mocoso,  yo que vos me cuidaría de acercarme a Guillermo. __ Ana habló ya con una copa de vino en la mano, Fabián casi no escuchó el contenido ni el tono,  al verla, de inmediato le sacó el vino de en medio__. ¿Qué papel desempeñas en la vida de Guille vos? Aunque puedo imaginarlo.

… Es mi amigo, Ana __ la voz de Beto llegó desde atrás__, lo invité porque es mi cumpleaños, a quien no invité es a vos, si viniste con Fabián, lo mínimo que voy a pedirte es que no molestes a Pedro, y que no te emborraches,  o le tendría que pedir a Fabi que te lleve a tu casa, no es  lo que deseo.

__Las miradas se cruzaron, Guillermo agradeció en silencio al amigo, Fabián le siguió la corriente, era lo mejor en todo sentido para detener a su madre, en los dichos, y en los hechos, cualquier pedido desde Guillermo lo ignoraría, desde  Beto ese día no podría.

Guillermo  aprovechó el momento para llevarse a Pedro con la excusa de mostrarle el estudio, y entraron en el despacho, se quedaron suspendidos, en la mirada enlazados, en minutos que parecieron eternos, hasta que la voz llegó.

…¿Qué sucedió que viniste?__  dijo Guillermo directo, serio.

… Te extrañaba, además necesitaba conocer a tu gente, saber algo más de ti, no me cuentas nada, lo único que hago es ir a ciegas a esa casa que no dices que es tuya, dejaste el departamento, no me cuentas nada, tampoco pude escribir la carta aún, no puedo escribir sobre algo que no conozco, menos sobre algo que imaginado me produce dolor y asco, sólo puedo sentir a tu lado, por y para ti, Guille, parece que no lo entiendes, de nada sirve que sienta placer, si tú ni siquiera puedes besarme, si no puedes amarme, si descargas tu deseo con otro cuando salgo de allí __ las palabras salieron a borbotones, la expresión impasible se demudó en furia, Guille echaba chispas por la mirada.

… ¿Qué dijiste? ¿De dónde mierda sacaste que descargo el deseo que me embarga viéndote como ayer, con otro que entra a salir vos? No hay ningún otro en mi vida desde que llegué al departamento, y si viniste a conocerlo acá, ya viste lo que dejé,  el mamarracho que es Ana __ espetó, y me sentí perturbado.

… Disculpa, pensé…, no importa, no estás obligado a amarme, menos a desearme, ni siquiera soy lo que digo, ni sé si soy gay, ni conozco mi apellido, ni a mi padre, no soy nada, no debí venir, perdón __ murmuré sintiendo los ojos escocidos, y quise que la tierra me tragara.

… No digas eso, está bien que hayas venido, me encantó, este será el lugar donde vas a trabajar, te lo prometo __ me dijo mirándome, al aliento cálido llegaba como un beso, eran besos acariciando mi rostro, y de pronto supe cómo escribir la carta, sintiéndolo a él en mí, imaginándome con él, haciendo el amor, aunque no lo dije _, toma, es para ti.

…¿Un regalo? El cumpleaños es de Beto, no es el mío, ¿qué es esto?__ interrogó  dibujando una media sonrisa.

.. Lo compuse anoche, al regresar de la casa, te extrañaba, si estuvieras en el departamento lo hubieras escuchado, como dijiste que no regresarás, lo grabé. Es muy buen amigo Beto, dio la cara ante Ana, ella sabe que eres gay, ¿verdad?
… Sí, por eso cada vez que conoce a alguien  lo cree mi amante, Beto sabe todo de mí, me apuntala, me ayuda, gracias por esto, ¿cómo le llamaste?__ Abrió el paquete, le puse el CD en una caja como las que usa en la casa, me pilla sin saber qué decirle, por mí le llamaría amor, pero sé que no lo aceptaría en ese caso, le miento.
… “Almas oscuras” se llama, así, como dices que somos tú y yo, almas oscuras, escúchalo, me encantó el estudio, tu gente, tu hijo, tu tía, menos entiendo que te sientas solo, que te encierres en aquella casona __ dije pero se desvaneció al voz, en el estrépito de la entrada de Ana.

… ¿Acá están los tortolitos?
 Tiene razón Miguel, sos un pervertido de mierda, te gustan jovencitos, ¿a éste de dónde lo sacaste? Por éste me dejaste, ¿verdad?

… ¡Ana! __ no terminó de callarla,  salí disparado, me excusé con Alberto, con Gaby, y salí casi corriendo al llegar a la puerta, corrí, corrí, casi como en el sueño, la mirada gélida de Ana, lo que dijo, de alguna manera me recordó a  ellos, a mi pasado, a lo que soy, huyo, corro,..

… Papá, ¿qué le sucedió a Pedro?__ Fabián entró  detrás, con Gaby y Cuca  siguiéndolo.

… Tu madre, pasó, lo ofendió, lo siento, hijito, debo encontrarlo, algo te dije de Pedro, tiene una historia trágica, con los padres, lo que le hizo Ana, puede llevarlo a hacer alguna locura, lo siento, Beto, luego te llamaré, hijo, sigan sin mí.

… ¡Guille! ¿Te acompaño?__ Beto lo aferró al verlo casi llorando.

… No, disfruta de tu cena, lamento lo sucedido, Beto,  es Ana, no puedo estar cerca de ella, lo hirió a Pedro, y un dicho venenoso a él es letal, voy a buscarlo, temo que haga alguna locura, gracias por lo que hiciste, te veré mañana, te llamaré más tarde.
__
“De nuevo estoy  desmoronado en el banco de la plaza del barrio. Llorando, pero espero que los latidos se ralenticen, que el aire que no tengo regrese, se lo dejé a Guille, es que la mirada de Ana es siniestra como la de mi abuelo, es borracha como él, me produce el mismo asco, me trae el recuerdo de mis noches en la cueva. Pero igualmente ahora estoy mejor, me siento mejor que antes acá, me siento vivo como cada vez que estoy a su lado, feliz de haber conocido uno de sus lugares preferidos, a su gente, está contenido, no está solo, aunque yo no esté, Beto, Cuca, Marcos, su hijo lo aman, lo vi, me hace feliz”.

… ¿Pedro? ___ habló en susurro, salió detrás, me encontró.
… Sí, cansado, perdón, Guille ve al cumpleaños, perdona, estoy bien __ le dije incorporándome.
Ella, la mirada de Ana, su adicción, me…___. Me calló con la mirada, supe que entendía.

… Guille, Fabián no puede estar solo con ella, no debes abandonarlo con una mujer así, tienes que ayudarlo, que hacer que ella se trate, sacarla de la adicción antes de irte de la casa, por tu hijo __ le dije con lágrimas agolpándose.

..No, Pedro, no puedo.__ Me respondió desviando la mirada.

Yo no puedo hacer nada por Ana, el único que puede ayudarla es Fabián, yo no. Lamentablemente aunque sacamos una y mil veces las botellas de la casa, mi hermano, la invita a salir, le compra alcohol, no puedo impedirle las salidas, no puedo encerrarla, si mi hijo no consiente en internarla, más que poner bajo llave mi whisky, no puedo hacer __ lo dijo derrotado, esquivo la mirada, aparecieron las sombras, alcancé a verlas.
… Guille,  ¿es adicta por tu condición? Por favor, cuéntame, ahora los conocí, déjame intentar ayudarte, si no a ti, quizá a Fabián me pareció divino, puedo verlo en la facultad, yo viví ese infierno, más __ lo dije sinceramente.

… Lo sé, sé que lo viviste, no sé cuándo empezó a beber, ella siempre supo que no la amaba, Pedro, que me gustaban los hombres, intenté por el nene tener una familia, pero no se puede ir contra lo que se es, no pude, ni siquiera creo que la quiera ya, es adicta a mí, no quiere darme el divorcio, es adicta al alcohol, y a mí, las adicciones se mezclan __ me dijo  yendo y viniendo con los ojos, no los detiene en mi  mirada, no desea, no puede sostenerlos.

…Lo sé, sé que se mezclan, todos somos adictos a algo, como somos incapaces para algo, yo soy adicto a la nicotina, intenté mil veces dejar de fumar, sin embargo no pude nunca __ le insisto buscando verlo erguido, impasible como en la casa.

… No es lo mismo, no sos adicto, el día en que soluciones tus problemas, dejarás  de fumar sin darte cuenta, ser adicto es otra cosa, Pedro.  ___ Un escalofrío me recorrió la médula  __. Vamos al edificio, quiero verte entrar.

… ¿Te quedarás a dormir? Porfa, esta noche ya que estás acá, además no tiene sentido el viaje que haces cada día, prometo no molestarte, no llamarte siquiera, me pondré a estudiar, pero déjame sentir tus pasos en el techo, ver oscuro tu piso, me pone triste, me da miedo, te extraño, Guille quédate.
… No, Pedro, no todavía, no podría no buscarte, y estamos muy cerca de lograr que sientas lo que crees perdido, no quiero arruinar mi plan, además, lo que necesito está en la casa, ¿me prometes ir mañana?__ casi fue una súplica.

… Sí, iré. Me dijiste que tu familia estaba muerta, ¿quién es este hermano que ayuda a Ana a hundirse? Guille, cuéntame, por favor, si no sé nada de ti, no podré continuar jugando, necesito que confíes, que te abras, saber de tu vida.
…Miguel  dice ser mi hermano. Es una historia demasiado larga, Pedro, no te mentí, porque la que yo siento familia murió hace mucho,  no estaba Fabián entonces, luego Miguel vino de grande a decir que era hijo de,…
… No te calles, dímelo __ le suplico.

… Dice que mi padre fue amante de la madre, que  es mi hermano, que su apellido diferente, se debe a que... ___. Mira , Pedro, mis padres eran muy especiales,  quizá mi padre fuera amante del madre de Miguel, el esposo de esa mujer,  para que no se supiera le dio el apellido, es lo que él sostiene, el padre supuesto, Mendoza, era el mejor amigo del mío, puede que sea verdad, igualmente nada tengo en común con él, es mi mala sombra, es Fiscal, me envidia, me odia, es un delincuente __ replicó como poniendo fin al tema, al tiempo que estábamos en el edificio. __  Esa es parte de la historia, para complicarme la vida, sale con Ana, le da alcohol, llega  borracha o ni siquiera, entre otras cosas.

… ¿No hiciste un ADN?__ interrogué incrédulo.

… No. No me interesa, así lleve mi sangre, ello no lo convierte en mi hermano, me odia, lo detesto, Pedro,  Miguel lleve o no mi sangre, no es mi hermano, las personas que podrían decir verdades para sanar heridas entre ellas están muertas, yo no quiero nada de él, no verlo, lamentablemente lo encuentro en todos lados. Gracias por el CD, sube, entra, te esperaré en la casa  mañana, regresaré un rato al estudio, Beto no merece que lo plante, Ana no debe estar ya.
… Está bien, pídele disculpas, dile que pasaré en otro momento, de verdad, son divinos todos, Fabián lo es, está bien, me siento mejor por conocerlos, por saber algo de ti, no preguntaré más hasta que no decidas contarme, ya sé algo más, conocí a tu hijo, entiendo que quieras terminar con esa mujer, ve, te veré mañana.__ Lo miro alejarse caminado lento.

__
“Fuego ardiente que aumenta mi deseo, brillante estrella que mis pasos guía,
así sos para mí, cielito lindo, desde el mismo momento en que te vi. Sos el recreo para mis ojos que esperan con algarabía y acuden presurosos cada día en que te espero en la casa, haciéndolo además sin titubeos. Por eso y mucho más te saboreo cual si fueras la mítica ambrosía y al verte tan hermoso, fantaseo con que seas mi compañero, como obteniendo el máximo trofeo, que mi alma en su locura tanto ansía. Y poco es todavía, porque puedo decirte y sin rodeo que serías cada noche me desvelo, pero no debo perder el control, no debo enamorarme, no tienes que amarme.




Nordelta, Viernes, 23 de setiembre de 2016. 16.30 horas.

… “Hoy salí casi corriendo de clases, llegué media hora antes, ya no me importa guardar las formas, si me ven o no desde la casa, luego de ir al estudio, de conocer a su gente, me siento mejor, más libre, además algo sé de él, me confió una de sus sombras, el engaño de su madre, el probable hermano que lo odia, la adicción de Ana, mucho supe por haberme decidido a dejar de  evitar sus lugares.
Entro con mi llave, esta vez, en el living, veo pétalos de rosas, raros, violáceos, en lugar de velas, un camino de pétalos me surcan el andar por la escalera, hasta la planta alta, al pasillo, a una puerta a la derecha.

Estoy ávido de él ahora que lo conozco más, es hábil, programa las citas en las tardes cuando salgo de la facultad. Igual hoy me sentí vivo, me vestí con cuidado, con un jean, y una camisa, con zapatos, me  hice cortar el pelo, la imagen que me devolvió el espejo me gustó, me recorté la barbilla, me perfumé, hacía años  que no me sentía así, casi no me reconoció el encargado al salir, le dije que iba a una clase especial. Igual un nudo me está apretando el estómago, al ver los pétalos, traigo el diario, escribí la carta, sintiéndolo en mí. Esperé hasta el tiempo marcado por él, pero sus misterios, su puntualidad son cosas que me fascinan.
Seguí el camino de pétalos violáceos por las escaleras, se perdían en el último cuarto a la derecha.
 Abrí la puerta, es una biblioteca, y la caja de metal en el terciopelo están a la vista, en el escritorio. La comida no estaba servida, quizá sabe que no la pruebo, hay otra puerta, pero cerrada, y él no está acá.
De pronto di un respingo, la voz me llegó como una letanía desde el cuarto contiguo.

...¿Escribiste la carta?
… Sí, soy buen alumno __ respondí complacido___, soy responsable.

… Me gustaría que la leyeras en voz alta, léela para mí.

__Pedro sonrió satisfecho. Extrajo el diario, allí estaba lo escrito, comenzó la lectura:

“Una escena sexual perfecta nunca la viví, el sexo me da asco fuera del contexto del amor, debí pensar en hacer el amor…No sé. Nunca tuve grandes aspiraciones más que llegar a mis orígenes, a mis padres, pienso que en lo simple de la vida está escondido lo mejor, sólo que la simplicidad no ha estado presente en la mía, y si lo estuvo,  no me trajo regalo. No puedo tener ilusiones, cada vez que soñé algo,  lo que imaginé terminó roto, me acostumbré a no soñar, a que es mejor no tener ilusiones, eso más me dificultó escribir la carta, lo intenté”.
__
“Imagino que me siento intrigado, con la capacidad de asombro de un niño, como cuando vengo, y me esperas con sorpresas, con lo que me das y me gusta. Como siempre, imagino que llego de la facultad, que se abre la reja justo a la hora, que  recorro el sendero de piedras, que subo los escalones del porche, que llego al living, allí encuentro una de tus notas. Siento que con cada cosa que hacemos, o que me pides que haga en tu presencia, voy reuniendo retazos de mí. Eso sí que sería una escena soñada, juntar los pedazos de mi existencia y volver a ser uno, un ser íntegro, completo. No sé cómo harías, pero como eres muy ingenioso y hábil, casi estoy seguro que lo conseguirías.
Tus raras instrucciones despiertan mi curiosidad, ésta mis pulsiones, y logro llegar a la habitación que elegiste para nuestro encuentro, deseoso de hallarte. Cuando abro la puerta te veo sentado en uno de los sillones de cuero verde que pueblan la casa. Mi miras penetrándome, siento que me desnudas con la mirada. Me estás deseando, y yo te deseo cada instante más. Me gusta tu rol de dominante libertino, tu porte, tu pose, sentado con las piernas abiertas, las manos sosteniendo la barbilla como para centrar en mí la mirada. Me encanta tu cuerpo fuerte, tus piernas largas, tus ojos café tostado que percibo negros como dices tenemos el alma, pero que como los leo a la vez son transparentes para mí, amo la sensualidad de tus labios finos al curvarse en media sonrisa, al tomar el aire ruidosamente porque te falta. Yo te robo el aire que te falta, por mí lo pierdes en suspiros.

Entro al cuarto, te miro. Deseo desnudarme despacio, para que me escudriñes de cabo a rabo, pero no me dejas. Te levantas, te acercas, me vas devorando con la mirada, me fascinan tus ojos almendrados, tus dedos esbeltos, me hechizan como tu voz ronca por el deseo, me hipnotizas, y todo ocurre tan cerca de mi piel, que en ella se pega tu aliento. El crepúsculo deja a la luna espiar por alguna rendija, pinta de rojo mi espalda.
Pero te acercas, y dibujas con las terminales nerviosas de tus yemas, del dedo mayor el contorno de mi rostro, me robas la cordura, lo desciendes desde el nacimiento del pelo, bajas por el puente de la nariz, pasas a las mejillas y sigues deambulando hasta mi pecho, colándote bajo la remera, me rozas el pezón que se endurece y se tensa ante el contacto, mientras en tus labios se dibuja una sonrisa que me tienta a besarte, pero no lo hago. Levanto la cabeza y la desciendes. Tu boca me provoca, se acerca a la mía, tu respiración me acaricia. Vas despacio como siempre, primero respiras sobre mis mejillas, luego en las comisuras de mis labios.
Cierro los ojos, me hace cosquillas el aliento. Siento que se replican en mi hombría y resisto a la necesidad de besarte. Giro apenas el rostro hasta que nos encontramos, tu lengua dibuja un trazo lineal en el centro de mis labios y después se entromete en mi boca por fin. Yo la abro, te abrazo, dejo que tu aroma me robe la cordura, te olfateo, te respiro y te saboreo, todo junto me libra de pensamientos.
 Enredas los dedos en mi pelo y tus mágicas yemas masajean acariciando el cuerpo cabelludo, ronroneo de placer, me haces desearte todavía más. Me siento seguro, protegido, cuidado, ansiando lo que va a suceder. Me haces levantar los brazos, me quitas la remera por sobre la cabeza, raudo desprendes mi pantalón que arrastras hasta dejarlo olvidado en el piso, me sacas el bóxer con lo que resta, me tienes desnudo para ti que sigues totalmente vestido.

Las luces cruzadas en plata y oro, más el resplandor de las velas, pintan mi espalda en las vertientes de mi columna, encendiendo las curvas de las caderas, las cúspides, e iluminando las partes oscuras.
La bruma como de agua y sal del mar cubre con su manto de rocío mi cuerpo.
Cuánto deseo...acariciar tu piel desnuda con mis manos, con mis labios recorrerte de cuerpo entero, pero espero, percibiendo el deseo en tu mirada, sintiendo la excitación en aumento de tu carne trémula que es la mía, que saben que alcanzarán el éxtasis, en esa mezcla exquisita de música,… de suspiros, jadeos y gemidos, que es la música que voy a componer luego de que suceda, como el CD que te di, ésa será la melodía del deseo, del placer, ya que no quieres el amor sentir.
Camino desnudo con mínima malicia, para que puedas acariciarme con la mirada, mientras imagino una brisa del jardín perfumada envolviéndome.

No quiero mirarte, sólo eso sería perderme. Siento un presagio de abismos de lujuria que enciende fuegos y esperas, mientras te acercas y sonríes, como sonríe el sol a las flores mañaneras. Me miras, y se clavan en mis pupilas los garfios del delirio.
¡Estás tan cerca! Que las puntas de tus cumbres se estrellan en mi pecho mientras tu fresco aliento se aposenta en mi boca que ya bebe tormentos. Voy a tomar un trozo de eternidad para vivir en tu vida. En tus caricias locas, tus manos como palomas anhelantes recorren mi pecho.
Te alejas dos pasos mientras sonrío, al fin sin dejar de sostener la mirada te quitas los zapatos, los pantalones con parsimonia. Veo tus piernas fuertes como vengo imaginando, pero cuando te sacas la camisa despacio, un botoncito más, de a poco, lo que me deja sin latir es tu torso. Me humedezco los labios pensando en cómo voy a aguantar las ganas de surcarlo.
Te vuelves a acercar, los cuerpos se pegotean el uno con el otro. Siento tu piel contra mi piel, los engranajes encuadran a la perfección, como la llave en la cerradura. Mi respiración se agita, las entrañas se derriten, se consumen, cuando tus dedos corretean las carreteras de mi espalda, van y vienen en todas las direcciones, por todas partes. No recuerdo cómo se articulan las palabras, sólo puedo gemir y suspirar. Regresamos al beso...

Me vas empujando hacia la cama, estoy tan atrapado en tus labios, que no me doy cuenta hasta que las rodillas tocan el borde. Me siento, vienes conmigo. Me vas llevando hacia atrás, me deslizas sobre las almohadas, estás sobre mí, sosteniéndote con los codos, mientras me sigues besando, y te respondo.
Pero abandonas el beso, abro los ojos, tu fuerte mano se instala en mi sien. Tu pulgar me acaricia y abro más los ojos, sé que dejaste de besarme, pero a cambio, me estás mirando. Me gusta que me mires viéndome, me gusta mirarte leyéndote. Sonríes. Te noto feliz, sé que una lucecita se enciende para nosotros cuando estamos juntos.
Me pregunto, ¿cuántos besos nos dimos al fin? Creo que perdí la cuenta. Sólo sé que fueron bellos, con ese toque especial, con ese toque de locura, con ese toque de amor. Y siento que nos entregamos primero en la mirada, luego en la ceremonia de las bocas en los besos que nos dimos, entre caricias y suspiros bebidos, en alientos robados sabiendo cuánto amamos. Sé que son decenas de besos, bellos, húmedos, dulces, salvajes, agónicos, voraces, bebiendo, devorando, lameteando, tiernos, bellos, pero para llevar la cuenta necesito recomenzar y son más besos de los que nos dimos.

Tus manos descienden por mis costados dibujando las costillas, los surcos, al deslizarse las caricias me estremeces, las mariposas baten locas en el vientre, quieren batirse en vuelo.
 Abro las piernas, siento tu hombría gigante, tú la mía, se besan, jamás te quitaste tu bóxer, entonces llevo mis manos a la prenda, a sacártela. No llego a la mitad de la pierna que tu mástil se libera ansioso, me volteas, tientas mi asterisco, apenas te entrometes, te alejas, cuando dejo de respirar. Me remuevo frustrado contra ti. No por capricho, sino porque, como siempre, quieres llevarme al límite de mi ansiedad. Vuelves a devorarme a besos, pero primero posas los labios como plumas en la frente, en las mejillas, en la barbilla, desciendes en candentes regueros húmedos por el cuello, deliro..., llegas al hombro, te tiembla la mandíbula, a mí la piel, buscas la línea de la clavícula, la nuez, un pezón, te quiero adentro de mi habitáculo. Pero  te tomas tú tiempo como cuando tardas en responder u ocultas tus pensamientos, me mata no saber, pero no me hubieras atrapado sin el halo de misterio que es tu aura.
Desciendes por el vientre, los besos dibujan el ombligo, lames, bebes cada gota de sudor que puebla mis poros, cincelas mi tatuaje, pintas garabatos, con la punta de la lengua, devoras trocitos en mordisquitos, me saboreas la ingle, la cara interna de los muslos, bajas a los pies, succionas cada dedo, paseas el empeine, los tobillos, reptando por las pantorrillas al centro ígneo.
 Estoy temblando como hoja arreciada por la tempestad, me haces estremecer, te suplico que termines con la tortura, cuando llegas a succionar los pezones, a mordisquearlos, pero no alcanzo a decir nada, porque un dedo, dos, están dentro de mi ser, palpando la resistencia de mi entrada, dilatándola, preparándome, luego degustando la textura, la humedad, tiemblo de deseo mientras me besas delante, le lengua lame mi hombría, los labios comienzan la tarea, enfundan a los dientes, tu cabeza se mueve, la empujo, acompaño con las caderas, los dedos ahondan en mi cuerpo, succionas delante,  tus besos se cuelan entre succiones, te imploro que no resisto, asientes, me bebes, te empapo, me devoras, me engulles, me deglutes, mi semen corre por tu esencia, por tu sangre, somos lo mismo, impregno tus átomos con mi esencia, y me besas de nuevo, vuelves a sostenerte en los codos planeando sobre mí, me vas penetrando despacio, como acostumbras a hacerlo todo, me mata de deseo la forma, te abrazo, palpitas, te ensanchas, entras, sales, hasta al fin decidir habitarme, quedarte adentro, empujas, murmuro incoherencias, no importa qué. Cuando las mariposas de tu vientre se encienden en el mío, dulcemente entre dos cuerpos fusionados en uno, en una herejía de dos amantes, la tarde se aleja entre el mar y estrellas fulgurantes, pero nuestro amor permanece, se enternece y en la playa se dormirá.
Me sacudo con tu respiración. Todo transcurre tan rápido, que el mundo desaparece. Es una locura. Tus labios besan los míos, tu virilidad se hace enorme, la siento en lugares desconocidos de mis entrañas, desgarras la carne, te mueves más rápido, y te sigo el ritmo deseando más. Me aferro a tu muslo, te araño, te marco, te empujo, me muevo de manera desenfrenada. Mi cadera acompaña a tus embestidas… murmuras algo, no importa qué, los dos nos perdemos en una ola gigante, abdicamos, nos rendimos, acordamos la consumación, el estallido, el dejar de ser, la caída final, y al unísono llegamos al cénit, gritando, rotos, detonando en pedacitos entonces soy yo el que siente el derrame mientras me besas, corriendo por mi cuerpo, y la respiración, la conciencia me abandonan, porque en un ser, contigo dentro, envuelto en ti, yo puedo, yo revivo”.


“Termino de leer avergonzado, trago con fuerza, sediento de él como nunca.
… No pude escribirla sin que fueras el protagonista de la escena a mi lado  __ mascullé sin aliento.

__Al responder… Guillermo procuró impostar una voz seductora que disimulara el desconcierto de descubrir que era él, el objeto del deseo de... Pedro Beggio.


CONTINUARÁ.
HECHOS Y PERSONAJES SON FICTICIOS. CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES MERA COINCIDENCIA.
LENGUAJE ADULTO. ESCENAS EXPLÍCITAS.